Roma (Italia). El 25 de abril de 2020, la víspera de la celebración en línea del Día de Acción de Gracias 2020, la Madre Yvonne Reungoat envía un mensaje de buenas noches a toda la Familia Salesiana.

«Queridas hermanas, laicos, jóvenes y miembros de la Familia Salesiana:
Esta reunión a través de las redes sociales, con motivo de la Fiesta de la Gratitud Mundial 2020, es un evento sin precedentes… Es bueno experimentar algo nuevo, porque estamos en situación de ir a lo esencial del acontecimiento que estamos celebrando.

La Providencia tiene sus propios caminos y nos guía para seguirlos. Habíamos pensado celebrar la Fiesta de la Gratitud de este año en Roma y los sucesos nos la hacen vivir, en cambio, físicamente separados, pero profundamente unidos; dándonos la oportunidad de sentirnos personalmente involucrados y cercanos a muchas más FMA, a muchos más jóvenes, a muchos más laicos de cuántos podrían haber estado presentes aquí.

Lo importante es poder encontrarse, sentirse “familia” para poder alabar y agradecer juntos al Señor y expresarnos gratitud mutuamente.

Fiesta en este tiempoSin duda, es un momento en el que la fiesta no es espontánea: vemos mucho dolor a nuestro alrededor, la pandemia del Covid-19 rompe muchas vidas, muchas familias sufren grandes dificultades de tipo económico, por condiciones de convivencia forzada a veces muy duras; niños y adolescentes que son obligados a ritmos de vida antinaturales, a dejar de asistir a la escuela y a los lugares de tiempo libre, pero la Resurrección, que acabamos de celebrar, nos recuerda que nuestro verdadero gozo está en el Señor y a Él podemos presentarle todas estas lágrimas para que las seque, para que, también, en nuestro mundo  el amanecer del domingo pueda surgir después de la noche del Sábado Santo.

Cuando todavía no sabíamos qué pasaría, las Inspectorías italianas ya habían pensado en compartir, al menos parcialmente, la fiesta en las redes sociales, invitando a todas las Comunidades Educativas a preparar una fotografía o un vídeo corto para publicar en las páginas de la Inspectoría Romana: ha sido una manera agradable y jovial de compartir el camino de preparación que habéis recorrido en estos meses.

La Fiesta de la Gratitud Mundial 2020

En la Circular 995 escribí que la Fiesta de la Gratitud Mundial “este año [tiene] un significado particular, porque reúne la experiencia vivida juntos en estos doce años caracterizados por el espíritu de familia, por el crecimiento de la comunión y el ardor misionero. [ …]
En mi corazón siento palpitar una gran gratitud a Dios y a todos ustedes, a las Comunidades Educativas, a los jóvenes por el amor al carisma que nuestros Fundadores nos han dado. Nunca agradeceremos suficientemente el ser receptores de esta preciosa “perla” y, al mismo tiempo, responsables de proteger, desarrollar este regalo y difundirlo en toda su belleza y creatividad”.
El tema propuesto para esta Fiesta de la Gratitud Mundial se centra en el poder de la vida, en la belleza del árbol que crece y da abundantes frutos, como recita el lema “Tu vida es un árbol que da frutos“.
En el logotipo, la Inspectoría Romana ha colocado un árbol en el centro, que extiende sus ramas sobre la ciudad de Roma, representada en dos de sus elementos característicos, la Basílica de San Pedro y el Tíber. A partir de estas sugerencias, esta noche me gustaría invitarlos a “Ampliar la mirada“.

Video buenas noches  ESP

Un árbol que se extiende por el mundo

Si el árbol es el Instituto FMA, sus ramas no se limitan a llegar a Roma, sino a todo el mundo; intenta con tu imaginación reemplazar los símbolos de Roma con un mapamundi, o cada uno con los símbolos de su país…
El significado no cambia, de hecho se enriquece: la pequeña semilla plantada en Mornese, en estos casi 150 años, se ha convertido en un árbol que abarca todos los continentes, que ha dado abundantes frutos.
El eslogan no solo me concierne a mí, sino a todos y cada uno: nuestra vida, con su riqueza y pobreza, su capacidad de entrega y sus tiempos de cansancio y retiro es un árbol llamado a dar mucho fruto, el fruto de las vidas jóvenes descubiertas, amadas por Dios y llamadas, a su vez, a ser fructíferas.
Si volvemos la vista atrás en los años, pocos o muchos, en los que hemos vivido esta maravillosa vocación, “veremos” cuánta vida hemos sembrado, cuántas frutas han madurado de nuestro árbol, cuántas semillas, de esas frutas, han dado lugar a nuevos árboles; quizás alguien ha caído antes de llegar a la madurez, pero nada se pierde; la naturaleza sabe cómo darle un propósito a todo y Dios es el Padre Bueno que da la bienvenida al hijo arrepentido, que va a buscar la oveja perdida …
Entre nuestros jóvenes hay brotes de santidad ya reconocidos por la Iglesia, como Laura Vicuña, y otros, desconocidos para la mayoría, verdaderos “santos de la puerta de al lado“, como los llamaría el Papa Francisco, que murieron cuando ya tenían bastantes años, que se hicieron adultos, pero continuaron dando la vida por aquellos que eran más pequeños, más pobres, que necesitaban ayuda, afecto, amistad.
Santos que no saben que lo son, de los que nadie se ha dado cuenta, pero que han hecho nuestra tierra más bella, que han alimentado el hambre de alegría, de plenitud, de Dios de muchos otros.

Nuestro Gracias

Esto es lo que queremos agradecer juntos; es un elogio por la presencia incesante de Nuestra Señora la Virgen a nuestro lado, siempre dispuesta a reparar lo que podríamos haber estropeado, siempre instándonos a ir un poco más lejos, hacia otros jóvenes que nos confíen.
El Salmo 1, que fue propuesto para su reflexión en preparación para la fiesta de mañana, me ofrece algunas ideas para la meditación y la actualización.
Como árbol plantado a orillas del arroyo que da fruto a su tiempo” … Las raíces son firmes y profundas; incluso en épocas de aridez, pueden alcanzar un arroyo y recoger la humedad que necesitan para vivir y crecer, para dar flores y frutas, para garantizar la sombra a quienes vienen a buscarla en ellos.
El Apocalipsis habla de un árbol de la vida que da doce cosechas y produce fruto cada mes (Apocalipsis 22,2): es el objetivo al que estamos llamados, si permanecemos injertados en Jesús, sin Él no podemos hacer nada (cf. Jn 15,5).
La certeza de ser un árbol plantado a lo largo de las corrientes de agua nos da una esperanza plena para el hoy y para el mañana, esa esperanza que es propia del educador porque ve en el niño y en la niña, en los jóvenes de hoy, el hombre y la mujer del mañana, porque ve lo que puede llegar a ser, si se cultiva con cuidado y respeto, si se enriquece con lo que puede hacer madurar en plenitud los dones que Dios le ha dado al crearlo y llamarlo a ser su hijo/a.
El árbol necesita permanecer firmemente unido a la tierra, recibir el agua y los nutrientes para vivir y dar fruto, así nosotros sólo podemos ser árboles fructíferos si estamos unidos a Cristo. El Papa Pío IX exhortó a nuestras primeras hermanas que partían a las misiones a “ser como las grandes cuencas de las fuentes que reciben agua y la vierten en beneficio de todos”. Me parece una imagen muy hermosa y en continuidad con la del árbol: donamos lo que hemos recibido y seguimos recibiendo.

Juntos hoy y mañana queremos elevar nuestro “agradecimiento” a Dios que quería nuestro Instituto, que nos quería Hijas de María Auxiliadora; queremos repetir en voz alta el “gracias” a la Virgen en honor de la cual Don Bosco nos fundó como un “Monumento vivo“.

En los últimos meses, en muchas de las Inspectorias que he visitado, he invitado a las Hermanas a combinar cuatro palabras en preparación para la celebración del 150º Aniversario de la Fundación del Instituto FMA: Fiat, Magnificat, Miserere, Aleluya.

El Magnificat y el Aleluya pueden ser el leit motiv de hoy y de mañana, que luego continúa en el futuro.
Tenemos muchas razones para hacer el Magníficat nuestra oración: Dios ha hecho “grandes cosas” en el Instituto FMA y en cada uno de nosotros, ha hecho “grandes cosas” a través del Instituto FMA y de cada uno de nosotros, incluso si no nos damos cuenta, o con poca frecuencia.
María Auxiliadora está presente en nuestros hogares, junto a cada uno de nosotros y a cada uno de nuestros jóvenes, y los pone a disposición de la acción del Espíritu que también quiere hacer “grandes cosas” en ellos.

Les pido que llenen el día de mañana de esta atmósfera de oración llena de emoción y de gratitud por la confianza que Dios y María Auxiliadora continúan mostrándonos.

Buona festa e buona notte!

Roma, 25 aprile 2020

Suor Yvonne Reungoat
Superiora Generale dell’Istituto FMA»

Texto completo buenas noches Madre ESP

 

1 COMENTARIO

  1. Warm Viva Gesu LAa Madre. We srs of St. Mary’s Community vellore – INM wish you a Happy feast of the gratitude. At this time of lock down we have the holy Mass and we prayed for you and thanked the Lord and you for your generous availability and service for the past 12years, and guiding the institute in founders charism, keeping alive the spirit and uniting the world. Gracie La made.

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