Roma (Italia). El 12 de febrero de 2026 a las 15:00 horas, en Roma, en la Casa Generalicia del Instituto de las Hijas de María Auxiliadora, se celebrará un Congreso con motivo de la conclusión de la edición crítica del Epistolario de Don Bosco, promovido por el Instituto y por el Centro de Estudios sobre las FMA de la Pontificia Facultad de Ciencias de la Educación “Auxilium”.
“Epistolario de Don Bosco y participación femenina en la misión educativa” es el tema del Congreso, que se abrirá con el saludo de Madre Chiara Cazzuola, Superiora General del Instituto FMA, y de Don Silvio Roggia, Consejero General para la Formación de la Congregación Salesiana.
Seguirán las intervenciones de los ponentes, moderadas por Sor Maria Luisa Nicastro, Secretaria General del Instituto FMA:
- La influencia de la Virgen María en Don Bosco educador – Prof. Piera Silvia Ruffinatto, FMA
- Don Bosco y las laicas Cooperadoras – Prof. Eloisa De Felice, SSCC
- Las Hijas de María Auxiliadora en el Epistolario de Don Bosco – Prof. Grazia Loparco, FMA
- Cartas de Don Bosco a diversas religiosas – Prof. Eliane Petri, FMA
- Intervención del editor – Dr. Francesco Motto, SDB
En el monumental epistolario de Don Bosco, los destinatarios son más de mil, de todas las edades, extracciones y roles. De las cartas emana la intensa vivencia del genial organizador, que se reconoce investido de la tarea de preparar a chicos y chicas para la vida adulta mediante la educación, bajo la guía de María; y para poder llevarla a cabo a gran escala, involucra a muchas personas en la misma empresa. Como bien sabe desde el principio, para tal compromiso no bastan, de hecho, los Salesianos.
Ante una situación socio-religiosa que evoluciona con la gradual secularización, él siente la urgencia de defender los irrenunciables valores cristianos y, al mismo tiempo, con realismo, de crear las condiciones para formar personas a la altura de los tiempos. Si los gobiernos se están distanciando de la Iglesia, es necesario encontrar en la propia sociedad a los nuevos aliados. Se necesitan religiosos, religiosas, laicos y laicas dispuestos a colaborar, cada uno según su propia vocación y sus propias posibilidades, con una fe laboriosa, alma de las prácticas devocionales. Así, en un amplio horizonte de apostolado, con el tiempo se multiplican los colaboradores de la obra salesiana: cooperadores y cooperadoras, representantes de instituciones eclesiásticas y civiles, amigos, benefactores interpelados para la ayuda y la cooperación en la gran empresa y, al mismo tiempo, muy presentes en los pensamientos y oraciones de Don Bosco.
La experiencia le enseña que también las mujeres pueden coadyuvar eficazmente en la obra de la salvación, ya no solo con la oración y la beneficencia, sino en el apostolado irradiado y fortalecido en las familias y en la sociedad. Y así, aunque como hombre y sacerdote de su tiempo se ve influenciado por una mentalidad tradicional, se alía con muchas mujeres para una caridad de rostro moderno, promocional, tendiente a salvar el presente y el futuro de tantos jóvenes. Don Bosco tiene, sobre todo, una idea moderna de la vida religiosa femenina, orientada al objetivo urgente de educar a las niñas de las clases populares con un estilo sencillo y familiar.
En calidad de fundador del Instituto de las Hijas de María Auxiliadora (FMA), por él deseado como agregado a la Congregación Salesiana como parte integrante del proyecto educativo, se puede suponer que las cartas enviadas a ellas fueron más numerosas que las pocas que se conservan, aun admitiendo que la comunicación debió de producirse más presencialmente y a través de los directores por él designados. De 4682 cartas, en efecto, un porcentaje mínimo está reservado a las FMA. Resultan, en cambio, más numerosas las referencias a ellas cuando escribe a interlocutores a quienes pretende involucrar en la obra educativa, como prueba de su idea de que se trataba de una sola Congregación con dos ramas.
Prestando atención al componente femenino, a partir de la inspiración mariana de toda la obra salesiana, cabe preguntarse cómo está presente la Virgen en el epistolario. Limitando después el estudio a las interlocutoras de la obra salesiana, ¿qué espacio reservó a las mujeres, religiosas y Cooperadoras? ¿Cómo se comunicó Don Bosco con las FMA y acerca de ellas? ¿Dónde estaba la novedad respecto al florecimiento de congregaciones femeninas contemporáneas? Frente a los prejuicios comunes, ¿cómo se mostró dispuesto a ir más allá y hasta qué punto, en vista del objetivo prioritario a alcanzar?
Estas son algunas de las preguntas que alimentarán el debate durante el Congreso.



















Saludos desde la amazonia de Ecuador, Tutinentsa, gracias por este maravilloso regalo de Dios a través de esta iniciativa.