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Lima (Perù). Del 15 al 17 de enero de 2026 en Lima, en el Westin Lima Hotel & Convention Center, se celebró el XXIX Congreso Interamericano de Educación Católica, un evento promovido por la CIEC (Confederación Interamericana de Educación Católica) que reunió a equipos directivos, docentes de todos los niveles, agentes de pastoral, formadores, autoridades educativas y religiosas, unidos por el deseo de renovar su compromiso con una educación católica viva, inclusiva y profética.

Bajo el eslogan Tradición que inspira, innovación que transforma. “Educar con alma, transformar con visión”, el Congreso ofreció un espacio de encuentro, reflexión y proyección futura sobre la misión de la escuela católica en el siglo XXI, valorando la fuerza de su tradición evangelizadora y abriéndose a los desafíos y oportunidades de la innovación educativa.

Entre los participantes –más de un millar– se inscribieron 48 personas entre Hijas de María Auxiliadora y laicos comprometidos en las obras de las FMA. La Inspectoría Santa Rosa de Lima (PER) acogió a varias hermanas. También estuvo presente sor Ivone Goulart Lopes, colaboradora del Ámbito para la Pastoral Juvenil del Instituto FMA, responsable de la Escuela Salesiana en América (ESA) y de las Instituciones de Educación Superior (ISS-FMA). En total, en esta importante cita eclesial y educativa, participaron cerca de ciento veinte miembros de la Familia Salesiana.

El Congreso se articuló en torno a seis grandes objetivos:

  • Reflexionar sobre la identidad institucional en movimiento, para reconocer las raíces fundacionales y releerlas a la luz de los desafíos del tiempo presente.
  • Compartir experiencias pedagógicas innovadoras y transformadoras, que promuevan un aprendizaje significativo y la centralidad del estudiante.
  • Analizar el impacto de la inteligencia artificial y la tecnología en la educación, valorando su uso ético, crítico y creativo.
  • Fortalecer el liderazgo educativo, entendido como servicio, corresponsabilidad y motor de comunidades de aprendizaje.
  • Promover una conciencia ecológica integral, inspirada en el cuidado de la Casa Común y en los valores de la sostenibilidad.
  • Profundizar en estrategias de marketing educativo con identidad y coherencia, para poner en valor los proyectos educativos y construir vínculos auténticos con las familias y la sociedad.

Además de las conferencias y los momentos de intercambio académico, el Congreso se vio enriquecido por celebraciones eucarísticas, momentos culturales y la entrega del “Premio Jesús Maestro”, con el que se reconoció el compromiso y la creatividad de los educadores católicos del continente.

Con gran alegría, recibieron también el Premio sor Laura Guisado, FMA de la Inspectoría uruguaya Inmaculada Concepción (URU), a título personal, y el padre Alexander Sosa Vaca, SDB, Director Nacional de las Escuelas Populares Don Bosco, en nombre de la institución.

El XXIX Congreso Interamericano de Educación Católica ha sido un tiempo de renovación, discernimiento y comunión, un impulso para “educar con alma y transformar con visión”, a fin de que las escuelas católicas sigan siendo espacios de luz, esperanza y futuro para las nuevas generaciones.

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