Roma (Italia). El 8 de marzo de 2026 se conmemora el Día Internacional de la Mujer, reconocido oficialmente por las Naciones Unidas en 1977 para centrar la atención de la comunidad internacional en los logros sociales, económicos y políticos alcanzados por las mujeres, así como para sensibilizar sobre la discriminación, la violencia y la desigualdad de género que aún persisten.
A pesar de los progresos en diversos ámbitos, queda mucho por hacer para cumplir el Objetivo de Desarrollo Sostenible nº 5 de la Agenda 2030 de las Naciones Unidas, que aspira precisamente a «lograr la igualdad de género y empoderar a todas las mujeres y niñas».
Los avances en esta dirección son todavía demasiado lentos, frágiles y desiguales, como demuestran algunos datos. Según los informes de ONU Mujeres y de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), cada 10 minutos una mujer es asesinada por un miembro de su propia familia. En muchos países, la ley permite el matrimonio precoz e infantil, lo que compromete el pleno potencial de unos 12 millones de niñas cada año. La representación femenina en la fuerza laboral se ha mantenido estancada durante décadas. Además, aunque las mujeres y las niñas contribuyen en menor medida al cambio climático, sufren sus consecuencias más graves.
En el Día Internacional de la Mujer 2026 (IWD 2026), las Naciones Unidas promueven la campaña titulada “Derechos. Justicia. Acción. Para TODAS las mujeres y niñas” (Rights. Justice. Action. For ALL Women and Girls), invitando a actuar para derribar todas las barreras que impiden la igualdad de justicia: leyes discriminatorias, protecciones jurídicas débiles y prácticas y normas sociales nocivas que socavan los derechos de las mujeres y las niñas.
Este Día Internacional llega en un momento en que los sistemas judiciales están bajo presión: los conflictos, la represión y las tensiones políticas están debilitando el estado de derecho. Hoy en día, ninguna nación ha cerrado la brecha jurídica entre hombres y mujeres. En sectores fundamentales de la vida —como el trabajo, el dinero, la seguridad, la familia, la propiedad, la movilidad, los negocios y la jubilación— las mujeres no gozan de los mismos derechos legales que los hombres.
En este marco de violación de derechos y discriminación, la Fundación FVGS Ets trabaja cada día para garantizar a las niñas y jóvenes, apoyadas por las Misiones Salesianas en África, Asia, América Latina y Europa, la posibilidad de estudiar y crecer en un ambiente protegido, desarrollando su potencial. El estudio es, de hecho, un medio fundamental para permitir que las mujeres se emancipen, conozcan sus derechos y tomen conciencia de su papel en la sociedad.
Al mismo tiempo, los proyectos de VIDES Internacional nacen para responder a las necesidades de las comunidades locales con un enfoque participativo, situando en el centro la educación y la autodeterminación de las personas. El derecho a una educación de calidad, la promoción de la dignidad humana y el empoderamiento de las mujeres son valores fundamentales que guían la acción de VIDES en todo el mundo.
Entre las iniciativas más significativas destacan:
- Proyectos de empoderamiento de la mujer: VIDES apoya a niñas, jóvenes y mujeres para que puedan aumentar su confianza y su capacidad de desarrollo personal y profesional, favoreciendo así su participación en la vida social, en el mercado laboral y en las comunidades donde viven.
- Educación y formación: A través de proyectos de educación formal y no formal, VIDES promueve la instrucción como medio fundamental para transformar las sociedades y superar las barreras de género.
- Observatorio multicongregacional: Un proyecto internacional que reúne a varias congregaciones para promover los derechos de las niñas en seis países, con especial atención a la salud mental y a la reducción de la brecha digital.
- Iniciativas locales de desarrollo e inclusión: Acciones para la seguridad alimentaria y la creación de oportunidades de ingresos para mujeres vulnerables (como las agricultoras en Sudán del Sur), que ponen de relieve la resiliencia femenina y su capacidad para promover el progreso comunitario.
La FVGS Ets y el VIDES Internazionale, en sinergia con el Instituto de las Hijas de María Auxiliadora, se esfuerzan, por tanto, para que las mujeres se conviertan en promotoras de un cambio cultural.
Como el Papa Francisco ha subrayado a menudo, la mujer es “aquella que hace hermoso el mundo, que lo custodia y lo mantiene con vida”, aportando “la gracia que hace nuevas las cosas, el abrazo que incluye, el valor de donarse”. Es precisamente en las cualidades femeninas donde la FVGS y el VIDES Internazionale, advierten, como sugiere el Papa Francisco, una esperanza de renacimiento y armonía.
En este Día Internacional de la Mujer, es importante recordar que cada uno/a está llamado/a a no cerrar los ojos ante cualquier tipo de violación de los derechos humanos y que existe la obligación moral, allí donde uno vive, de actuar para que los gobiernos se movilicen y lleven a cabo programas de promoción de la igualdad de género.


















