Pracharbon (Italia). Del 8 al 12 de agosto de 2025, unas 100 personas, de 92 a un año de edad, se reunieron en Pracharbon, en el Valle de Aosta, para participar en los Ejercicios Espirituales de ADMA para familias, sobre el tema del Padre Nuestro.
El relato de los participantes:
Después de un año de camino, mes a mes, reencontrarse es un regalo especial de Dios Padre, con Jesús, el Espíritu Santo y María Auxiliadora. Ella, desde el prado frente a la casa, acoge con los brazos abiertos y prepara los corazones del cuarto grupo que participa en el Campamento, con el abrazo del Padre que bendice.
Llegamos a la Casa de los Salesianos en Pracharbon cansados, con las pequeñas y grandes fatigas de la vida, y todos volvemos a casa reconfortados, con una gran alegría en el corazón para compartir con todas las personas que encontraremos.
La certeza de la presencia de un Padre que nos ama incondicional e infinitamente nos da una mirada de esperanza en el día a día y la fuerza para decir nuestro «sí» cada día. Las catequesis de Don Roberto Carelli, Salesiano de Don Bosco, son rayos de luz que de Dios llegan directamente a los corazones y los iluminan, calientan, consuelan, ayudan a arrepentirse de los pecados, a pedir perdón y a volver a empezar.
La jornada está marcada por la oración de Laudes, luego la catequesis, la meditación en silencio, la Adoración Eucarística, el compartir, la Santa Misa, las buenas noches salesianas y las Completas. La última noche se dedica a la Adoración nocturna por turnos, donde todos piden la fuerza para llevar a cabo sus propósitos una vez que bajen ‘del Tabor’, confiando a Jesús sus propias intenciones.
Todo esto no sería posible si no hubiera hijos mayores y algunos amigos animadores que se ocupan de los más pequeños: con los niños y jóvenes divididos por grupos de edad, realizan un camino formativo adecuado para ellos, en un clima de juego y amistad. Este grupo tuvo un encuentro con sor Lucrecia Uribe, Hija de María Auxiliadora, Animadora Espiritual Mundial de la ADMA, que les presentó a Sor María Troncatti – FMA misionera que será canonizada el 19 de octubre – como una mujer capaz de vivir «a contracorriente».
El tema de este año fue el Padre Nuestro: Jesús enseña cómo entrar en el eterno coloquio de amor entre el Padre y el Hijo, en el intercambio de amor entre Cristo esposo y la Iglesia esposa. El testimonio de algunas parejas:
«Con el Cardenal Martini descubrimos que para decir padre es necesario que alguien me llame hijo. Padre no es la primera palabra, es la segunda. La primera es la de quien nos dice ‘hijo, hijo mío queridísimo, hijo mío amadísimo'».
«Como pareja hemos entendido que Dios no quiere ser sufrido, quiere ser amado, como escribió Sequeri».


















