Roma (Italia).El 5 de agosto de 2025, en el 153.º aniversario de la fundación del Instituto de las Hijas de María Auxiliadora, en un gran clima de fiesta se llevó a cabo en la Capilla de la Casa Generalicia la solemne Celebración Eucarística por el 50.º aniversario de Profesión religiosa de la Superiora General, Madre Chiara Cazzuola.
La Celebración, a la que asistieron las Inspectoras y las Superioras de Visitaduría de Italia y algunas de Europa, las júniors de la CIME, las Postulantes, numerosas FMA de la Comunidad de la Casa Generalicia y de las Casas de Roma y miembros de la Familia Salesiana, fue presidida por el Rector Mayor de los Salesianos de Don Bosco, Don Fabio Attard, y concelebrada por su Vicario, don Stefano Martoglio, por don Andrea Bozzolo, Rector Magnífico de la Universidad Pontificia Salesiana (UPS), don Carlo Maria Zanotti, SDB, don Giuseppe Ruta, SDB y don Luigi Ferrari, párroco de Scanno.
Todo el Instituto se unió a la Madre para agradecer con ella al Señor: “Con el corazón colmado de gratitud y habitado por una alegría interior y luminosa, hoy, 5 de agosto, nacimiento de nuestro Instituto, nos sentimos en profunda comunión con todas las Hijas de María Auxiliadora de los cinco continentes. Es un día rico de memoria, donde el pasado se hace fuente y el futuro profecía, donde el reconocimiento se entrelaza con la fidelidad”, fue leído en la introducción.
En la homilía, el Rector Mayor comenzó con un primer pensamiento precisamente sobre la gratitud por la bondad de Dios: “50 años de vida consagrada son, ante todo, 50 años de fidelidad divina. Cuando miramos atrás al camino recorrido, lo que emerge con mayor claridad no son tanto los méritos, o nuestra constancia, sino más bien la paciente e indefensa bondad de Dios para con nosotros. El Señor nos ha llamado. Quizás somos inciertos y frágiles, y Él lo sabe. Sin embargo, Él mismo ha puesto en nuestro corazón una señal de amor, que ha crecido superando nuestras ocasionales resistencias. Ha florecido, a través de las grietas de nuestras debilidades, y ha dado fruto, más allá de nuestras expectativas. (…) La gratitud que nace del corazón en este día de celebración no es solo un sentimiento humano, sino un acto de justicia: reconocer que todo es gracia, que todo es don, todo es misericordia… todo ha sido instrumento en las manos amorosas y misericordiosas del Padre, para que pudiera plasmar gradualmente la imagen de su Hijo en el corazón humano. (…) Querida Madre Chiara, damos gracias al Señor por tantas personas y comunidades que han formado parte de este su camino, por cada hermano y hermana que han estado a su lado, por cada persona que el Señor ha puesto en su camino, que se ha convertido en ocasión de crecimiento y de santificación recíproca. Damos gracias por la fidelidad de Dios que nunca falta, ni siquiera cuando la nuestra parece vacilar”.
La larga experiencia de la fidelidad divina, en el transcurso de 50 años, es también un apoyo al camino presente: “el carisma salesiano abrazado hace 50 años sigue siendo actual, sigue planteando preguntas al mundo, sigue interpelándonos de un modo profundo… nos damos cuenta más que nunca de que es un tesoro para compartir, un testimonio de que los jóvenes y el mundo tienen sed. La prueba la tuvimos la semana pasada…”, destacó recordando la reciente experiencia del Jubileo de los Jóvenes, vivida junto a la Madre con los jóvenes del Movimiento Juvenil Salesiano.
La alegría fue el centro del último pensamiento, inspirándose en el evangelio de Juan (Jn 15, 1-10), “para que mi alegría esté en ustedes y su alegría sea completa”: “no es una alegría superficial, o efímera, sino esa alegría profunda que nace de la conciencia de haber hecho lo posible para responder a la llamada del Señor, de haber hecho de la propia vida un don completo… un sí renovado cada día a través de las pequeñas y grandes fidelidades cotidianas… es la alegría de haber descubierto que la vida consagrada no es una renuncia, sino una plenitud, no es un empobrecimiento, sino un enriquecimiento, no es una muerte, sino una resurrección continua.
Esta alegría se convierte en testimonio para todos aquellos que nos encuentran, especialmente para los jóvenes, que buscan el sentido de su existencia, pero también para las hermanas. (…) La serenidad, la paz y la luz que residen en el corazón, dicen más que mil palabras sobre el amor fiel de Dios, sobre la belleza de una vida totalmente entregada”.
El deseo final: “50 años de Profesión Religiosa son un canto de alabanza a la fidelidad de Dios, un himno de gratitud por su bondad infinita, un grito de alegría por la belleza de una vocación que sigue floreciendo. Querida Madre Chiara, que el Señor bendiga estos años suyos transcurridos y los que vendrán, para que hasta el último aliento sea siempre testigo creíble de Su Amor, de la alegría de pertenecerle completamente”.
Inspirándose en el Mensaje de la Madre para el 5 de agosto, añadió: … que cada día ella, y todo el Instituto, puedan convertirse cada vez más en ‘mujeres felices, generadoras de vida y de esperanza que no defrauda’”.
Con gran emoción, pero con voz firme, Madre Chiara pronunció entonces la fórmula de renovación de los votos y recibió una corona de rosas, signo de la vida donada, de la Vicaria general, Sor María del Rosario García Ribas.
La ceremonia fue adornada con símbolos ofrecidos al altar junto al pan y al vino: la ventana de madera, como la de la Valponasca, enriquecida con espigas de trigo y un racimo de uva, el fuego del Amor que Cristo ha encendido en los corazones, con el deseo de que siga ardiendo y alimentando la llama de la vocación.
Antes de la bendición final, el Rector Mayor entregó a la Madre una lámpara encendida, signo de vigilancia fiel y de perenne acción de gracias. Una FMA temporal le entregó finalmente la estampa recuerdo con el eslogan que ella eligió “Mantén vivo el fuego que Dios ha encendido en ti”.
“Es Él quien ha hecho todo en nuestra vida, es Él quien nos ha elegido”, subrayó la Madre Chiara en sus palabras “Yo me he conmovido mucho pensando en la grandeza del Instituto, en dónde nació, en la pequeñez de Madre Mazzarello, de Mornese, en 1872, en la homilía de Don Bosco… en este su creer en Madre Mazzarello y en las primeras hermanas, en su confianza en la obra del Espíritu Santo y en María, de quienes somos testigos en persona”. Además de agradecer a los presentes y a todas las Comunidades, Sor Chiara quiso agradecer a cuantos ha encontrado en su vida: “Nosotras nunca somos lo que somos solas, somos lo que somos por el encuentro de tantas personas que nos han sostenido, ayudado, orientado, que han dado color, calidad, fuerza a nuestra vida”.
El momento de fiesta que siguió fue animado por expresiones de afecto, por el canto de las jóvenes FMA y de las Consejeras generales y por la actuación de un grupo de jóvenes de la República Dominicana en una alegre danza con los sonidos y los colores de su tierra.
Foto: Flickr FMA



















Amatissima Madre Chiara, tanti auguri per il Suo 50o anniversario di professisone religiosa. Ringraziamo il Signore per la fedelta’ e il servizio di Lei nell’Istituto. Preghiamo perche’ il Signore e la Madonna Le concedano sempre la salute, la felicita’ e la soddisfazione nel servizio.
“Dear Mother,
On the occasion of your Golden Jubilee, we your daughters of Sacred Heart Province, Bangalore, India, extend our warmest congratulations to you. Fifty years of dedicated service to our congregation and to the Lord is a remarkable milestone.
Your selfless devotion, guidance, and leadership have inspired countless individuals, and your unwavering commitment to your faith has been a beacon of hope to us your daughters.
May this special day be filled with joy, gratitude, and celebration. May you continue to be blessed with good health, peace, and happiness. Assuring you our humble prayers.
Your Loving Daughters 💖 💖 💖 💖 💖
INK Province
Carissima Madre, di tutto cuore mi sono unita a te e a tutte le sorelle del mondo per ringraziare Dio della sua fedeltà e della tua risposta senza condizioni a Lui. A Lui la lode per te e per tutte le sorelle che in questi giorni celebriamo l’Amore di Dio che ci rende sue e ci donne la gioia senza uguale di appartenere a Lui.
Querida Madre Chiara:
Felicitaciones por ese aniversario. Tan importante doy gracias a Dios y a nuestra Auxiliadora por su misión de acercarnos a ellos con sus palabras llenas de fervor salesiano, con su amabilidad y alegre, sonrisa. Cada día me siento más orgullosa y agradecida de haber estudiado con las hijas de María Auxiliadora compartiendo la alegría salesiana y la devoción a María Auxiliadora. Un abrazo con afecto y admiración desde Bogotá. Colombia