Roma (Italia). Los alumnos de la Escuela Secundaria de Primer Grado San Giovanni Bosco de Roma, de la Inspectoría Romana San Giovanni Bosco (IRO), en el curso del año escolar 2020/2021, han realizado el proyecto didáctico internacional de Educación a la ciudadanía global y  a la solidaridad Carrera contra el Hambre, con la metodología del Service-Learning, que conjuga servicio a la comunidad y aprendizaje.

La Carrera contra el Hambre es un proyecto ideado por la Organización humanitaria internacional  Acción contra el Hambre, comprometida en la lucha contra el hambre y la malnutrición infantil, que entre los objetivos tiene el de responsabilizar a los niños y adolescentes sobre las temáticas sociales, con particular referencia al hambre en el mundo.

Los objetivos del Proyecto son: profundizar las ciencias de la alimentación introduciendo los temas de la función nutritiva, el control de la alimentación y las consecuencias físicas y psíquicas de la malnutrición y desnutrición; trabajar transversalmente en la educación cívica y la educación a la ciudadanía; adquirir competencias relacionales e interculturales, haciendo de los estudiantes parte activa del proceso de aprendizaje; hablar del ambiente y de los cambios climáticos: el tema de la alimentación en referencia a los 17 objetivos de desarrollo sostenible de la Agenda 2030; profundizar las causas y las consecuencias del hambre en el mundo, analizando temáticas como las guerras en la actualidad, la sequía, la contaminación, los cambios climáticos y la pobreza.

El Proyecto comenzó con la primera fase de las inscripciones de la Escuela en los meses de junio de 2020-enero 2021; una segunda fase en los meses de febrero-abril, “Didáctica online”, de una hora de duración, realizada a través de video, actividades interactivas y momentos de reflexión, con la implicación de los alumnos que han compartido en clase testimonios de lo que acontece en contextos de guerra, pobreza y cambios climáticos.

Una tercera fase, entre abril y mayo, en que los estudiantes han entrado “en acción” para sensibilizar a parientes y amigos en el uso de un “pasaporte solidario”, que los ha ayudado a retomar los argumentos sobre el hambre y la malnutrición desarrollados en clase.

Las personas sensibilizadas han podido entonces decidir ser patrocinadores del estudiante y hacer una promesa de donación, también simbólica, por cada vuelta recorrida por el alumno el día de la carrera.

El 6 de mayo de 2021, con los Kits de materiales proporcionados por la Organización, la Escuela ha organizado la Carrera, evento final del Proyecto, en el cual los alumnos se han comprometido a multiplicar, con más vueltas de carrera, las promesas de donación hechas por el propio patrocinador:

Una estudiante, Martina de la clase 1ª explica: “En esta competición todos los chicos/as  han corrido hasta el “agotamiento” varias vueltas del patio de la escuela. Cada estudiante ha sido apoyado económicamente por uno o más  patrocinadores: padres, tíos, abuelos y amigos que en cada vuelta han financiado al propio estudiante. La mañana ha sido el turno de las clases primeras: desde media mañana han corrido los estudiantes de las clases segundas, por la tarde han acabado las clases terceras. Las distintas competiciones se han desarrollado en el patio de la Escuela, en la presencia de la Coordinadora de las actividades Educativas y Didácticas, de los profesores que han acompañado las clases y del Profesor de Educación Física, que ha organizado el evento. Todos los alumnos se han comprometido en la tarea de salvar vidas humanas, de los niños que sufren el hambre diariamente. Para socorrer un vida servían sólo 28 euros; pero los chicos se superaron y gracias a la contribución de sus patrocinadores han alcanzado una cifra suficiente para salvar a 101 personas. La manifestación ha demostrado que “la unión hace la fuerza”,  ya que los estudiantes han puesto en juego su fuerza física y de ánimo, mientras los patrocinadores han contribuido con su generosidad, aunque si en este momento se está viviendo una fuerte carencia económica”.

Los alumnos de la Escuela Secundaria de Primer Grado San Giovanni Bosco han vivido una experiencia didáctica significativa, que les ha permitido conocer las problemáticas del mundo y actuar en concreto a partir de la propia realidad, involucrando a las personas y a los familiares.

Raffaella, de la clase 1ª, comenta: “Hemos escuchado historias de niños que no tienen agua, comida… Cualquier cosa que para nosotros puede ser la normalidad, como ducharse, para ellos es casi imposible llevarla a cabo. La Asociación nos ha pedido ayudar a estos niños, pero ¿de qué manera? ¡A través de una carrera, o  mejor dicho,  la “carrera contra el hambre”, y nosotros hemos aceptado en seguida! Algunos de nosotros han llegado a hacer hasta 35 vueltas y han querido participar todos, incluso quienes en aquel momento no podían correr, y han caminado. Una vez acabada la carrera, a cada uno de nosotros se nos ha entregado una tarjeta con el número 28, que representa la cifra en euros necesaria para salvar la vida de un niño. Ha sido estupendo el momento de recibirla,  por ser conscientes y muy contentos de haber salvado la vida a más de un niño. Nuestra clase ha sido muy entusiasta en esta iniciativa: es siempre estupendo ayudar a quien lo necesita”.

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