Roma (Italia). El 22 de abril de 2026 se celebra la 56ª Jornada Internacional de la Madre Tierra, instituida por la ONU en 1970 para alimentar una conciencia ecológica colectiva en pos de un futuro sostenible para las nuevas generaciones, interpelando a los gobiernos y a cada persona sobre el impacto de sus acciones en el medio ambiente.
En el marco de la celebración del Día de la Tierra 2026, con el lema Our Power, Our Planet (Nuestro poder, nuestro planeta), el Instituto de las Hijas de María Auxiliadora se une a la reflexión global sobre el cuidado de la casa común, consciente del alcance ético y educativo de esta jornada respecto a la protección del medio ambiente.
Este lema recuerda que cada persona, cada comunidad y cada institución posee un “poder” real para influir en el destino del planeta, mediante la participación activa y en coherencia con los valores que dan sentido a la misión educativa y evangelizadora. El legado carismático de Don Bosco y de Madre Mazzarello enseña que educar a los jóvenes en el respeto a lo creado significa sembrar esperanza para un futuro más justo y sostenible.
La reflexión propuesta por la organización mundial EarthDay.org subraya cómo la acción colectiva de los ciudadanos ha sido históricamente determinante para lograr avances en la calidad del aire, en el acceso al agua potable y en la estabilidad de los ecosistemas.
Esta constatación sintoniza con la experiencia educativa salesiana: cuando los jóvenes se convierten en protagonistas, cuando son escuchados y formados para actuar con responsabilidad, se transforman en agentes de cambio capaces de mejorar su propio entorno.
Por ello, en las Escuelas, en los Centros Juveniles y con las Comunidades Educativas, las Hijas de María Auxiliadora están llamadas a promover iniciativas locales que refuercen acciones institucionales como la reducción de residuos, el uso consciente de la energía, la limpieza de los espacios comunes y la restauración de pequeños ecosistemas. Estas acciones, sencillas pero significativas, no solo custodian el planeta, sino que también educan en el valor del bien común y de la corresponsabilidad.
El Día de la Tierra 2026 invita de manera especial a ejercer el propio “poder” como ciudadanos y ciudadanas para defender las leyes y normas ambientales que tutelan la salud de las personas y el equilibrio de los territorios. En un contexto global donde las prioridades políticas cambian rápidamente y las presiones económicas corren el riesgo de debilitar los marcos normativos, una participación informada y pacífica de las comunidades es más necesaria que nunca.
La perspectiva salesiana de la educación integral conlleva la convicción de que la defensa de lo creado es también defensa de la vida, en particular de la de los más vulnerables, que son siempre los primeros en sufrir las consecuencias de la degradación ambiental. Por ello, es importante que las Comunidades Educativas participen en reflexiones comunitarias, asambleas y jornadas de sensibilización que permitan adecuar las soluciones ambientales a las necesidades y disposiciones concretas de las realidades locales.
Otro de los pilares fundamentales de esta Jornada es la alfabetización climática y ambiental, entendida como la capacidad de comprender los desafíos ecológicos y actuar en consecuencia. La educación ambiental no solo forma ciudadanos conscientes, sino que también prepara a las nuevas generaciones para los “empleos verdes” del futuro, reforzando al mismo tiempo la resiliencia de las comunidades. En coherencia con la tradición educativa salesiana, que ha sabido anticipar los signos de los tiempos, las FMA están llamadas a integrar cada vez más en los proyectos curriculares y pastorales la reflexión sobre el cuidado de la casa común, la economía circular, la reducción del plástico superfluo y la valoración de los recursos naturales como dones de Dios confiados a la responsabilidad personal y común.
Finalmente, la invitación a participar en marchas pacíficas, jornadas de limpieza y reforestación recuerda que el “poder” de los ciudadanos se expresa de diversas formas, todas válidas cuando apuntan al bien común y al respeto de la vida. Cada pequeño gesto de cuidado hacia la Tierra es un acto de amor hacia el Creador y hacia los hermanos y hermanas, especialmente los más necesitados.
Las Comunidades Educativas están, por tanto, invitadas a celebrar la Semana de la Tierra —del 18 al 22 de abril de 2026— organizando en sus propias realidades actividades que promuevan la participación activa, el diálogo intergeneracional y la oración de agradecimiento por el regalo de lo creado.
En la página correspondiente del sitio EarthDay es posible registrar el evento que se esté organizando para el Día de la Tierra.


















