Vienna (Austria). El 14 de noviembre de 2025, en el Ariana Center de Viena-Donaustadt, en el marco de la ceremonia anual «Austria.On.Mission.Award», sor Johanna (Hanni) Denifl, Hija de María Auxiliadora misionera en Benín, recibió el premio «EMIL» en la categoría «Misionera de Austria» (Missionary from Austria).
Al evento asistieron más de 300 personas, incluyendo el Obispo Auxiliar de Viena, Mons. Franz Scharl, y el Obispo Emérito de St. Pölten, Mons. Klaus Küng. Además de algunos parientes de sor Hanni, en representación de la Inspectoría Santa María Domenica Mazzarello (AUG) estuvieron presentes sor Hermine Mülleder, Directora de la Comunidad San Gabriel Arcángel de Viena, y sor Maria Maul, de la Comunidad María Auxilium de Vöcklabruck.
Los Austria.On.Mission-Awards, en su 6ª edición, son promovidos por las Obras Misionales Pontificias de Austria (Missio), y premian cada año a personas o grupos que se comprometen de forma ejemplar en la misión a nivel mundial o que llevan a cabo una actividad misionera. El Premio «EMIL», consiste en un Burro de Bronce y hace referencia al simbolismo bíblico por el cual Jesús eligió precisamente un animal de carga para su entrada en Jerusalén.
Con su compromiso, los premiados «dan testimonio del Evangelio en nuestro tiempo». Los otros reconocimientos fueron para sor Annie Demerjian como «Hero of Charity» (Héroe de la Caridad), a Michael Cech como «Missionary in Austria» (Misionero en Austria) y al misionero de Alta Austria, Johann Rauscher, como «Star of Mission» (Estrella de la Misión).
Sor Hanni Denifl, originaria del Tirol, lleva 20 años comprometida en la Inspectoría Madre de Dios (AFO) de África Occidental a favor de niños y jóvenes. Agradeciendo el Premio, afirmó: «Es un gran honor y una alegría recibir este premio, pero no me pertenece solo a mí. Sin mis hermanas no podría lograr nada».
Llegó a África en el año 2006, inicialmente dirigió el Centro para la protección de la infancia «Foyer Marie Dominique» en Abiyán (Costa de Marfil), asistiendo a niñas, incluidos los llamados «niños brujos», y apoyando a jóvenes con programas de educación y formación profesional.
Actualmente trabaja en Cotonou, Benín, en la Comunidad Beata Laura Vicuña, compuesta por 13 FMA, dedicada a niños/as y jóvenes explotados, vendidos o forzados al matrimonio. Pero, añadió sor Hanni, el apoyo externo también es fundamental: «Sin bienhechores y bienhechoras – y sin socios como Missio Austria – solo podríamos realizar una décima parte de nuestro trabajo».
Junto con las otras hermanas, la misionera se dedica en particular a los niños y jóvenes en riesgo: acompaña a las niñas de la calle, a menudo víctimas de explotación, apoya a las jóvenes madres en la «Casa del Sol», una casa de acogida temporal con asistencia y asesoramiento, y les garantiza una formación profesional en oficios como pastelería, peluquería o cocina en la «Casa de la Esperanza». Además, asiste a los jóvenes en las cárceles, ofreciendo oportunidades de aprendizaje, apoyo psicológico, acompañamiento socioeducativo, asesoramiento legal y asistencia pospenitenciaria.
También está comprometida en el trabajo con las familias, en la prevención en las escuelas y en la pastoral en las comunidades. El objetivo de las FMA de la misión es ofrecer un hogar seguro, perspectivas y esperanza para el futuro a niños/as y jóvenes en dificultad.
A sor Hanni, junto con las felicitaciones por el reconocimiento, el deseo de que siga entregándose con el mismo fervor misionero de las primeras hermanas enviadas a la misión hace ya 150 años, a favor de las jóvenes y los jóvenes más pobres, en particular los más vulnerables, permitiéndoles experimentar la ternura de Dios Padre en la alegría del Carisma salesiano.



















