Roma (Italia). El ámbito para las Misiones del Instituto de las Hijas de María Auxiliadora ha recogido los testimonios de las misioneras de algunas zonas afectadas por conflictos o privadas de paz a causa de la situación política, que comparten cómo viven la Navidad con sus pueblos.
Desde Cuba – Provincia San José (ANT), Sor Brohana:
En este tiempo de Adviento, los corazones de los cristianos de todo el mundo vibran en espera del Príncipe de la Paz. También en Cuba, niños, adolescentes y jóvenes están deseosos por vivir una Navidad diferente. Son ellas, las nuevas generaciones, las que guían a las familias al encuentro con el Señor.
Llegan semanalmente para la catequesis, la formación espiritual, artística y cultural, el refuerzo escolar, para aprender un oficio, para vivir el oratorio… Todos son conscientes de que ir con las «hermanitas» es abrir el propio pequeño mundo a la novedad y a las oportunidades de desarrollar los propios talentos y de encontrarse con el Emmanuel, Dios con nosotros.
A través de la catequesis en la parroquia, en las capillas y en los campos, los niños, junto con sus animadores, preparan el espíritu navideño aprendiendo a conocer y reflexionar sobre la venida del Mesías, coloreando algunas imágenes y rezando por las diversas situaciones que se viven diariamente en la isla. Los jóvenes, igualmente, profundizan en este misterio de Dios que se hizo hombre, por amor a cada uno de nosotros, y junto con sus dones artísticos preparan la recreación de un acontecimiento tan grande para la cristiandad.
Este es un momento propicio para reunir a las familias, y es por eso que la parroquia de la Purísima Concepción en Manzanillo, al igual que muchas otras comunidades del país, celebra el Día de la Familia, compartiendo una jornada de alegría y celebración de la fe. El evento enfatiza el poder dinamizante del vínculo familiar a la luz de la Sagrada Familia de Nazaret.
La comunidad religiosa y sacerdotal también se reúne para rezar por el pueblo y por la misión recibida de Dios mismo en tierras cubanas. La presencia de diversas congregaciones, provenientes de diferentes culturas, cada vez más unidas por la acción del Espíritu Santo, celebra un nuevo nacimiento espiritual del Niño Dios, que nos anima a no desistir de la acción evangelizadora, con la confianza de que este tiempo renueve la esperanza de poder vivir un día la justicia y la paz.
Desde Goma, República Democrática del Congo Inspectoría de Nuestra Señora de África (AFC), Sor Charlotte:
En la situación extrema en la que se encuentran muchas personas desplazadas y heridas por la guerra y la pobreza, es difícil recordar la tradicional Navidad del pasado, en la que se hacía todo lo posible para complacer a los niños comprándoles ropa nueva y decorando las casas con belenes hechos de plantas de plátano y guirnaldas. Una época en la que las familias se reunían para comprar una vaca o cabras para comer y celebrar juntas.
Hoy la fiesta de Navidad en Goma está condicionada por la situación de incertidumbre e inseguridad que se ha vuelto crónica e impredecible. Se han modificado los horarios de las misas para evitar asesinatos y lutos que ya son muy frecuentes. La misa de Nochebuena tiene lugar a primera hora de la tarde del 24 de diciembre; solo en la catedral empieza más tarde, pero no más tarde de las 19:00 y todo el mundo sale llegando a la casa casi corriendo. Ya no se hacen las cantatas de Nochebuena.
Las decoraciones navideñas y las compras son raras o inexistentes para muchos. En la fiesta de Navidad, las familias suelen reunirse de forma reservada para compartir comidas e intercambiar saludos; desgraciadamente, la desconfianza y el miedo crecen porque cualquier cosa puede suceder en cualquier momento. Puedes pasar de la alegría a la amargura más inesperada. Sin embargo, las comunidades cristianas que pueden, se organizan para ayudar a los más necesitados, a los desplazados, a los presos y a los ancianos o personas con discapacidad. Recogemos donativos, ropa, alimentos y otros materiales útiles para los más desfavorecidos. Así, algunos movimientos eclesiales (scouts, legionarios de María, carismáticos y voluntarios) celebran la Navidad con los presos, los refugiados, los huérfanos, los ancianos y los heridos de guerra.
Niños y adultos reciben polenta, arroz y frijoles, junto con algo de ropa, y la alegría se desborda. Desgraciadamente, sin embargo, solo una pequeña parte de las personas es visitada. La necesidad es inmensa y algunos lugares son inaccesibles o peligrosos. Hay parroquias enteras trasladadas a un campo de refugiados, pero a menudo también encontramos refugiados que están en los terrenos parroquiales y en las iglesias.
En la precariedad extrema, es Navidad cuando nos sorprenden los gestos y las palabras de esperanza y cuando saltan las risas y los bailes festivos por el nacimiento de un niño, en la boda de los jóvenes que se aman. Goma tiene la apariencia de una ciudad normal en la que se sueña con una vida mejor.
Desde Cabo Delgado, Mozambique – Inspectoría San Juan Bosco (MOZ), Sor Alessandra Maria y Sor Ignacia:
Para la Navidad se suelen preparar villancicos solemnes y, en algunas comunidades, cenas navideñas para celebrar el nacimiento de Jesús.
A veces, algunas comunidades del interior recorren grandes distancias para poder llegar a la sede parroquial para la Misa, porque los sacerdotes son pocos y no pueden estar presentes en todas las comunidades. Algunos sacerdotes prefieren ir a las comunidades del interior por la tarde, porque además de las distancias no hay luz eléctrica que permita la celebración de la Misa y el regreso de los fieles a sus casas.
Esta situación ha cambiado desde 2017, cuando muchos cristianos, debido a los ataques terroristas, huyeron de sus regiones de origen y tuvieron que adaptarse a las nuevas circunstancias. En estos centros de acogida, personas de diferentes partes de la provincia se unen para celebrar la Navidad.
Las Hijas de María Auxiliadora en Cabo Delgado asisten a algunos de estos centros y en estas ocasiones distribuyen algunos bienes ofrecidos por organizaciones humanitarias, benefactores y otras comunidades religiosas, incluidas las FMA que, además, colaboran con los cristianos para preparar los diversos momentos litúrgicos y algunas actividades recreativas para los niños.
El Papa Francisco, en la Bula de Convocación del Jubileo Ordinario 2025, Spes non confundit, anima al pueblo de Dios a sostener la esperanza de tantas poblaciones oprimidas «Que la comunidad cristiana esté siempre dispuesta a defender los derechos de los más débiles. Que abra generosamente de par en par las puertas de la acogida, para que a nadie le falte nunca la esperanza de una vida mejor» (nº 13).
El Instituto de las Hijas de María Auxiliadora ofrece un apoyo concreto a la población y cuenta con la generosidad y la solidaridad de todos. Es posible enviar donativos y ofertas en la forma indicada el Sitio web del Instituto FMA, poniendo Solidaridad Navidad 2024 en el motivo de pago y eventualmente especificando el destino.



















Que maravillosa labor. Como me gustaría participar. Me ha cogido muy mayor haberlo descubierto, pero a pesar de todo quiero estar en alguna parte colaborando.
Que suerte tenéis de estar ahí, dando Alegría, Paz y Esperanza.
Ringrazio molto sr. Ruth e sorelle collaboratrici dell’ambito Missione ed anche dell’ambito CS per questa esemplare notizia ‘NATALE di SPERANZA’ vissuto da nostre sorelle e loro destinatari in zone di emergenza; grazie anche agli animatori delle campagne umanitarie che esortano a sostenerli con vari contributi.