Roma (Italia).El 24 de febrero de 2025, durante la celebración de las Vísperas, cada Hija de María Auxiliadora de la Comunidad María Auxiliadora de Casa Generalicia (RCG) recibió de manos de la Superiora General, Madre Chiara Cazzuola, el volumen “Las Constituciones de las Hijas de María Auxiliadora: un camino de santidad en la vida cotidiana«, editado por Sor Yvonne Reungoat y Sor Piera Cavaglià, Publicado recientemente.
Al presentar el texto por vídeo, la Madre había recomendado «que este texto esté en las manos de cada Hija de María Auxiliadora como patrimonio personal y del Instituto».
Al acoger sus palabras y aprovechar su presencia en la Casa, la Comunidad se preparó de manera especial para este momento, como cuenta una hermana:
Estamos viviendo el Año Jubilar bajo el estandarte de la esperanza que el Papa Francisco ha definido como «la más pequeña de las virtudes, pero la más fuerte» porque tiene el rostro del Señor resucitado y acabamos de comenzar el Trienio en preparación al 150 aniversario de la primera expedición misionera con la invitación a «reavivar el fuego». Entre tantas solicitudes, nos preguntamos dónde enfocar la atención.
La respuesta la podemos encontrar en el libro que nuestra Madre nos presentó «recién salido de la imprenta» hace ya un mes, durante unas Buenas Noches, como «una contribución para reavivar la fidelidad a nuestra Regla de vida, un camino seguro de santidad en la vida cotidiana».
Este fue el primer input que nos ha hecho intuir la importancia y la belleza de este texto que, al igual que las Constituciones, fue concebido como un don para ser ofrecido a cada una personalmente. La comunidad de Casa Generalicia es verdaderamente «privilegiada» y nuestra Directora, Sor Carla Castellino, después de consultar al Consejo de la Casa, nos acompañó en la preparación de la entrega oficial.
En las Buenas Noche del 11 de febrero, había informado sobre el video publicado en el sitio web del Instituto, con el que la Madre presentó el libro. Después de verlo juntas, crecieron las ganas de tenerlo en la mano para conocer la estructura del texto y sobre todo el contenido de estas casi 500 páginas.
En la Buenas Noches, el 23, la Directora comenzó diciendo que el día siguiente sería un día marcadamente mariano. A continuación, leyó una página de la Cronohistoria en la que se describe la sugestiva presentación de Don Cagliero a las FMA de las primeras Reglas impresas: «¡He aquí —exclamó—, aquí está el hermoso libro impreso de vuestras Constituciones! ¿Sabéis cuántos pensamientos, preocupaciones, oraciones y suspiros le costó a Don Bosco este libro de oro? Sólo en el Paraíso lo conoceréis, hijas; ¡solo en el Cielo!» Y sacando cada vez más fuerza del corazón de su apóstol, prosigue: «¿Qué es este libro, hijas? Es el Evangelio de las religiosas; vuestro Evangelio…». (Vol. III, 77-78)
El día 24, conmemoración de María Auxiliadora, todos los momentos litúrgicos, empezando por las Laudes y la celebración eucarística, tuvieron efectivamente una connotación mariana. El rezo del Rosario fue introducido por las expresiones de Don Bosco y de Madre Mazzarello sobre el valor de nuestras Constituciones, «una guía segura para conducirnos al Paraíso», como escribió a Sor Lorenzina Natale (L 67,6).
Luego fuimos invitadas a encomendarnos a María, «inspiradora de nuestro Instituto», «activamente presente en nuestra vida», «Madre, Maestra y Guía segura», para que sostenga nuestro camino de fidelidad a la Alianza de amor que Dios estableció con nuestros Fundadores y con cada una de nosotras.
La renovación coral de los votos para coronar las intercesiones propuestas para las Vísperas, fue la preparación inmediata para la recepción del libro, regalado a cada una por Madre Chiara mientras la Comunidad cantaba: “O qual sorte, siamo Figlie di Maria Ausiliatrice”.
Este momento fue realmente conmovedor por la presencia de la Madre, pero también de las aproximadamente 100 hermanas de los 5 continentes que, aunque de diferentes lenguas y culturas, formaron un solo coro, agradecidas al Señor por la llamada común a la santidad según el carisma salesiano y mornesino, que resplandecerá hoy donde y como Él dispone para cada una.
Que María, nuestra Madre, Maestra y Guía segura, nos acompañe «para hacer siempre generativa nuestra vida y la misión que se nos ha confiado en la Iglesia». Es el deseo de nuestra Madre que se ha hecho y se hace oración por nosotra y por todas las Hijas de María Auxiliadora.


















