San Paolo (Brasile). Del 18 al 20 de abril de 2026, 56 participantes entre jóvenes, animadores e Hijas de María Auxiliadora de las realidades de la Inspectoría Nossa Senhora Aparecida (BAP) se reunieron en la sede inspectorial de San Pablo para vivir el PEM Joven – Proyecto de Espiritualidad Misionera, un fin de semana caracterizado por el contacto con las raíces misioneras, el compartir fraterno, el protagonismo juvenil y la profundización carismática, promovido por la Pastoral Juvenil y la Animación Misionera inspectoriales.
“Es un proyecto que busca difundir, profundizar y estudiar las raíces de nuestra espiritualidad misionera desde los orígenes, hace 150 años, hasta nuestros días, avivando en el corazón de las personas, de los jóvenes y de las hermanas el fuego y el ardor misionero”, explica sor Teresa Cristina P. Domiciano. El PEM es, de hecho, una experiencia nacida en el Instituto de las FMA con el objetivo de cultivar la espiritualidad misionera presente desde los orígenes.
Nel 2025, diez jóvenes de la Inspectoría participaron en el PEM Joven celebrado en Argentina, donde vivieron una intensa experiencia internacional junto a otros jóvenes provenientes de Argentina, Chile, Paraguay y Uruguay. En aquella ocasión, el grupo visitó lugares significativos de la espiritualidad salesiana, como las tierras de Laura Vicuña y de Ceferino Namuncurá. De aquí nació el deseo y el compromiso de difundir la experiencia entre los jóvenes de la Inspectoría: “Gracias a esta hermosa experiencia en las tierras santas de Laura Vicuña y Ceferino Namuncurá, nos propusimos el objetivo de transmitir a nuestros jóvenes todo lo que vivimos”, afirmó sor Valentina Hurtado.
Sor Alaíde Deretti, Inspectora de la BAP y ya Consejera General para las Misiones del Instituto de las FMA (2008 – 2021), participó en el encuentro enriqueciendo las reflexiones con la ponencia temática: «Es tiempo de avivar el fuego». En su intervención, ilustró el contexto del PEM y habló de los sueños misioneros de Don Bosco. Luego presentó a las primeras seis FMA que, en 1877, dejaron Italia con destino a Uruguay, dando así inicio a un movimiento de salidas y llegadas a otros países y continentes, que garantizó el asentamiento y la inculturación del Carisma salesiano en tierras lejanas y culturalmente diversas. Sor Alaíde subrayó que “es necesario que cada joven reavive el fuego del bautismo, para que el Espíritu Santo lo impulse a anunciar el Evangelio, ya que no tenemos una misión en la Tierra, sino que somos la misión, pues el ADN misionero está en todos nosotros por el carisma salesiano”.
Entre los momentos más destacados del programa, los jóvenes visitaron el Memorial de las Hijas de María Auxiliadora en Brasil en Guaratinguetá (SP), que conserva la memoria de la llegada de las Hermanas Salesianas a tierras brasileñas e ilustra el recorrido de Don Bosco, Madre Mazzarello y la expansión del Carisma salesiano en el país.
Posteriormente, el grupo se dirigió a Pindamonhangaba (SP), donde visitó la réplica de la Casa de Don Bosco construida por los Salesianos, ofreciendo a los jóvenes una inmersión aún más profunda en los orígenes de la espiritualidad salesiana. La jornada concluyó con la Celebración Eucarística, con momentos de convivencia fraterna y una velada especial preparada para los participantes.
Los testimonios de los/las participantes revelan la profundidad de la experiencia vivida. Rafael destacó que participar en el PEM Joven fue «rico en estímulos, en vínculos y en emociones».
También para Laísa el encuentro estuvo caracterizado por el crecimiento interior y la alegría. “Fueron momentos de gran intercambio, oración y crecimiento espiritual. Desde el momento en que me despertaba, no hubo un solo minuto en el que no aprendiera algo, ya fuera de las hermanas o de mis amigos”, relató.
Mailla, una de las jóvenes que participó en el PEM Joven en Argentina y colaboró en la organización de esta edición, subrayó la importancia de llevar la experiencia a la realidad inspectorial: “Ahora llevarán esta llama, este ardor misionero a cada comunidad en la que viven”, afirmó.
Otro momento significativo fue el encuentro online con sor Ruth del Pilar Mora, Consejera General para las Misiones en el Instituto FMA. Los/las jóvenes pudieron hacer preguntas, escuchar su testimonio y su mensaje de aliento, además de dialogar sobre los desafíos y las perspectivas de la misión salesiana en el mundo de hoy.
En el transcurso de las jornadas hubo además momentos de adoración, trabajos en grupo y la Celebración de Envío, reforzando el llamado de cada joven a ser presencia evangelizadora en sus propios ambientes.
Vivido con entusiasmo, alegría y profunda participación, el PEM Joven fue una confirmación de la fuerza del protagonismo juvenil en la misión salesiana. Como recordó sor Valentina, el objetivo es que los jóvenes vivan esta espiritualidad y que luego puedan transmitirla a otros jóvenes, convirtiéndose en multiplicadores de esperanza y de ardor misionero en el hoy.
Fotos: Flickr Salesianas BAP


















