Córdoba (Argentina). El 20 de noviembre de 2025, con una celebración online y la entrega de diplomas, se clausuró el primer curso de “Diploma en Mentalidad Proyectual y Ecología Integral. Caminos para el Desarrollo Sostenible de las Comunidades”, ideado y promovido por la Inspectoría Laura Vicuña (ARG). En la conexión online estuvieron presentes la Inspectora, sor Silvia Boullosa, y sor Leslie Sándigo, Consejera general para la Familia Salesiana, en Visita canónica a la Inspectoría ARG.

Se trata de un diploma universitario con certificación académica, dirigido a FMA, laicos con experiencia de liderazgo comunitario, equipos locales de administración, representantes legales, referentes de los ámbitos de animación local e inspectorial, educadores y educadoras comprometidos con la misión salesiana. La propuesta formativa está certificada por la Universidad Salesiana de Bahía Blanca (UNISAL) y es coordinada por la Oficina de Desarrollo de la Inspectoría ARG.

Realizado en modalidad virtual desde Argentina, el curso comenzó en marzo de 2025 y contó con más de 100 participantes de numerosas Inspectorías de diversos países: no solo de Argentina, sino también de Uruguay, Chile, Paraguay, Perú, Colombia, Ecuador, Angola, El Salvador, Honduras y Guatemala.

La iniciativa responde al llamamiento del Capítulo General XXIV a promover un cambio de mentalidad y de paradigmas, para ser más incisivos y eficaces en la misión educativa, en fidelidad al Carisma y con vistas a la sostenibilidad de las obras. En el actual contexto de transformación y desafíos globales, el Instituto FMA se encuentra ante la necesidad de renovar su enfoque para responder a las necesidades de los/las jóvenes y de la sociedad.

Objetivos del Diploma son:

  • Comprender los conceptos fundamentales de la mentalidad proyectual y de la ecología integral según la Encíclica Laudato Si’.
  • Reconocer el llamado a ser protagonistas del proceso de transformación como agentes proactivos de cambio.
  • Explorar la intersección entre la concepción de iniciativas y la promoción del cuidado del ambiente, la justicia social y el desarrollo humano.
  • Reflexionar sobre la función de los proyectos como instrumentos de transformación social y ambiental.
  • Desarrollar habilidades prácticas para la planificación, ejecución y evaluación de proyectos desde un enfoque integral, con vistas a la sostenibilidad de las obras y de las comunidades.

El recorrido formativo está estructurado en módulos que van desde los fundamentos teóricos hasta la aplicación práctica, incluyendo temas como el análisis crítico del paradigma tecnocrático y económico, los principios de la mentalidad proyectual, la concepción de iniciativas sostenibles y la integración de la ética del cuidado en la economía, y otros. Cada módulo incluyó sesiones virtuales sincrónicas quincenales, sesiones virtuales interactivas, aprendizaje autodirigido, mentoring individual y comunidades de aprendizaje.

Esta propuesta académica, tanto en sus contenidos como en la experiencia comunitaria de aprendizaje, busca distanciarse de los esquemas sociales marcados por el individualismo y las economías capitalistas. Sus contenidos, inspirados principalmente en la Encíclica Laudato Si’ del Papa Francisco, han ofrecido herramientas concretas para pensar, planificar e implementar iniciativas que promuevan un desarrollo humano y sostenible a nivel ambiental, generando transformaciones positivas en las comunidades.

En lugar de adoptar una mentalidad centrada en lo que falta, se invita por tanto a pensar según una lógica guiada por el desarrollo, elaborando los proyectos a partir de las nuevas posibilidades de crecimiento, con la conciencia de que una conversión ecológica, social, cultural y eclesial es urgente y necesaria.

Un proyecto es el proceso capaz de transformar un sueño en realidad. La pregunta que cada comunidad podría hacerse es: “¿Cuál es el sueño que mi comunidad desea realizar?”.

Don Bosco y Madre Mazzarello tenían la capacidad de soñar en grande. Su deseo de formar “buenos cristianos y honrados ciudadanos” los llevó siempre más allá, infundiendo a los jóvenes y a las jóvenes el coraje de perseguir sus propios sueños a través de proyectos que transformaran su realidad. En esta dirección, cada comunidad se interroga sobre los sueños que animan la vida de las personas con las que camina, con la certeza de que en ese deseo común se manifiesta el sueño de Dios para su pueblo.

El Diploma invita por lo tanto a acercarse y a profundizar en otros modelos, formas y economías posibles para construir un mundo diferente, basado en nuevos paradigmas, aprovechando la oportunidad, como ciudadanos/as comprometidos/as de hacerlo posible, de convertirse en agentes de cambio, colaborando en un desarrollo más justo y sostenible, atentos al grito de los pobres, de los jóvenes y de la Tierra.

“A problemas sociales se responde con redes comunitarias, no con la mera suma de bienes individuales: «Las exigencias de esta tarea van a ser tan enormes, que no hay forma de satisfacerlas con las posibilidades de la iniciativa individual y de la unión de particulares formados en el individualismo. Se requerirán una reunión de fuerzas y una unidad de realización» (Romano Guardini). La conversión ecológica que se requiere para crear un dinamismo de cambio duradero es también una conversión comunitaria (LS 219).

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