Roma (Italia). El 2 de febrero de 2021 se conmemora el 120° aniversario de la entrada de la Venerable sor Teresa Valsé Pantellini en el Instituto de las Hijas de María Auxiliadora.

Nacida en Milán el 10 de octubre de 1878 en una familia rica, trasladada a Roma después de la muerte del padre, el 2 de febrero de 1901, la joven Teresa se presenta en la Casa de las FMA de Via Marghera, de la Inspectoría San Juan Bosco (IRO), para comenzar la primera etapa del camino de vida religiosa. La scelta “irrevocabile” que la lleva a responder a la llamada vocacional es fruto del discernimiento madurado en el diálogo con el confesor, don Federico Bedeschi, que la apoya en las dificultades, planteadas por su condición aristocrática, para entrar en un Instituto que se cuidaba de las muchachas más pobres.

En el 1903 hace su primera profesión en Nizza Monferrato y vuelve a Roma como hermana profesa, donde es querida por los jóvenes, que sienten la fascinación de su presencia sonriente y gentil. A causa de su frágil salud, vive mucho tiempo en el Piamonte y muere de tuberculosis en Turín en el 1909, después de sólo seis años de vida religiosa.

En 1926 se inicia el Proceso canónico, que el 12 de julio de 1986 llega a la declaración de la venerabilidad. En la Capilla del Sacro Cuore, de la Comunidad FMA N.S. delle Grazie de Nizza Monferrato (Asti) – Inspectoría piamontesa Maria Ausiliatrice (IPI), se encuentran los restos mortales de la Venerable sor Teresa Valsé Pantellini.

En una entrevista,  por iniciativa del Archivo Histórico de Nizza Monferrato, don Pierluigi Cameroni, SDB, Postulador General para las Causas de los Santos de la Familia Salesiana, habla de las etapas que han señalado el camino de santidad de sor Teresa Valsé Pantellini.

Teresa cumple un proceso de maduración humana y cristiana, fruto de un discernimiento en que afronta muchas dificultades. ¿Cómo se las arregló para sintetizar,  sin desanimarse, hasta decidir “irrevocablemente” y para siempre?

Recorriendo su breve existencia – porque murió con sólo 28 años – me llamó la atención que su vida está marcada por “etapas sin retorno”, por pasos nodales, por ejemplo cuando, en la Primera Comunión, promete ser “toda Suya”. Las grandes opciones se maduran en las pequeñas opciones y la Comunión marca un paso nodal en su vida, porque pone en evidencia el paso de la Gracia en su vida.

Un segundo elemento es la opción de entrar en el ambiente de las FMA: sor Teresa venía de una familia más bien noble y le habían indicado congregaciones que acogían a personas de su mundo social. Ella, en cambio, permanece fascinada por las hermanas salesianas, por su obra de servicio entre las chicas más desfavorecidas, más necesitadas. Entrando en el Aspirantado de Via Marghera en Roma, siente que allí el Señor la llama y esto marca otra etapa en su vida. Y así es. El momento de la enfermedad, del sufrimiento, no lo sufre, sino que lo cruza con el espíritu de fe y reconoce, también en esta estación de la vida, un tiempo de fecundidad y de maduración

 ¿Cuál es el mensaje para los jóvenes?

Creo que un gran mensaje para los jóvenes es aprender a vivir bien la vida que Dios nos da, valorizando las distintas etapas. El riesgo de la sociedad de hoy es que no haya ningún paso, si no que la vida está hecha de etapas, que representan cambios fundamentales en el camino de cada uno. En esto sor Teresa da un gran testimonio también a los jóvenes de hoy.

Don Pierluigi Cameroni termina la entrevista animando a hacer conocer y a dar un respiro eclesial a las figuras en causa de beatificación, rezando por su intercesión y difundiendo su fama de santidad por medio de iniciativas.

Una de las propuestas del Archivo Histórico FMA-IPI, es el directo streaming, en el Canal de Youtube, del S. Rosario por intercesión de sor Teresa Valsé Pantellini, el día 3 de cada mes, a las 21:00 h (hora italiana).

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