Roma (Italia). El 6 de febrero de 2026, los jóvenes del Movimiento Juvenil Salesiano (MJS) de Europa y del Medio Oriente participaron en el encuentro online «Puentes de Esperanza». El evento representó un “santuario digital”, en el que se compartieron testimonios de fe, la realidad de vivir a través de la crisis y el impacto transformador del acompañamiento salesiano.
Este encuentro fue propuesto por Sor Runita Borja, Consejera General para la Pastoral Juvenil, quien pidió al “Small Team” del MJS Europa crear un espacio de diálogo online. Sor Runita se inspiró en la visita del Papa León XIV a Turquía y Líbano (27 de noviembre – 2 de diciembre de 2025), durante la cual quedó impactada por la valentía y la alegría de los jóvenes, a pesar de las dificultades que vivían. Zaur, miembro del Small Team y moderador del evento, expresó un gran agradecimiento a Sor Runita por haber plantado esta semilla.
Un elemento de gran inspiración para todos los ponentes fue el Discurso a los jóvenes del Santo Padre en Bkerké, Líbano, el 1 de diciembre. Los participantes recordaron las sugerentes imágenes de la juventud como “jóvenes cedros del Líbano», las cuales recuerdan que, aunque sus raíces estén plantadas en un terreno marcado, sus ramas están destinadas a alcanzar el cielo.
El mensaje del Papa desafió a los jóvenes a ser una “resistencia activa, no a través de la violencia, sino a través de un amor que cura”. Para muchos, como Tatiana, que trabaja en el oratorio con niños refugiados, la visita del Papa fue un momento de sanación que les dio la seguridad de no ser olvidados por el mundo.
En el diálogo se abordaron, además, las difíciles realidades operativas de la misión salesiana. Don Joe Attila y Noura, una de las representantes de los jóvenes de Medio Oriente, ilustraron la gran presión sobre los centros educativos, como la Escuela Técnica “Don Bosco” en Al Fidar, Líbano, que lucha por garantizar becas de estudio en el contexto de la crisis financiera libanesa. Los Salesianos de Don Bosco sirven actualmente a cientos de niños refugiados iraquíes y sirios, ofreciendo educación y apoyo psicosocial incluso cuando la certificación formal está limitada por obstáculos políticos.
El encuentro «Puentes de Esperanza» recordó que la solidaridad es un intercambio recíproco de riqueza espiritual. Mientras los jóvenes europeos enfrentan desafíos diferentes —como problemas relacionados con la salud mental y los “excesos materiales”—, los jóvenes libaneses sugirieron un remedio sencillo: ralentizar y elegir conectar.
Como observó Don Rafael Bejarano, Consejero General para la Pastoral Juvenil, en su video mensaje: “el Movimiento Juvenil Salesiano trata de fraternidad y solidaridad… siempre tenemos la oportunidad de ofrecer a otros jóvenes esta bella ocasión de tener un mundo mejor para todos”.
Este evento demostró que, ya sea en las calles de Beirut o en las ciudades de Europa, el espíritu salesiano sigue siendo un “fermento de paz», transformando la realidad a través de la presencia, la oración y la esperanza persistente.


















