Calcutta (India). El 20 de diciembre de 2025 en Calcuta, India, la Familia Salesiana se reunió para conmemorar dos importantes aniversarios misioneros: el 150.º de la primera expedición misionera salesiana a Argentina y la Patagonia, y el 100.º aniversario de presencia salesiana en la Inspectoría de Calcuta.
«Agradecer, Repensar y Relanzar» fue el lema del evento, que ofreció la oportunidad de reconocer el rico patrimonio misionero salesiano y de renovar el compromiso con la misión continua de evangelización, educación y transformación social.
La Jornada comenzó con la solemne Celebración Eucarística, presidida por el padre Joseph Pauria, SDB, Inspector de la Inspectoría San Juan Bosco (INC) y animada por el coro litúrgico de la parroquia anfitriona de Liluah. Estuvieron presentes numerosos miembros de la Familia Salesiana —incluyendo a las Hijas de María Auxiliadora de la Inspectoría María Auxiliadora (INC), con la Inspectora Sor Leelamma Palliparambil; Salesianos de Don Bosco; Hermanas Misioneras de María Inmaculada Auxiliadora de los Cristianos (MSMHC); Hermanas de María Inmaculada (SMI); Discípulos de Don Bosco; sacerdotes y colaboradores laicos—, reflejo de la responsabilidad compartida y de la continuidad de la misión salesiana.
Al introducir la celebración, el padre Sanjay Manohar Kujur, SDB, Rector de la Parroquia, encuadró el contexto histórico y espiritual, recordando la fe, el coraje y el sacrificio de los primeros misioneros inspirados por San Juan Bosco.
En la homilía, el Inspector retomó la imagen evangélica del Buen Pastor, subrayando la misión como expresión de amor oblativo, cuidado pastoral y servicio de dedicación al pueblo de Dios. Asimismo, expresó su aprecio por el compromiso del Sector de las Misiones inspectorial y del equipo organizador en la promoción de la sensibilidad y la colaboración misionera.
El programa de la jornada repasó el desarrollo histórico de la misión salesiana en la India, que comenzó con la llegada de los misioneros a Tanjore en 1906 y su gradual expansión en Bengala y otras regiones. Este crecimiento condujo finalmente a la formación de inspectorías distintas, entre ellas Calcuta, reflejando madurez institucional y capacidad de adaptación. Se reconoció además con gratitud la contribución de más de 460 misioneros europeos por su papel significativo en el fortalecimiento de la educación, la evangelización y los servicios sociales.
Con una representación teatral, las aspirantes FMA de Auxilium Barasat presentaron el itinerario misionero de Santa María Troncatti en Ecuador, ilustrando su servicio amoroso entre la población indígena Shuar a través de la evangelización, la asistencia sanitaria y la educación.
Se dio particular relevancia al legado de guías visionarios como el Obispo Stephen Ferrando, SDB, fundador de las MSMHC en Shillong, India, cuyas aspirantes ilustraron de forma vivaz, mediante una pequeña representación teatral, los orígenes de la Congregación en las colinas Khasi de Shillong, destacando su constante atención misionera a la instrucción, el apostolado pastoral y la mejora de las condiciones sociales de las mujeres y las familias.
La tarde se enriqueció con exhibiciones culturales y de oración, incluyendo danzas Santhali y Bengalíes y un pequeño espectáculo de danza de los niños de Ashalayam, que expresaron la inculturación del carisma salesiano. Con una presentación creativa, los seminaristas del Don Bosco Bandel recordaron las líneas misioneras de San Juan Bosco, subrayando la sencillez, la cercanía a los jóvenes, la adaptabilidad cultural y la confianza inquebrantable en María Auxiliadora.
Otro momento significativo fue la contribución del Obispo Louis La Ravoire Morrow, SDB, fundador de la Congregación de las Hermanas de María Inmaculada (SMI), oficialmente conocidas como Hermanas Catequistas de María Inmaculada Auxiliadora de los Cristianos, el 12 de diciembre de 1948 en Krishnagar, Bengala Occidental. Su visión misionera ponía el énfasis en la educación y el compromiso pastoral como medios esenciales para la emancipación de las mujeres y el fortalecimiento de las familias, especialmente en regiones con acceso limitado a recursos sociales y educativos. Este enfoque, basado en las visitas a las familias, la participación de la comunidad y la educación, continúa hoy dando forma y guiando las prioridades pastorales.
En su discurso de clausura, el padre Joseph Pauria reconoció la valiosa contribución de la Familia Salesiana en el cultivo y difusión del carisma salesiano. Los catequistas de las parroquias fueron elogiados por su servicio apasionado, con una mención especial a los Discípulos de Don Bosco, quienes prestan fielmente su servicio en las parroquias y centros misioneros en la India y en el extranjero.
La Jornada Misionera Salesiana se caracterizó así no solo como un momento conmemorativo del pasado, sino como una renovada afirmación de un compromiso misionero continuo. La celebración concluyó con un acto de agradecimiento propuesto por el padre Roshan Kullu, seguido de un almuerzo fraterno.


















