África y Madagascar. El 27 de enero de 2021 la Conferencia Interinspectorial África y Madagascar (CIAM) tuvo online la asamblea precapitular. Participaron las Inspectoras y las Delegadas inspectoriales de las Inspectorías de la Conferencia: AEC, AES, AFC, AFE, AFM, AFO, ANG, MDG y MOZ, y estuvieron presentes también la Madre General de las Hijas de María Auxiliadora, sor Yvonne Reungoat, y la Consejera Visitadora sor Chantal Mukase.

Haced todo lo que Èl os diga(Jn 2,5). Comunidades generativas de vida en el corazón de la contemporaneidad. La Asamblea precapitular estuvo en continuidad con el camino de preparación al CG XXIV, que   comprometió a las comunidades educativas a conocer y profundizar, en modalidad sinodal, el Instrumento de trabajo a la luz de la realidad de la pandemia de Covid-19 que se vive hoy en los diversos contextos inspectoriales.

El encuentro se inició con la escucha de la palabra de la Madre General, sor Yvonne Reungoat. En su intervención, Madre Yvonne compartió la reflexión sobre la crisis mundial debida a la Covid-19, una crisis sanitaria y económica, pero también educativa, que lleva consigo incertidumbre y precariedad. Para las Hijas de María Auxiliadora es el momento de vivir el Sistema Preventivo con coraje y audacia, poniendo en juego todos los recursos humanos y materiales y valorizando la comunicación a través de las redes sociales. El tiempo de la crisis exige sinergia educativa, de ahí la necesidad de repensar la educación.

“A la luz de la enseñanza y del testimonio del Papa Francisco, Madre Yvonne animó a la asamblea precapitular a continuar buscando modalidades e instrumentos nuevos para vivir en este tiempo, reconociendo que de una crisis debemos salir transformados. Como Maria Domenica Mazzarello, hace falta no vivir este momento como un tiempo que pasa, hace falta dejarse tocar por el sufrimiento humano. Esto nos invita a reconocer la presencia de Dios y estar abiertos a la escucha de lo que el Espíritu sugiere en este tiempo de la historia y en el contexto en que cada una está llamada a vivir este tiempo inédito.”

La Madre, con su reflexión dejó un mensaje de esperanza en las participantes y esto es ya un signo de un nuevo futuro.

Por la tarde las distintas inspectorías compartieron lo que emergió de sus reflexiones sobre el modo de reconocer, interpretar y definir elementos significativos y pasos concretos para ser hoy “generativas de vida”, comunidades vocacionales, sinodales, misioneras y proféticas. La escucha recíproca fue profunda y sólida; la emergencia de la pandemia ha sido más grave también para las situaciones difíciles que en algunos contextos se están viviendo: la precariedad y el sufrimiento por las calamidades naturales como las inundaciones en Mozambique y los conflictos políticos en Etiopía.

De estos retos las FMA de la CIAM, fuertes en la vocación y seguras de la presencia de Dios, con audacia continúan siendo aquella voz profética y de esperanza en medio de la gente.

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