Asis (Italia). El 20 de septiembre de 2025, durante una mesa redonda en Asís, en el evento cultural Cortile di Francesco, se presentó la «Llamada a la responsabilidad para la transición ecológica: De los debates a los diálogos, del decir al hacer». Este llamamiento está firmado por 40 organizaciones católicas, incluyendo representantes de la Familia Salesiana: sor Ruth Del Pilar Mora, Consejera General para las Misiones del Instituto de las Hijas de María Auxiliadora; Italo Canaletti, Consejero Mundial de la Asociación de los Salesianos Cooperadores de la Región Italia – Medio Oriente – Malta; y don Rafael Bejarano, Consejero General para la Pastoral Juvenil de los Salesianos de Don Bosco.

La iniciativa, promovida por el Movimiento Laudato Si’, junto con el Sacro Convento de San Francisco, las familias franciscanas, la Diócesis de Asís, el obispo de Gubbio, la Conferencia Episcopal Italiana y el mundo católico, tiene lugar durante el Tiempo de la Creación, en el marco del 800° aniversario del Cántico de las Criaturas de San Francisco de Asís, el 10° aniversario de la encíclica Laudato Si’ y el Jubileo de la Esperanza.

El núcleo del documento es un llamado a la acción: «Hoy, más que nunca, estamos llamados a pasar del decir al hacer, de los debates a los diálogos, de las declaraciones a las decisiones cotidianas. Se necesitan gestos concretos, comunidades vivas para la construcción de un futuro justo. Solo habrá verdadera transición con la participación».

Durante su intervención, Fray Marco Moroni, custodio del Sacro Convento de Asís, afirmó: «En el 800° aniversario del Cántico de las Criaturas, estamos llamados a saborear la belleza de la naturaleza y a sentirnos parte de ella. El diálogo surge para explorar soluciones creativas e innovadoras, tomando decisiones amables y valientes. En un mundo de conflictos, ser fuertes en la mansedumbre y capaces de escuchar es un estilo profético que construye puentes y derriba muros».

Cecilia Dall’Oglio, responsable para Italia y consejera global del Movimiento Laudato Si’, también destacó el término «diálogo«, citando las palabras del Papa Francisco en su primera bendición Urbi et Orbi: «Ayúdense también ustedes, los unos a los otros, a construir puentes, con el diálogo, con el encuentro, uniéndonos todos para ser un solo pueblo siempre en paz. ¡Gracias al Papa Francisco!».

El documento hace un llamado a la transición ecológica, que se logra a través de «procesos comunitarios, con el ejercicio de la ciudadanía, caminando juntos en el diálogo y la responsabilidad», y menciona la implementación de Comunidades Energéticas Renovables y Solidarias (CERS), «no solo como un proyecto técnico, sino como comunidades solidarias, capaces de reducir la dependencia de los combustibles fósiles y de construir relaciones más fuertes, una nueva cultura del cuidado integral».

Otro aspecto clave de la Llamada es la convicción de que «la dimensión de la que es posible partir para conmover el ánimo de cada mujer y hombre de buena voluntad es la de la espiritualidad ecológica, el corazón de la conversión«.

Se trata de una espiritualidad que moviliza a las personas de manera concreta y personal para que contribuyan, tanto individual como colectivamente, desde su propio «patio»: «Hoy, partiendo de la espiritualidad, vivimos la clara invitación a mirar en profundidad y decir un sí convencido y concreto. Un sí que empieza de cerca, en mi patio, en nuestra comunidad, en los lugares de la vida cotidiana. Es allí donde se cultiva una energía diferente: renovable y democrática, hecha de comunidades que comparten y se ayudan a través de la escucha mutua».

La Llamada interpela a todos: «En conclusión, en un tiempo atravesado por urgencias y esperanzas, la conversión ecológica se revela como un acto de justicia, un camino de cuidado, un desafío espiritual. Una tarea compartida, una responsabilidad que interpela a mujeres y hombres de buena voluntad».

El documento concluye con estas palabras: «Cultivemos semillas de esperanza, con la certeza de que cada elección cuenta, que cada gesto de cuidado es un fragmento de un mundo nuevo que nace aquí y ahora. El cambio empieza por nosotros. Y no termina con nosotros. El cambio comienza en mi patio».

Esta convicción es la misma que anima al Instituto de las Hijas de María Auxiliadora, que, con la resolución del Capítulo General XXIV, se ha comprometido a llevar a cabo un camino concreto y continuo de conversión a la ecología integral, asumiendo en red los siete objetivos de Laudato Si’, en el espíritu del Sistema Preventivo.

En esta línea, el Instituto se ha adherido a la Plataforma de Iniciativas Laudato Si’, lanzada por el Vaticano el 25 de mayo de 2021, donde ya ha publicado más de 40 Planes de Acción recibidos de las Comunidades FMA y las Comunidades Educativas.

Además, aparte de las buenas prácticas ecológicas que se llevan a cabo a diario con los jóvenes en las realidades inspectoriales, varias FMA y otros miembros de la Familia Salesiana, tras seguir el programa de formación, se han convertido en Animadores Laudato Si’ y se dedican a animar los Círculos Laudato Si’ con diversas iniciativas que involucran a las Comunidades Educativas.

La invitación de los firmantes es a leer y compartir esta nueva Llamada, a darla a conocer en la comunidad, parroquia y asociación, para responder a ella «con mansedumbre y determinación, creatividad y perseverancia, inspirados por San Francisco, patrono de Italia, y por su Cántico de las Criaturas”. (Testo completo)

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