Roma (Italia) El 12 de julio de 2025, en Roma, en la sede de la Inspectoría Romana San Juan Bosco (IRO) de Via Marghera, tuvo lugar el encuentro entre las presidentas de las Federaciones italianas de Antiguas Alumnas/os de las Hijas de María Auxiliadora, la Confederación Mundial Mornese y el Instituto de las FMA, con la participación de la Madre General, Sor Chiara Cazzuola, con el objetivo de crecer en la comunión, fortalecer la unión entre las Federaciones y la colaboración con la Confederación.
El relato de Emilia Crosignani, presidenta de la Federación Sagrada Familia de Milán:
A nuestra llegada, la alegre acogida, en un estilo familiar, nos hizo sentir como en casa y esperadas. Nos recibieron la presidenta confederal, Maria Carmen Castillón; sor Leslie Sandigo, consejera general para la Familia Salesiana, con la delegada mundial, sor M. Sahaya Sangitha Rani; algunas consejeras confederales y, para nuestra gran alegría, la Madre General del Instituto FMA, Sor Chiara Cazzuola. También participaron en el encuentro sor Gabriella Garofoli, inspectora de la Inspectoría IRO, y la delegada de las Federaciones Romanas Santa Inés y Santa Cecilia, sor Emilia Di Massimo.
El encuentro comenzó con los saludos de Madre Chiara, quien dijo que «reza por nosotras y nos acompaña desde siempre» y que compartir este día con nosotras nace del deseo de «escuchar nuestras sensibilidades». Luego se refirió al sentido de pertenencia, surgido de la intuición de Don Filippo Rinaldi, quien había pensado en crear lazos entre Antiguas Alumnas que pudieran continuar el camino formativo y afectivo.
«Estamos siempre unidas en el carisma y en la misma espiritualidad que llevamos con nosotras y la comunicamos sin proclamas». Esto crea unidad y nos hace una. Continuó diciendo: «Las antiguas alumnas son emanación de las FMA, son el ‘brazo largo’. Laicas que llegan al mundo donde las FMA no llegan». De sus visitas a las obras en el Líbano, marcado por la difícil historia de convivencia y conflicto, así como en Mozambique, constató que las más cercanas son las Exalumnas, junto a otros grupos de la Familia Salesiana. Continuó exhortando: «Hay que encontrarse bajo el signo de la esperanza y un ejercicio simple pero que produce un gran efecto es el de la escucha. Vivimos de la escucha. Si no nos escuchamos no hay camino». Por ello, su deseo para la jornada: «Que este sea un día de compartir y de escuchar sin preocupaciones. Compartir para mejorar el camino».
A los saludos de Madre Chiara siguieron los de Maria Carmen, que animó a la participación, que «es discernimiento y diálogo valiente». «Debemos», continuó, «ser puestas en la condición de comprender, interrogar y contribuir. La participación está guiada por la misión, arraigada en la responsabilidad, es activa y se expresa en la alegría del servicio y en el compromiso de valorar a los demás. Y en todo esto, nunca debemos perder de vista la fuente de nuestra identidad».
Luego se refirió a nuestros orígenes: «Existimos porque las Hijas de María Auxiliadora nos han formado, educado y han creído en nosotras. Los valores que nos han transmitido las FMA son el corazón de nuestra existencia y de nuestra misión». Concluyó con este deseo: «Que este encuentro sea un espacio de reflexión, de animación, de claridad y de renovado compromiso. Caminemos juntas en la comunión, con transparencia, responsabilidad y armonía para que nuestras Federaciones puedan florecer en la unidad y en la gozosa realización de nuestra misión compartida».
Durante la oración, en las invocaciones al Espíritu Santo, que acompañaban la construcción de un faro de luz, se pidió reencontrar la frescura vivida en los orígenes que «se propone hoy como faro y fascinación del clima de Mornese, en la sencillez de vida y relaciones, en el amor ardiente por Cristo» fuente de la vida, de la libertad y de la esperanza «y en la audacia misionera» para poder ser con nuestro testimonio «un faro de luz, de esperanza, de solidaridad allí donde estamos, para el mundo de hoy».
Al final, tomaron la palabra los consultores de la sociedad TERSA, encargados de dirigir las actividades de la jornada. Esta sociedad, especializada en la consultoría para el sector no lucrativo y para el tercer sector, ha recibido el encargo de la Confederación Mundial de las Antiguas Alumnas/os FMA para un apoyo en el análisis de las necesidades y de las aspiraciones de las Federaciones italianas, así como para definir caminos de colaboración y desarrollo.
Inicialmente, para favorecer un clima colaborativo, se propuso una actividad de team building basada en la experiencia de la escucha activa. Esta técnica comunicativa se reveló eficaz en la participación de todos los asistentes, mejorando la relación y creando empatía. A continuación, un abogado especialista del sector, Nicola la Triglia, presentó un informe para delinear el marco formal y jurídico en el que nos movemos. A través del análisis comparado de los estatutos de la Confederación Mundial Mornese y de la Asociación Mornese Onlus, presentó algunas diapositivas a partir de algunas preguntas sobre la naturaleza y sobre las potencialidades de la Asociación.
Muchas fueron las intervenciones y muchas las preguntas de aclaración que pusieron el acento en particular en las relaciones entre la Confederación Mundial y la Asociación Mornese Onlus, con referencia, principalmente, a la posición de las Federaciones en cuanto a «socias» de uno y otro ente.
Por la tarde, abordamos el tema de las expectativas/necesidades de las Federaciones hacia la Confederación y de la coordinación entre las Federaciones italianas. De la reflexión personal surgieron cuatro temáticas:
- Comunicación y escucha (conocimiento de las competencias, intercambio de experiencias, recorridos y caminos juntos como lugar donde se comparten ideas, caminos compartidos para ser una asociación conocible y conocida en la sinodalidad como unión de todas las realidades, ser fuertes en la propuesta);
- Identidad carismática (dimensión carismática, crecimiento en la conciencia de la propia identidad carismática como elemento de agregación y de intereses);
- Autonomía de modo responsable;
- Transparencia (calidad de las relaciones, en la comunicación, circularidad de la información).
A partir de la premisa de que esta reflexión está finalizada, para cada una de nosotras, a estar presente en la sociedad por el carisma que se lleva, fuimos estimuladas por otras preguntas (¿Cómo esperamos trabajar juntas? ¿Cómo existimos en el contexto en el que estamos? ¿Estamos juntas porque? ¿Caminamos juntas para…). El paso siguiente, en consecuencia, fue el de interrogarnos sobre «qué metas» pretendemos alcanzar.
Surgieron tres metas:
- Dar continuidad a la Asociación (agregar a nuevas Antiguas Alumnas);
- Misión (incidir en la sociedad con nuestra presencia en lo cotidiano);
- Crecer en la comunión entre nosotras respetando las diversidades.
Estos pasos preliminares son una orientación para entender qué tipo de estatuto darnos como Federaciones italianas y cómo las Federaciones italianas pueden estar presentes en este proceso.
Al cierre de la jornada, Madre Chiara nos saludó recordando la virtud cristiana de la paciencia, que también es la base de la acción educativa salesiana, en cuanto la educación requiere tiempo para construir relaciones significativas. Nos invitó a «custodiar todas las cosas bonitas vividas hoy y a partir de esto impulsar nuestro camino. Que el Señor nos ayude y bendiga. Que María nos enseñe la paciencia fundamental para el camino».
La jornada fue una ocasión de confrontación directa y clarificadora vivida en la libertad de expresarse con espontaneidad y sinceridad en un clima de respeto, paciencia, escucha y amistad.


















