Maputsoe (Lesotho). Al Centro Vocacional Santa Maria Mazzarello de Maputsoe, en Lesotho, de la Inspectoría Nuestra Señora de la Paz (AFM), llegan jóvenes vulnerables y necesitados de educación. Entre las iniciativas y los cursos puestos en marcha para ofrecerles educación y ayuda para formar sus competencias, las Hijas de María Auxiliadora, a partir del 1 de julio de 2025, han introducido el proyecto de Agricultura Natural (Natural Farming) para enseñar a las niñas y a los jóvenes vulnerables, provenientes también de las aldeas vecinas, a cultivar productos naturales demandados por el mercado y también útiles para el sustento familiar.
Cada viernes, la jornada se dedica a la agricultura. En este proyecto participan 74 niñas y 86 agricultores. La jornada se divide en tres partes: la primera es una aintervención informativa que puede tratar sobre un tema de interés internacional, como los derechos humanos, las enfermedades contagiosas y otros. La segunda parte consiste en una explicación y en la demostración práctica relativa a las semillas que se plantarán ese día. La tercera parte es la siembra propiamente dicha.
Los estudiantes reciben semillas para plantar en la escuela y semillas para llevar a casa para la siembra en el terreno familiar, mientras que los agricultores cultivan en su propia tierra. Los jóvenes se dividen en grupos para cuidar las semillas. También se preparan huertos comunitarios en la aldea donde se planta para aquellos que son más necesitados y/o podrían no tener las fuerzas para cultivar.
Tras la pausa navideña, el proyecto de Agricultura Natural se reabrió oficialmente el 16 de enero de 2026. Los estudiantes de segundo año se mostraron entusiastas al constatar cómo sus semillas han producido una gran cosecha: pimientos verdes, tomates, coles y otras hortalizas. Se ha introducido e integrado a los estudiantes de primer año en el sistema de agricultura sostenible, para que ellos también puedan formar parte del gran grupo agrícola que aspira a erradicar la pobreza y el hambre de muchas personas que viven en esa zona.
De este proyecto nace así un círculo virtuoso: los agricultores, que provienen de diferentes aldeas, no piensan solo en sí mismos, sino también en los demás; por ejemplo, en las familias con niños, en aquellos que podrían estar enfermos e imposibilitados para participar en las actividades agrícolas y en el cuidado de los huertos de la aldea. La cosecha ha sido tan abundante que han podido ayudar a los necesitados y a los pobres, además de vender algo en el mercado para comprar más semillas.
Las comunidades alrededor de Maputsoe están, por tanto, agradecidas a las Hermanas Salesianas, a la oficina de desarrollo de Benoni, en Sudáfrica, y a Misean Cara, por haber hecho posible la realización de este proyecto de Agricultura Natural.
Se trata de un proyecto “portador de semillas” que pueden seguir difundiéndose a lo largo de los años. Permite a muchas personas vivir concretamente la “Laudato Si’” a través de la agricultura natural, ayudándolas a tener algo que poner en la mesa y a ayudar a su vez a los demás, sobre todo a las personas más frágiles y vulnerables, según recordó el Papa León XIV al hablar a los participantes en el Congreso “Raising Hope”, en el décimo aniversario de la Encíclica Laudato Si’, el 1 de octubre de 2025:
“Es solo a través de un retorno al corazón como puede darse una verdadera conversión ecológica. Es necesario pasar de la mera recopilación de datos al compromiso del cuidado; de los discursos ambientalistas a una conversión ecológica que transforme el estilo de vida, tanto personal como comunitario. Para el creyente, se trata de una conversión que no es diferente de aquella que nos orienta hacia el Dios vivo, pues no se puede amar al Dios que no se ve si se desprecia a sus criaturas, ni se puede uno decir discípulo de Jesucristo sin participar de su mirada sobre lo creado y de su solicitud por lo que es frágil y está herido”.


















