Torino (Italia). El 11 de noviembre de 2025, en la Basílica de María Auxiliadora en Turín, 7 Hijas de María Auxiliadora de la 148ª expedición misionera FMA, 15 Salesianos de Don Bosco de la 156ª expedición misionera SDB, y 9 de expediciones precedentes recibieron el crucifijo misionero durante la Celebración Eucarística presidida por el Rector Mayor, Don Fabio Attard, con la presencia de la Madre General del Instituto de las FMA, Sor Chiara Cazzuola, de la Vicaria General, Sor Maria del Rosario García Ribas, de la Consejera general para las Misiones, Sor Ruth del Pilar Mora, de las Inspectoras de la Inspectoría María Auxiliadora (IPI), Sor Emma Bergandi, de la Inspectoría Sagrada Familia (LO) y del Consejero general para las Misiones, Don Jorge Crisafulli.

El 11 de noviembre de 1875, Don Bosco, precisamente en la Basílica de María Auxiliadora, celebraba la primera partida misionera salesiana hacia Argentina. Aquel inicio, realización de un sueño de ir «hasta los confines del mundo», marca una experiencia de fe y de esperanza que se perpetúa hasta hoy, en que se celebra el 150º aniversario de la Primera Expedición Misionera. Desde entonces, ininterrumpidamente, cada año se repite aquel gesto misionero, expresión de una identidad profunda: llevar el Evangelio a los jóvenes, sobre todo a los más pobres, allí donde la vida llama. En un clima de gran silencio y emoción, al comienzo de la Celebración Eucarística, el Rector de la Basílica, Don Michele Viviano, hizo memoria de aquel momento histórico. (video)

En la homilía, el Rector Mayor, dirigiéndose a todos los fieles que llenaban la Basílica, comenzó diciendo:

“Somos siervos inútiles. Hemos hecho lo que debíamos hacer”. (Lc. 17, 10) Son las palabras conclusivas del Evangelio que acabamos de escuchar. A través de estas palabras queremos conectarnos simbólicamente con aquel evento memorable que estaba sucediendo aquí en la basílica de María Auxiliadora, exactamente hace 150 años, el 11 de noviembre de 1875. No se trata de un ejercicio que nos lleve al pasado, sino más bien una invitación que nos hace entrar de manera participativa en aquel momento extraordinario que todavía hoy nos habla con fuerza.

Don Bosco, entregando a los primeros misioneros los recuerdos escritos y pronunciando la despedida emocionado hasta las lágrimas, estaba lanzando una semilla pequeña como un grano de mostaza, confiando y esperando que se convertiría en una gran planta. Aquella ceremonia de adiós encierra una lección evangélica todavía significativa para nosotros hoy y permanece así para siempre.”

Dirigiéndose a los misioneros y misioneras, continuó:

“Hoy, ante vosotros, hermanos y hermanas, que estáis a punto de ser enviados en esta 156ª expedición misionera, quisiera, a la luz del Evangelio, compartir algunas breves reflexiones. (…) Una primera llamada que surge de la mente y del corazón de Don Bosco, como se desprende de los Recuerdos, es la centralidad de Cristo: “Buscad almas, pero no dinero, ni honores, ni dignidades”. (…) Una segunda invitación es la fidelidad al carisma. En este período histórico, como Congregación y Familia Salesiana, estamos insistiendo mucho y frecuentemente sobre esta identidad carismática. No se trata de tener mucha información sobre lugares y nombres. Se trata más bien de la urgencia de conocer el espíritu de Don Bosco y el carisma salesiano. (…) La tercera y última invitación se refiere al servicio a los pobres. El ejemplo de Don Bosco nos dice claramente que para servir a los pobres hay que ser pobres nosotros primero. El testimonio de la pobreza y de la sobriedad no es ideología, es Evangelio en acción. (…) La pobreza es la única riqueza que nos hace libres para conquistar los corazones, para abrir las puertas del corazón de los jóvenes al Evangelio. El misionero comunica realmente una autoridad ante todos cuando es coherente consigo mismo y con Aquel que lo ha enviado. Una comunidad que vive la pobreza y la sobriedad se convierte en Evangelio vivo”. (texto completo)

Luego se llevó a cabo el rito del mandato: los misioneros y misioneras, llamados por nombre por los Consejeros para las misiones SDB y FMA, se levantaron y, ante el altar, respondieron “¡Heme aquí!”.

Después de haber bendecido los Crucifijos, el Rector Mayor los entregó a los misioneros SDB, mientras que la Madre los entregó a las neo-misioneras FMA.

En la solemne bendición del mandato, el Rector Mayor, extendiendo las manos sobre todo el grupo de misioneros que parten y bendiciendo las cruces, pronunció la oración de bendición, que puede extenderse también a tantos misioneros y misioneras esparcidos por todo el mundo:

“Queridísimos hermanos y hermanas, María, la Madre y Maestra, os acompañe y os proteja. En nombre de Don Bosco y en la memoria de la primera expedición misionera, id y anunciad a los jóvenes y a los pobres del mundo la alegría de Cristo resucitado.

Señor, Padre santo, que has querido hacer de la cruz de tu Hijo el origen de toda bendición y la fuente de toda gracia, bendice estas cruces. Haz que aquellos que las lleven se comprometan a renovarse a imagen de tu Hijo. Él vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.

Queridísimos hermanos y hermanas, recibid el signo del amor de Cristo redentor. Sea para vosotros apoyo y modelo del amor auténtico y fiel. Sed la sonrisa y la presencia de ternura de Jesús a los jóvenes a quienes sois enviados. En vuestra misión viviréis la santidad y encontraréis la alegría que llena la vida”. (libreto celebración)

Las neo-misioneras FMA continúan su camino, preparándose para el discernimiento en vista del destino, con la Formación Misionera en la Pontificia Universidad Urbaniana de Roma, algunos cursos de Espiritualidad Salesiana e1n Casa Madre Ersilia Canta de la Visitaduría María Madre de la Iglesia (RMC), y la formación específica para la misión ad gentes, acompañadas por Sor Ruth del Pilar Mora y las colaboradoras del Ámbito para las Misiones.

1 COMENTARIO

  1. It is an encouragement for all the FMA & Salesians of Don Bosco and Mother Mazzarello to renew your Missionary spirit and carry on to continue this beautiful and important task and Mandate of the Congregation.
    Hearty Congratulations to all the Missionaries. God bless you all.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.