Nizza Monferrato (Italia). El 20 de junio de 2025, en una sugerente y cálida tarde, las Comunidades Nuestra Señora de las Gracias y Santa María Doménica Mazzarello de Nizza Monferrato (AT), de la Inspectoría María Auxiliadora (IPI), junto con las hermanas del proyecto Mornese en inglés y algunos laicos bienhechores, subieron a la colina de la Casa Madre rezando el Rosario, para honrar a María Auxiliadora, finalmente de «regreso» a su ermita.
Este año, de hecho, la estatua que desde tiempo inmemorial vela sobre la casa desde lo alto de la colina ha sido restaurada con la generosa contribución de varios Lions Club de la zona.
Para todas las Hijas de María Auxiliadora, es una estatua muy querida, porque fue regalada por Don Bosco a la primera Comunidad de Mornese poco tiempo después de la Fundación del Instituto de las FMA (entre 1872 y 1874).
Madre Mazzarello deseaba una hermosa estatua de la Virgen y Don Bosco proveyó con generosidad para cumplir este deseo suyo. Cuando en 1878-79 la primera comunidad de las FMA fue trasladada de Mornese a Nizza Monferrato, también la estatua fue llevada a Nizza.
Inicialmente fue colocada dentro de la Casa Madre, pero luego –recordando cómo se hacía en Mornese– fue puesta en una pequeña ermita en la viña, para custodiar la casa, como habían hecho las primeras hermanas en Mornese con la llamada «Virgen del bosquecillo».
Más que un valor artístico, la estatua tiene un alto valor afectivo y espiritual, en recuerdo del gran amor a María Auxiliadora, la verdadera Superiora de la Comunidad, como la llamaba Madre Mazzarello.
El rosario fue rezado en diferentes idiomas para luego, llegados a la colina, cantar a María implorando el don de la paz, tan necesario. El capellán de la Casa, Don Vittorio Bazzoni, bendijo e incensó no solo la estatua, sino a todas las peregrinas que, unidas a una representación de los Lions de la zona del Monferrato, quisieron honrar a María, invocándola como custodiadel a Casa de Nizza y de todo el Instituto.


















