Roma (Italia) El tema de la Circular 999 nace de las resonancias recibidas por la Madre General de las Hijas de María Auxiliadora, sor Yvonne Reungoat, a través de las comunicaciones on line de este tiempo de pandemia de Covid-19 y “quiere ser una sencilla respuesta a cuanto vibra en todos los corazones disponibles a dejarse formar, en el corazón de la contemporaneidad, por las situaciones concretas de la vida”.

Retomando las palabras de San Pedro (2 Tim 1,6) que escribe en un tiempo fatigoso para la Iglesia y para su vida personal y dice a Timoteo: “Reaviva el don de Dios que está en ti”, la Madre invita a reflexionar sobre lo vivido, no como un tiempo abocado a la decadencia, sino como posibilidad de vida nueva, que brota del Espíritu. Expresa por tanto la convicción de que: “´Éste es un tiempo favorable para reavivar el don de Dios que está en nosotros y para testimoniarlo precisamente hoy con confianza y con perspectivas abiertas al futuro”.

Reavivar el don de Dios que está en nosotros reclama asumir con nueva pasión el camino de formación, condición indispensable de renovación y de fecundidad misionera, cono está precisado en la Circular convocatoria del CG XXIV, que nos conduce hacia el Proyecto formativo de las FMA. En línea con el tema del Capítulo General, el Documento de la Congregación para los Institutos de vida consagrada y las Sociedades de vida apostólica Para vino nuevo odres nuevos,  invita a formarse para ser “odres nuevos”, para acoger el “vino bueno” del milagro de Jesús en Caná.

Madre Yvonne subraya la importancia de la formación para cada FMA que, como recuerdan las Constituciones, es “responsable de la propia formación” (C 80), y es un proceso gradual que implica a cada edad. Delante de una nueva realidad compleja y rica en desafíos, que requiere la capacidad de lectura crítica de los acontecimientos, tiene como prioritario el compromiso de la autoformación, de la puesta al día cultural, para guiar a las/los jóvenes en su crecimiento integral. “Más que un aprendizaje de conceptos, en sí necesarios, la formación es una experiencia que penetra la vida, alimenta el espíritu, ofrece posibilidades de confrontación, regenera la calidad de las relaciones cotidianas y habilita para un servicio educativo más eficaz e incisivo”. 

La Madre termina con una llamada a las Inspectorías, “para que promuevan la formación de las hermanas en las Ciencias de la Educación, en la catequética, en la comunicación, en la gestión de las obras y en las enseñanzas hoy indispensables para responder con calidad a la misión del Instituto, pero también para responder a las llamadas de la Iglesia. La formación debe tener la prioridad en las opciones inspectoriales con una visión de largas miras y una mentalidad proyectual”.

Al final de la Circular, recuerda el 50º aniversario de la erección canónica de la Pontificia Facultad de Ciencias de la Educación Auxilium, el 27 de junio de 2020, por la cual, como Superiora General y Vice Gran Canciller, expresa la gratitud. Gratitud a cuantas se han comprometido con dedicación y profesionalidad a dar desarrollo y calidad a esta Institución que es “taller pedagógico donde se cultiva el talento de educar elaborando con María una cultura de la vida empapada del humanismo pedagógico integral de San Juan Bosco y de Santa Maria  Domenica Mazzarello, con un amplio eco internacional”.

Circolare 999

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