Roma (Italia). El 18 de abril de 2025 celebramos el 156º aniversario de la Asociación ADMA, la Asociación de Devotos de María Auxiliadora fundada por Don Bosco para promover la veneración del Santísimo Sacramento y la devoción a María Auxiliadora, y erigida canónicamente en el Santuario de María Auxiliadora en Turín, el 18 de abril de 1869, por el Beato Pío IX.
Respondiendo a las urgencias y a los signos de los tiempos, Don Bosco dio vida a diversas fuerzas apostólicas y a un vasto movimiento de personas que de diversas maneras trabajan en favor de los jóvenes y de las clases trabajadoras.
Este año la celebración del 156º aniversario tiene lugar en el corazón del Triduo Pascual. El Cardenal Ángel Fernández Artime, Rector Mayor de los Salesianos Eméritos, subrayó la importancia del culto eucarístico y de la devoción a la Inmaculada Auxiliadora como punto fundamental de la espiritualidad y de la vida de la Asociación, haciendo referencia a los dos pilares del sistema educativo y de la espiritualidad salesiana: «El Cristo que domina la existencia de Don Bosco es, ante todo, el Jesús vivo y presente en la Eucaristía, el Pan de Vida, Hijo de María, Madre de Dios y de la Iglesia. Don Bosco vivió de esta presencia y en esta presencia. (…) Para su camino de crecimiento y el de los jóvenes, no hay camino a la santidad sin la Eucaristía».
Y de nuevo: «Don Bosco insiste de buen grado en que María intervenga con prontitud siempre que se la invoque con afecto filial y se seguirá su exhortación a Jesús: ‘Haced lo que él os diga’ (Jn 2, 5); porque María interviene en la vida de sus hijos, continuamente. Con esta certeza, los «devotos» de María Auxiliadora están llamados a participar en su realeza en la lucha cotidiana contra el mal, manteniendo siempre encendida la luz de la esperanza, incluso en los momentos más oscuros de la historia de una familia, de una comunidad, de un pueblo».
Hoy los miembros de ADMA llevan a cabo su misión trabajando en comunión y fidelidad a los Pastores de la Iglesia y en colaboración con otros grupos eclesiales, especialmente los de la Familia Salesiana, en los que enfatizan y difunden la devoción mariana popular como instrumento de evangelización y promoción de las clases trabajadoras y de los jóvenes necesitados.
En el contexto mundial de hoy, las palabras de Don Bosco resuenan con fuerza: «Los cristianos debemos unirnos en estos tiempos difíciles. Estar entre muchos que hacen el bien nos anima sin darnos cuenta» (MB 7, 602).


















