Roma (Italia). Es una fiesta de familia, durante la Octava de Navidad y en la espera del nuevo año, la tradicional presentación del Aguinaldo 2026. Siendo este su primer Aguinaldo, el Rector Mayor, Don Fabio Attard, lo entregó como primicia a las Hijas de María Auxiliadora y a toda la Familia Salesiana.
En la sala estaban presentes la Madre General del Instituto FMA, Sor Chiara Cazzuola, y su Consejo; la Inspectora de la Inspectoría San Juan Bosco (IRO), la Superiora de la Visitaduría María Madre de la Iglesia (RMC), las Novicias del Noviciado Internacional María Auxiliadora de Castel Gandolfo (Roma), numerosas FMA y diversos Salesianos de Don Bosco –entre ellos el Vicario General, Don Stefano Martoglio; el Consejero para la Comunicación, don Fidel María Orendain; el Delegado Central para la FS, don Joan Lluís Playà; el Superior de la Visitaduría “María Sede de la Sabiduría”, don José Aníbal Milhais Mendonça Pinto– además de Antonio Boccia, Coordinador Mundial y diversos Salesianos Cooperadores, Madre Graziella Maria Benghini, Madre General de las Hermanas Salesianas Oblatas del Sagrado Corazón de Jesús, Exalumnas de las FMA, Voluntarias de Don Bosco, Testigos del Resucitado, representantes de ADMA y otros.
«Haced lo que Él os diga – Creyentes, libres para servir». El tema del Aguinaldo fue introducido por un breve momento de oración presentado por sor Leslie Sándigo, Consejera General para la Familia Salesiana, preparado por el Ámbito y animado con un estribillo cantado por las Novicias. Al escenario se llevaron algunas ánforas, siendo la última “el ánfora de la corresponsabilidad en la misión educativa compartida”, portada por el Rector Mayor, la Madre Chiara Cazzuola y Antonio Boccia.
Siguió la proyección del video síntesis del Aguinaldo, realizado por IME Comunicación y producido por el Sector de Comunicación Social SDB. “Cerrados en nuestras burbujas, la vida nos pasa al lado, sin ver, sin darnos cuenta, sin escuchar” es el íncipit que, a través de efectos especiales, transmite la idea de la inmersión actual en los entornos digitales.
“¿Estamos seguros de que es realmente así? ¿Estamos seguros de que no somos nosotros los incapaces de percibir su mirada sobre el mundo? ¿Les estamos llevando el vino nuevo de las bodas de Caná, el único capaz de devolver la alegría y la esperanza en medio de tantas dificultades, dudas e incertidumbres? Los jóvenes buscan una respuesta creíble, testigos autorizados. Están buscando creyentes. Este es nuestro desafío, el desafío de toda la Familia Salesiana este año, de manera más fuerte en el 150° aniversario de la fundación de los Salesianos Cooperadores”. Son las palabras del Rector Mayor, que invita a acoger la petición de Don Bosco de un camino radicado en Cristo.
Sor Ausilia De Siena, Consejera General para la Comunicación, introdujo después el momento central: la entrevista a Don Fabio Attard para profundizar en el contenido del Aguinaldo, conducida por Marta Rossi, madre y Salesiana Cooperadora, y por una joven, Alice Ferrigno, estudiante de Psicología en la Pontificia Facultad de Ciencias de la Educación “Auxilium”.
En un diálogo muy familiar, Don Fabio ofreció una lectura del tema basada en su amplia experiencia pastoral a nivel mundial, mostrando un profundo conocimiento del mundo juvenil y de las exigencias espirituales de hoy: “No es que los jóvenes de hoy no estén interesados en Jesús: la pregunta principal es ‘¿dónde está el sentido?, ¿dónde logro encontrar esperanza?’. Entonces, la presencia de creyentes creíbles, con propuestas humanamente significativas, toca el corazón de esta búsqueda”.
Y continuó explicando: “Los jóvenes de hoy buscan algo que no es solo horizontal, sino trascendental, espiritual. No se identifican con lo institucional, pero hay un corazón que busca. Y en nombre de la libertad, hemos dejado a estos chicos sin agua, sin pan, sin mapas… Pero mientras son jóvenes necesitan ser acompañados. Son jóvenes sin referentes, pero el corazón sigue buscando, porque nada satisface al corazón sino Aquel que lo creó. San Agustín nos enseña esto y estamos rodeados de jóvenes como Agustín”.
El Rector Mayor destacó que, aunque han cambiado los tiempos y las modalidades de educar, como educadores es importante ser testigos creíbles radicados en Cristo y sostenidos por María para discernir sobre los desafíos actuales, preguntándose qué haría Don Bosco y escuchando qué pide el Señor. “La educación y los procesos educativos ocurren en terrenos cada vez más nuevos, pero el corazón que educa y el corazón que espera ser educado, acompañado, escuchado… las dinámicas del alma son las mismas. Nos corresponde a nosotros recuperar la profundidad para conectar con la profundidad de su búsqueda”.
En la pregunta dedicada al 150° de los Salesianos Cooperadores, indicó como “vino nuevo” para revitalizar la Asociación el volver a la visión originaria de 1875-77, años en los que Don Bosco era un “volcán” de ideas e iniciativas y donde todos estaban involucrados en una nueva experiencia pastoral y educativa: “lo que él veía era un gran movimiento de personas que podían comprometerse en la misma misión, cada uno según sus posibilidades”. Don Attard expresó su gran esperanza al respecto, observando en los jóvenes protagonistas del Movimiento Juvenil Salesiano la maduración de la opción de ser cooperadores. “El tema del protagonismo comienza desde las propuestas educativas y pastorales que hacemos; entonces ‘buenos cristianos y honrados ciudadanos’ se convierte en una propuesta de grandes oportunidades y de gran credibilidad”.
Posteriormente se abrió un espacio para preguntas del público, al término del cual Madre Chiara Cazzuola tomó la palabra, agradeciendo la riquísima conversación y la pasión: “No sé si os habéis dado cuenta de que cuando Don Fabio habla de Don Bosco, se ilumina. ¡Es una energía que nos comunicas!”. También agradeció la elección del pasaje del Evangelio que se lee en la Solemnidad de María Auxiliadora, muy querido por las FMA por haber acompañado el Capítulo General 24°.
“Es un itinerario de conversión personal y comunitario –como Familia Salesiana– y esto nos compromete también a fortalecer juntos nuestro ser estos ‘muchos’, como decía Don Bosco, que trabajamos juntos compartiendo la misma identidad y la misma misión”.
La Madre quiso hacer un último hincapié: “no pensar inmediatamente en el ‘qué’ hacer, sino en qué nos pide el Señor en este momento, porque esta pregunta nos hace crecer también en la capacidad de interioridad, pidiéndonos volver a poner en el centro la relación con Jesús, que es lo que nos anima, el Buen Pastor que da la vida”.
Precisamente un icono del Buen Pastor fue el regalo ofrecido por la Madre al Rector Mayor, antes de concluir en comunión con el canto del Magnificat para luego proseguir la velada con un momento de convivencia amenizado por los encuentros de familia y las fotos con el Rector Mayor y la Madre.
Foto: Flickr FMA


















This looks like a thoughtful presentation of the Strenna theme for 2026. I like how it encourages people to listen and respond with freedom and service, not just follow rules.