Calcutta (India). Del 3 al 6 de octubre de 2025, en la sede de la Inspectoría María Auxiliadora (INC) en Dum Dum, Calcuta, se celebró un Seminario de formación para las Hijas de María Auxiliadora de la Primera Edad Adulta —quienes profesaron entre 2001 y 2013—, organizado en el marco del plan de formación permanente de la Inspectoría, con el objetivo de «promover la madurez espiritual, emocional y vocacional». El tema central fue «Recarga espiritual y regeneración«.
El seminario buscó favorecer una renovación holística de la persona a través de aportes espirituales, teológicos y psicológicos, fortalecer los lazos fraternos entre las jóvenes religiosas y fomentar la reflexión sobre los compromisos personales y comunitarios en la vida consagrada.
El programa de los días incluyó oración, reflexiones teológicas, profundizaciones psicológicas, trabajos en grupo y actividades recreativas. Este método permitió a las participantes dedicarse tanto a la introspección personal como al aprendizaje colaborativo.
El encuentro comenzó con un momento de oración animado por Sor Stella Potteparambil y Sor Sandhya Minj. En línea con el «Tiempo de la Creación 2025», las 38 participantes colocaron simbólicamente sus nombres en un arbusto con una llama, representando la zarza ardiente, como signo de compromiso vocacional.
La Inspectora, Sor Leelamma Palliparambil, pronunció el discurso introductorio, enfatizando la importancia, en la vida religiosa, de virtudes como la responsabilidad, la resiliencia, la empatía, la humildad, la integridad, la rendición de cuentas (accountability), la compasión, el coraje y la sabiduría.
En la primera sesión de profundización, Sor Stella Potteparambil introdujo el concepto de «Docibilitas» como actitud hacia la formación permanente. Subrayó que las personas consagradas son moldeadas por las experiencias vividas, las relaciones interpersonales y la realidad de su propio contexto, señalando que la verdadera felicidad es el resultado de la apertura al crecimiento y la transformación.
El segundo día comenzó con la oración, la meditación y la Santa Misa. Sor Lily Perumpettikunnel guio la sesión matutina sobre el «Costo del discipulado«, distinguiendo entre gracia barata y gracia costosa. Afirmó que el discipulado auténtico requiere sacrificio, perseverancia y fidelidad radical a Cristo, con María como ejemplo de valentía y compromiso.
Las actividades de la tarde incluyeron presentaciones grupales sobre el Plan de Formación FMA y un cuestionario sobre Sor Maria Troncatti. La jornada concluyó con un paseo en barco por el río Hooghly, que fomentó la fraternidad y la relajación.
El tercer día, las participantes trabajaron en las dimensiones psicológicas de la vida consagrada. Don Jose Parapully, SDB, abordó temas como la madurez afectiva, la castidad, la soledad, el equilibrio emocional, el desencanto, la amistad y la koinonia. Subrayó que la soledad no resuelta puede llevar a comportamientos contraproducentes, incluido el uso excesivo de las redes sociales, mientras que la soledad acogida positivamente se transforma en un contexto privilegiado para encontrarse con Dios y consigo mismo.
También se destacó la importancia de las amistades auténticas como elemento esencial para el crecimiento personal, la fecundidad de la misión y la armonía comunitaria. Don Jose también enfatizó que los desencantos en la vida religiosa no deben interpretarse como fracasos, sino como oportunidades de transformación y renovación.
La jornada final se centró en la integración y el compromiso. Las participantes se involucraron en un trabajo grupal para elaborar compromisos personales y comunitarios, que luego fueron compartidos en sesión plenaria. Siguieron representaciones teatrales sobre Sor Maria Troncatti.
La Inspectora concluyó el seminario animando a la perseverancia, la valentía y la alegría en la vida vocacional. Se distribuyeron premios a las ganadoras de las actividades. Finalmente, Sor Neelam Kindo pronunció el agradecimiento.
Un momento significativo fue también la sesión interactiva con Don Pascual Chávez, Rector Mayor emérito, quien presentó algunas reflexiones inspiradas por el Papa León XIV sobre el «Jubileo de la Vida Consagrada 2025«, con el que invitó a las hermanas a encarnar un testimonio rico en esperanza en la sociedad contemporánea. En su mensaje, subrayó los medios utilizados por Don Bosco para inspirar a los jóvenes:
- Criticismo valiente hacia la cultura dominante: Don Bosco no aceptó pasivamente la cultura prevalente de su tiempo, sino que la criticó valientemente y buscó transformarla. Subrayó la necesidad de cultivar una “cultura del cuidado” que alimente los valores y la responsabilidad.
- Experiencia positiva: Don Bosco creía que los jóvenes representaban la plenitud de la vida y que debían estar rodeados de fragmentos de positividad. Exhortaba a ayudar a los jóvenes a nadar contracorriente frente a la negatividad, no como consumidores pasivos, sino como protagonistas de su propia vida. Debían ser alentados a salir de sí mismos, a crear, a ser «cantores de esperanza y constructores de esperanza».
El Seminario promovió con éxito la apertura a la formación permanente (docibilitas), fomentó la conciencia emocional y psicológica entre las participantes, y fortaleció los lazos fraternos y la responsabilidad comunitaria. A través de la oración, la reflexión y el aprendizaje interactivo, las participantes se marcharon con un ardor renovado, madurez emocional e identidad vocacional fortalecida, enriquecidas y recargadas para proseguir en su misión. El encuentro concluyó con una comida festiva en espíritu de gratitud.


















