Licheń (Polonia). Del 18 al 21 de septiembre de 2025, en el Santuario de Nuestra Señora de Licheń, se llevó a cabo el V Congreso de Jóvenes Consagrados bajo el lema «He aquí el Hombre» (Jn. 19,5). El evento, que reunió a miembros de diversas congregaciones religiosas, institutos seculares y personas consagradas que viven en el mundo, contó con la asistencia de unas 550 personas, incluidas diecisiete Hijas de María Auxiliadora de las dos Inspectorías polacas, Nuestra Señora de Jasna Góra (PLJ) y María Auxiliadora (PLA).

El Congreso ofreció la oportunidad de escuchar contenido valioso, plantear preguntas y debatir, y rezar juntos. Entre los objetivos estaban el intercambio de experiencias, el conocimiento mutuo, el enraizamiento en la propia vocación, la reflexión personal y vivir la alegría de reencontrarse como consagrados/as.

En una de las noches se organizó un encuentro conjunto de la Familia Salesiana, en el que también participaron Salesianos de Don Bosco, Hermanas de San Miguel Arcángel y Voluntarias de Don Bosco. Sor Małgorzata Pilarska, Inspectora de la Inspectoría PLJ, y Sor Iwona Szymanik, Vicaria Inspectorial PLJ, se unieron al grupo para la solemne Misa dominical.

Una de las FMA relata la experiencia del Congreso:

El tiempo pasado en el V Congreso de Jóvenes Consagrados fue muy valioso para mí, por muchas razones. Formación: El contenido, centrado en el tema de la humanidad, me permitió profundizar aún más en mi persona. Recibí indicaciones muy específicas sobre cómo crecer en mi vocación de mujer completamente entregada a Dios.

Luego la Comunidad. A pesar de – o quizás precisamente debido a – nuestra diversidad, percibí la Iglesia con sus carismas. Todos estamos unidos por Él, que nos ha dotado de diferentes dones. La oración común, llena de compromiso y pasión, fue una experiencia de unidad. Todos los encuentros fueron increíbles, tanto los que me hicieron descubrir nuevos carismas, como los que profundizaron relaciones más estrechas con hermanos y hermanas que comparten la misma vida diaria o una muy similar.

El tercer aspecto: Jesús. Lo encontré en todas estas personas que, a pesar de diversos desafíos y dificultades, han dedicado su vida a Dios y se han mantenido fieles.

Me siento fortalecida por nuestro testimonio compartido. Gracias a todos los organizadores y a todos los jóvenes consagrados. ¡Nuestra vida es maravillosa! Que Jesús, nuestro Esposo, sea el propósito y el sentido de toda vida consagrada, para que podamos llegar a ser plenamente humanos, a imagen y semejanza de Aquel que nos amó y nos llamó.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.