Roma (Italia). El 6 de agosto de 2025 en Roma, en la Parroquia Santa María de la Esperanza de los Salesianos de Don Bosco, seis jóvenes del Noviciado internacional María Auxiliadora de Castel Gandolfo (Roma) emitieron la Primera Profesión Religiosa en el Instituto de las Hijas de María Auxiliadora.
“Hacer presente el Amor de Cristo” (Constituciones FMA, 11) es el lema elegido por las neoprofesas, pertenecientes a las Inspectorías italianas S. María Mazzarello (ITV), San Juan Bosco (IRO), Madre Magdalena Morano (ISI), Virgen del Buen Consejo (IMR) y de la Inspectoría San Juan Bosco (SLK) de Eslovaquia.
La Celebración Eucarística, animada en el canto y en la liturgia por las Novicias y por varias jóvenes FMA, fue presidida por el Rector Mayor de los Salesianos de Don Bosco, Don Fabio Attard, y concelebrada por SDB y sacerdotes que han acompañado a las candidatas en su camino.
Las jóvenes fueron acogidas en el Instituto de las FMA por la Superiora General, Madre Chiara Cazzuola, en presencia de la Maestra de Novicias, sor Luisa Menozzi, y de la Secretaria general, sor Maria Luisa Nicastro. A la Celebración asistieron también la Vicaria, sor María del Rosario García Ribas, la Consejera para la Formación, sor Nilza Fátima de Moraes y algunas Consejeras generales, las Inspectoras, los familiares, los/as jóvenes y las FMA provenientes de las respectivas Inspectorías.
A la liturgia de la Palabra siguió el rito de la Profesión religiosa, con la presentación de las Profesandas por parte de la Maestra, que las llamó por su nombre, y con su petición de entregarse a Dios en el Instituto de las FMA para participar en Su misión de salvación.
“Este que estamos viviendo es un momento privilegiado, durante el cual podemos contemplar la iniciativa amorosa de Dios con respecto a cada una y cada uno de nosotros. La Primera Profesión religiosa es una experiencia que marca un paso muy significativo en la vida de una persona, que después de un discernimiento constante y un acompañamiento espiritual serio, siente que ante la llamada de Dios es tiempo de tomar una decisión”, comenzó el Rector Mayor en la homilía.
Exhortando a las Profesandas a guardar la riqueza de las tres lecturas elegidas, destacó la iniciativa exclusiva de Dios en la llamada, cuya finalidad “no es la de limitarnos, la de meternos en una caja. Sino la de ofrecernos el horizonte de una alegría plena y duradera: ‘Les he dicho estas cosas para que mi alegría esté en ustedes y su alegría sea plena’ (Jn 15,11). (…) La propuesta que tenemos a nuestro alcance está hecha de un amor que llena el corazón de alegría auténtica”.
Luego indicó la respuesta salesiana a esta llamada: vivir del amor, compartiendo el amor, como fuerza de caridad pastoral para los diversos caminos de crecimiento integral ofrecidos a los jóvenes, según la experiencia de los Fundadores: “La herencia de caridad pastoral encuentra en el propio corazón la sede del encuentro con Dios, que llama, que ama y que envía”.
De aquí, el deseo final: “Queridas hermanas, a la luz de la palabra de Dios descubrimos el asombro de ser personas elegidas sin ningún mérito nuestro. Comprométanse con inteligencia, día tras día, para que no perdamos la fuente de la alegría auténtica.
Y por último, sean personas sabias. Que no renuncien a la bella y feliz responsabilidad de ser portadoras de amor en nuestra realidad cotidiana a favor de los jóvenes. Cada día podemos volver a partir de esta triple certeza: Dios me ha elegido gratuitamente, Dios me ama primero, y respondiendo a su amor, Dios me envía a dar frutos de bien para los jóvenes, especialmente los más pobres, vulnerables y abandonados».
Terminada la homilía, el Celebrante preguntó a las candidatas la disponibilidad a consagrarse a Dios y cada una pronunció la fórmula de la Profesión Religiosa comprometiéndose, en respuesta al Amor de Dios Padre, a vivir los consejos evangélicos según las Constituciones del Instituto de las FMA.
Después de expresar la acogida en el Instituto, la Superiora general entregó a cada una las Constituciones y el Crucifijo, signos de la alianza esponsal con Cristo. Al término del Rito de la Consagración, las Neoprofesas se encomendaron a María con el canto Oh María Virgen poderosa.
La Celebración concluyó con los agradecimientos de las nuevas FMA, a los que se unieron los de Madre Chiara, en particular al Rector Mayor, por el acompañamiento fraterno en las celebraciones que marcan la vida del Instituto.
La Madre -recordando también a las dos hermanas del Noviciado que hicieron Profesión el día anterior en sus propias Inspectorías, María Inmaculada (CEL) y María Auxiliadora (SPA)- agradeció a las familias por haber donado su “tesoro más precioso” y deseó a las jóvenes hermanas: “nos alegramos porque, como dice un dicho, cada vez que nace un niño, significa que el Señor no se ha cansado de la humanidad”, y así se puede decir que “cada vez que una FMA hace esta elección y entra en esta familia, significa que el Señor sigue creyendo en el Instituto y sigue confiándonos esta responsabilidad, de llevar adelante el Carisma en el futuro. Esto depende de todos nosotros, pero a partir de hoy, también de ustedes. (…) Pero también nosotras tenemos una responsabilidad: ellas han profesado ante nosotras… así que podemos acompañarlas con la oración para que puedan ser FMA felices y fieles como nos soñaron Don Bosco y Madre Mazzarello”.
Foto: Flickr FMA



















