Roma (Italia). El 7 de mayo de 2026, en el centro de retiros “Fraterna Domus” de Sacrofano, Roma, se inauguró el VI Congreso Mundial de los Salesianos Cooperadores, con la presencia de cerca de 400 personas entre Salesianos Cooperadores y Delegados/as de los Salesianos de Don Bosco y de las Hijas de María Auxiliadora, provenientes de las 11 Regiones en los 5 continentes en los que la Asociación está presente con cerca de 30.000 miembros.
“Ser levadura para ser fecundos” es el lema del Congreso, convocado por el Rector Mayor, don Fabio Attard, centro de unidad de la Familia Salesiana, y organizado por el Consejo Mundial de la Asociación (ASSCC).
El evento comenzó oficialmente con la Celebración Eucarística presidida por el Rector Mayor y los trabajos fueron introducidos por las palabras de los dos Delegados mundiales, Domenico Nguyen, Salesiano Coadjutor, y sor Lucrecia Uribe, FMA, quienes repasaron el Trienio de preparación al Congreso, animado por la Secretaría ejecutiva mundial y marcado por tres palabras:
“Recordar la llamada personal a convertirse en miembro de la Asociación; Renovar la promesa que nos compromete en la línea evangélica de las Bienaventuranzas, con el estilo salesiano capaz de involucrarse en el mundo de hoy; Relanzar las respuestas carismáticas en el diverso contexto sociocultural, partiendo de la idea original de Don Bosco, con un fuerte sentido sinodal de Iglesia y la certeza de ser levadura para ser fecundos”.
Posteriormente, se introdujeron las banderas de las 11 Regiones, portadas por su respectivo Consejero mundial junto a otro Salesiano Cooperador. Tras el himno del Congreso, siguieron los saludos institucionales de Antonio Boccia, Coordinador Mundial de la Asociación:
“Nos encontramos aquí no simplemente para una cita asociativa, sino para un momento de gracia que marcará el camino de los próximos años. Cada Congreso Mundial, tal como lo fue el V Congreso del pasado 2018, es, para nuestra Asociación y para toda la Familia Salesiana, una encrucijada: el lugar donde la historia que nos precede se encuentra con los desafíos que el Señor nos confía hoy, y donde juntos intentamos leer —con los ojos y el corazón de Don Bosco— el rostro del mundo y de los jóvenes que nos esperan mañana. Este Congreso quiere ser precisamente esto: una ocasión para renovar nuestra vocación laical, para fortalecer los vínculos de corresponsabilidad con nuestros Pastores, y para entregar a las Iglesias locales y a nuestras comunidades una Asociación más unida, más misionera y más capaz de generar vida”.
Terminados los saludos, se entró de lleno en el tema con la intervención del Rector Mayor, don Fabio Attard, quien motivó así el tema del evento:
“La levadura es pequeña, casi invisible, pero transforma toda la masa. Así pensó Don Bosco a los Salesianos Cooperadores: laicos y laicas inmersos en la vida cotidiana de los pueblos, en las familias, en el trabajo, en la sociedad, capaces de aportar desde dentro la fuerza del Evangelio y del carisma salesiano, para que la vida de los jóvenes pueda crecer y madurar. Vivimos una fase histórica marcada por grandes cambios culturales, crisis sociales, guerras, migraciones, nuevas pobrezas materiales y espirituales. La tentación del pesimismo es fuerte: ‘ya no se puede hacer nada’, ‘los jóvenes no escuchan’, ‘la sociedad está perdida’. Y sin embargo, precisamente hoy, el Señor nos llama a ser levadura: pequeña, mezclada con la masa, oculta, pero viva y capaz de generar fecundidad”.
Articuló su presentación en tres partes: la primera sobre el proyecto originario que el Espíritu suscitó en el corazón de Don Bosco, “para entender cómo los Cooperadores fueron pensados desde el principio como ‘levadura’ en la Iglesia y en la sociedad”. En la segunda, presentó algunos rasgos de este proyecto originario “que hoy reclaman con fuerza nuestra atención para guiar nuestra acción”. En la tercera parte, a partir del icono evangélico de las bodas de Caná, declinó cuatro verbos —mirar, escuchar, elegir, actuar— “como actitudes concretas de una levadura salesiana llamada a ser fecunda hoy”.
El 8 de mayo, tras la Celebración Eucarística presidida por don Joan Lluís Playà, Delegado del Rector Mayor para la Familia Salesiana, la mañana se abrió con la intervención —a través de un vídeo, debido a su partida hacia la República Democrática del Congo para celebrar el Centenario de presencia de las FMA— de la Superiora General del Instituto de las FMA, Madre Chiara Cazzuola.
Expresando la alegría de enviar su mensaje en nombre de todas las FMA, Madre Chiara compartió algunas reflexiones sobre el tema del Congreso respecto a la expresión femenina del Carisma salesiano, recordando que Don Bosco, “desde el principio, involucró en su proyecto educativo a mujeres y hombres generosos y de buena voluntad en la realización del da mihi animas cetera tolle. La expresión que repetía varias veces hacia el final de su vida es una síntesis perfecta de este objetivo: ‘Siempre he tenido necesidad de todos’. Estoy convencida de que este Congreso es una oportunidad preciosa para un relanzamiento de la vocación y misión salesiana en la perspectiva de la reciprocidad”.
Subrayó además la importancia de llevar adelante juntos el “compromiso de acompañar a las y los jóvenes apoyándolos en la búsqueda del sentido de la vida, en la construcción de un futuro de paz, de fraternidad, de amistad social, de responsabilidad por la casa común. Hoy el carisma salesiano vive a través de nosotros, involucra y alcanza múltiples realidades: signo de que lo que nuestros Fundadores nos transmitieron conserva una extraordinaria actualidad y vitalidad. Juntos: Salesianos, Hijas de María Auxiliadora, Salesianos Cooperadores, Miembros de la Familia Salesiana y colaboradores, estamos llamados a discernir cómo ser educadores que previenen, porque intuyen proféticamente los signos de los tiempos”.
La mañana continuó con la Mesa redonda “Una mirada a la Familia Salesiana” y con la Presentación del estado de la Asociación por parte del Coordinador Mundial. Al término de la jornada, tuvo lugar el «Buenas noches» de sor Leslie Sándigo, Consejera General para la Familia Salesiana del Instituto FMA.
El evento —enriquecido por mesas redondas, trabajos grupales por regiones, momentos celebrativos y recreativos— culminará el 9 de mayo, día en que se celebrarán oficialmente los 150 años de la Asociación con la presentación del nuevo Coordinador mundial, y concluirá el 10 de mayo.
“A ciento cincuenta años de distancia, permanece fuerte la modernidad de este proyecto como respuesta a las necesidades de su tiempo y del nuestro. Las periferias de las que hablaba Don Bosco han cambiado de dirección, pero no de naturaleza. Los jóvenes frágiles no faltan: están en las periferias digitales además de las geográficas. La misión de los Salesianos Cooperadores continúa siendo una respuesta más que nunca actual y urgente”. Son las palabras del Rector Mayor que expresan el compromiso y dinamismo de este Grupo de la Familia Salesiana.


















