Lima (Perú). El 22 de mayo de 2021, en la Comunidad Sor Antonietta Böhm de Lima Surco, en la Inspectoría S. Rosa de Lima (PER), el Señor de la Vita introdujo en la Pascua eterna a sor Matilde Nevares Vidal, Hija de María Auxiliadora, Consejera general durante 18 años.

Nacida en Lima (Perú) el 16 de enero de 1938, a la edad de 4 años entra en el Colegio María Auxiliadora, donde frecuenta la Escuela Superior por deseo de la mamá que quiere mucho a las Hijas de María Auxiliadora. Apasionada por la enseñanza, Matilde obtiene el título de maestra y por un tiempo enseña en una escuela pública. Es entonces cuando siente la llamada del Señor. Entra en el Instituto en el 1959 y emite los primeros votos religiosos el 5 de agosto de 1963.

La vida religiosa de sor Matilde está marcada por llamadas inesperadas, a las cuales siempre responde “sí”, por el amor a Jesús y por un fuerte sentido de pertenencia al Instituto FMA concretado en un servicio incondicional en las diferentes responsabilidades a ella encomendadas. En el Capítulo General XVIII (1984) es elegida Consejera Visitadora y en el Capítulo siguiente, en 1990, Consejera General para la Formación, servicio que desarrolla durante dos sexenios, trabajando intensamente en la formación inicial y permanente de las FMA, llegando a la redacción del Documento “En los surcos de la Alianza. Proyecto Formativo de las FMA”, con la aportación y la implicación de todas las FMA.

Sor Matilde, mujer madura y muy humana, capaz de atención a las personas, vivió su vida de consagrada con concreción, sencillez y humildad; muy enraizada en el carisma salesiano que amaba y que sabía transmitir en el acompañamiento de muchas hermanas. Era una mujer de profunda y continua plegaria, enamorada de Jesús y de María. Tenía gran capacidad de relación, y sabía hacer sencillas las cosas complicadas. Era vivaz y con gran sentido del humor. Su sencillez y humildad se combinaban muy bien en aquel estilo delicado con que se relacionaba con los otros, conquistando los corazones con la gentileza y con gestos de humanidad y fraternidad.

Sor Pina Del Core, FMA que durante doce años tuvo el gozo de colaborar con ella en el ámbito de la Formación, testimonia: ”¡Fue un tiempo de gracia, de verdadera escuela de santidad salesiana sencilla, humilde y profunda! Viví una experiencia humana y espiritual verdaderamente rica y fecunda. Pude encontrar en ella concreción y visión, realismo y grandes horizontes ideales, inteligencia y sabiduría, generosidad y prudencia, verdad y caridad, admirablemente conjugadas en el día a día, tanto en las relaciones interpersonales como en el servicio de animación y de gobierno, en la búsqueda de soluciones y en la atención humilde y respetuosa a las personas. Su partida al cielo después de un camino de sufrimiento y de purificación llegó en la vigilia de Pentecostés: ¡feliz coincidencia! Ella que incluso sin palabras tenía un “feeling” especial con el Espíritu Santo, siempre estaba a la escucha del soplo de vida y de esperanza presente en cada realidad y persona que encontraba por la calle; siempre deseosa de escrutar el horizonte, de abrirse al soplo de la alegría y capaz de mantenerse fuerte en las tempestades de la vida. ¡Que el Espíritu Santo sea ahora para ella el verdadero Consolador, el camino privilegiado para la comunión con Jesús hacia el cumplimiento pleno de su existencia completamente entregada!”

Era una madre y con su típica capacidad de discernimiento sabía acompañar a hermanas, laicos, adolescentes y jóvenes.  Con sus palabras cordiales sabía llegar al corazón, ser firme y exigente cuando era necesario,  aunque, a veces, esto le causara sufrimiento.

Mujer rica de fe, cada mañana se levantaba deprisa para encontrarse con el Señor en la oración y en la meditación del Via Crucis, que era la base de su fidelidad y así lo decía a las Junioras. Comentaba también que el Rosario era su compañero de viaje. Para todos, sor Matilde era una mujer humilde, espontánea, con sentido común, con los pies en la tierra, sin formalidades, que se la podía llamar día y noche porque estaba siempre disponible. Una Juniora testimonia: “Tenía una intuición única para la vocación. Me he sentido profundamente comprendida y podía fiarme de ella en todo”.

Muchas Hijas de María Auxiliadora en todo el mundo dan gracias al Señor por el bien recibido de sor Matilde durante el camino vocacional inicial y permanente. La profundidad espiritual y la sensibilidad humana que la caracterizaban eran testimonio de la belleza de la vocación salesiana vivida en espíritu de simplicidad, responsabilidad y gran libertad interior.

Sor Matilde estuvo acompañada siempre de la presencia de María Auxiliadora. Un Obispo salesiano ha escrito de ella: “Sor Matilde era una verdadera imagen de la Virgen para las hermanas jóvenes. Estoy contento de haberla conocido”.

Madre Yvonne Reungoat en el Mensaje para las exequias de Sor Matilde Nevares expresa reconocimiento por su vida que fue una alabanza al Señor y un signo luminoso en el Instituto FMA:

“Sor Matilde goza ya en plenitud de la vida en Dios y reposa junto a María Auxiliadora. Estoy segura de que desde el Paraíso continuará estando presente entre nosotras con la oración por nuestra Inspectoría y por todo el Instituto. Le pedimos con confianza implorar del Señor la protección para el CG XXIV y obtener numerosas, santas y fieles vocaciones como la suya. ¡Querida Sor Matilde, ahora me dirijo a ti para darte un gran gracias por lo que has sido para todas nosotras, por la alegría y la sabiduría con que has hecho realidad el bellísimo don que Dios te hizo: ser Hija de María Auxiliadora, feliz por pertenecer a una familia que es toda de María y que tú has sabido amar con corazón de hija!”. Gracias, Sor Matilde, también en nombre de las hermanas que te han conocido y que no te olvidarán!”.

7 COMENTARIOS

  1. Expresso minha profunda gratidão por Ir. Matilde Nevares, me acompanhou com simplicidade, capacidade de escuta e sabedoria no meu serviço na formação. Sabia inspirar confiança, ampliar horizontes, fortalecer na fé e na esperança. Gratidão!

  2. Gracias Sor Matilde por todas sus enseñanzas, por su manera de ser, ahora que ha partido, conozco un poco más de usted y como desde niña, con solo ver su sonrisa y su mirada de ternura, me inspira a ser siempre una verdadera hija de María Auxiliadora. Descanse en paz y recibame cuando yo parta.

  3. May she rest in peace and enjoy the heavenly reward which she so deserved through her life of dedication and service to the Institute. Intercede for many vocations dear Sr. Matilde!

  4. Grazie infinite cara Suor Matilde! Grazie per il dono della tua vita; per i semi di gioia e di fedeltà sparsi anche qui, in questa terra congolese, con le tue mani laboriose, con le tue parole chiare, coi tuoi sguardi penetranti, col tuo sorriso franco e spontaneo, con le tue risposte giuste e opportune. Riposa nella pace e, dal cielo, ottienici il dono della perseveranza finale.

  5. Sr. Matilde
    Grazie della sua presenza con noi, come studente al Pedagogico di Torino, poi…
    Prego con tutto di cuore per Lei, e…. non potendo esprimermi bene, finisco questa. Ma sempre prego neh! sr.rosita(GIA)
    con me pregano anche le sorelle di BEPPU (GIA)

  6. sei stata una grande donna, una Madre, uno splendido esempio di FMA! Continua ad accompagnarci e a starci accanto, ci lasci un’eredità importante e un pezzo del tuo cuore! Grazie cara Matilde, una benedizione averti incontrata!

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