Roma (Italia) El 24 de marzo de 2020, en la fecha en que, hace 40 años, fue asesinado el arzobispo de San Salvador San Oscar Arnulfo Romero, se celebra la 28ª Jornada de plegaria y ayuno en memoria de los misioneros mártires.

El tema elegido para este año, Enamorados y vivos, tiene un doble significado, explicado en la Fondazione Missio, organismo pastoral de la Conferencia Episcopal Italiana (CEI) constituido para sostener y promover, en colaboración con otros entes y organismos, la dimensión misionera de la comunidad eclesial italiana:

“La primera palabra, en su acepción calificativa, describe completamente a aquellos que, ardientes de amor por Dios Padre y Sus criaturas han entregado la totalidad de su tiempo para cuidarlas. Son verdaderos jardineros del Reino. Tan apasionados por el Mundo como por quien lo habita. La segunda palabra es un imperativo real, la herencia que los mártires han recibido de nuestro Señor y nos las transmiten, hoy. Sólo quien se enamora está dispuesto a abandonar lo superfluo para captar la esencia de la vida. Esta promesa no es sólo esperanza para el porvenir sino ante todo garantía del presente”.

La Jornada de oración y ayuno en memoria de los misioneros mártires se celebra desde el 1993, año en que el Movimiento Juvenil Misionero – hoy  Missio Giovani – propone a la Iglesia Italiana transformar esta celebración espontánea, en la que se hace memoria de todos los mártires asesinados por haber traído la Buena Noticia, en una cita anual.

En el curso del 2019, según los datos recogidos por la Agenzia Fides, órgano de información de las Obras Misioneras Pontificias, en el mundo han sido asesinados 29 misioneros: 18 sacerdotes, 1 diácono permanente, 2 religiosos, 2 hermanas y 6 laicos. Entre éstos, dos Salesianos de Don Bosco: el Padre Antonio César Fernández  y el Padre Fernando Fernández, ambos asesinados en Burkina Faso a tres meses de distancia. El número más elevado de mártires, como en 2018, pertenece al continente africano.

Recordar mártires asesinados en odium fidei, no significa simplemente conmemorar su sacrificio, sino transmitir la herencia espiritual de tantos testimonios de la fe que han experimentado la plenitud de su vida siguiendo a Cristo. Un testimonio que, según ha expresado el Papa Francisco en el Ángelus del 26 de diciembre de 2019, fiesta de San Esteban, se hace “fuente de inspiración para la renovación de nuestras comunidades cristianas, llamadas a ser siempre más misioneras”.

Este tiempo de particular emergencia Coronavirus, ha obligado a los Obispos a suspender cualquier celebración o reunión, por lo que la Jornada de este año 2020 no contempla iniciativas públicas.

Giovanni Rocca, Secretario nacional de Missio Giovanni, en la lettera di introduzione a la Jornada, invita a estar unidos en la plegaria. “Convencidos de que cada uno de nosotros es un trabajador en la viña del Señor, el 24 de marzo unámonos en la oración y en el ayuno en memoria de las hermanas y de los hermanos que dando su vida continúan siendo “Enamorados y vivos”.

En el sitio web de Missioitalia están disponibles diversos subsidios preparados para profundizar el tema de la jornada y propuestas de iniciativas concretas de oración y solidaridad.

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