Genova (Italia). El 12 de noviembre de 2025, en el marco de las celebraciones del 150 aniversario de la Primera Expedición Misionera Salesiana (11 de noviembre de 1875), el Rector Mayor, Don Fabio Attard, la Madre General del Instituto de las Hijas de María Auxiliadora, Sor Chiara Cazzuola, la Consejera general para las Misiones, Sor Ruth del Pilar Mora, el Consejero general para las Misiones, Don George Crisafulli, todos los animadores misioneros del mundo, los misioneros y misioneras que recibieron el crucifijo misionero el 11 de noviembre, algunos Inspectores de Italia, la Inspectora de la Inspectoría Madonna del Cenacolo (ILS) y diversos miembros de la Familia Salesiana llegaron a Génova, partiendo de Turín, para la conmemoración de la primera partida desde el puerto y la inauguración del Museo de las Expediciones Misioneras.

El encuentro tuvo lugar a primera hora de la mañana en el Puerto Antiguo, para ver con sus propios ojos el lugar desde donde partieron los primeros diez misioneros salesianos hace 150 años y para recorrer en barco la ruta que hicieron hasta el lugar de atraque del vapor Savoie, cerca de la Lanterna, para luego zarpar hacia la lejana Argentina. El recorrido estuvo acompañado de una breve explicación sobre cómo era el puerto de Génova en la época de las partidas misioneras y de una sentida evocación histórica de los hechos que acompañaron la primera partida, centrada en los verbos agradecer, repensar y relanzar: «un trinomio que reaviva y alimenta la esperanza, que impulsa hacia las nuevas fronteras misioneras de la Congregación y de la Familia Salesiana, sobre todo para encontrarse con los jóvenes más pobres y marginados».

Antes de partir hacia la Obra Salesiana en el barrio de Sampierdarena, precisamente en la zona del Puerto Antiguo, acompañados por diez jóvenes que personificaban a los primeros misioneros, se llevó a cabo un primer momento oficial de evocación en presencia de las autoridades civiles y eclesiásticas con la develación de una lápida conmemorativa de aquella primera partida. Las palabras de todos los intervinientes, autoridades civiles y eclesiásticas, recordaron en particular el fuerte vínculo de la ciudad de Génova con Don Bosco. Agradeciendo la acogida de la presencia salesiana en todos estos años, el Rector Mayor recordó los tres verbos que acompañan esta gran conmemoración: «antes que nada hacer memoria y agradecer al Señor por lo que hemos vivido, pero también repensar qué significa toda esta herencia que hemos recibido, para poder relanzar no tanto la actividad misionera por sí misma, sino como atención a las nuevas pobrezas, tanto en los Países que lo necesitan, como en nuestras propias realidades».

En Sampierdarena, la Madre y el Rector Mayor fueron recibidos por una multitud de muchachos y muchachas, niños y niñas, adolescentes y jóvenes, maestros y formadores de la Escuela de los Salesianos y de la Escuela María Auxiliadora de las FMA de Génova. De manera muy sencilla, pero eficaz, los jóvenes contaron al Rector Mayor su experiencia en una Génova y una Sampierdarena fuertemente multiétnicas, confirmando que la misión es ciertamente más allá del océano, ¡pero hoy también está aquí!

La Santa Misa, celebrada en la Iglesia de S. Gaetano y S. Giovanni Bosco, fue animada por los chicos de la escuela. En la homilía, Don Fabio Attard, después de exhortar a chicos y chicas, educadores y maestros, a la acogida y a la escucha recíproca, dejó un mensaje: «Don Bosco es grande, no porque haya hecho cosas espectaculares, sino porque hizo las cosas más sencillas de la vida: acogió a los chicos que no tenían casa, se hizo humilde, pequeño, para que los chicos pudieran conectar con él y cuando los acogió les dijo: ‘tu vida es hermosa, es un regalo’, les ofreció educación y los invitó a hacer algo por los demás».

A continuación, se inauguró el Museo de las Expediciones Misioneras, situado dentro de la Obra Don Bosco alrededor de la habitación del Santo, con reliquias, cartas y testimonios, un lugar de evocación que no solo hace memoria de la historia salesiana, sino que ofrece al visitante la oportunidad de tomar conciencia de la extraordinaria riqueza de un Carisma difundido por todo el mundo, solicitando una reflexión sobre cómo vivir hoy la misión salesiana en cada lugar donde uno es llamado.

Don Sergio Pellini, Director de la Obra Salesiana, expresó su emoción por ser sucesor de Don Paolo Albera, 1er Director en esta casa, que tuvo como ilustre alumno también a Don Filippo Rinaldi y dio la palabra al Rector Mayor. La Madre agradeció luego la oportunidad de participar en este momento tan importante y expresó la gratitud a quienes trabajaron en este Museo, «que nos lleva al pasado, no para vivir de recuerdos, sino para leer nuestra historia y encontrar el coraje para seguir adelante y continuar alimentando esta gran misionariedad que está intrínseca en nuestro Carisma».

Junto a varias autoridades civiles, Monseñor Marco Tasca, Arzobispo metropolitano de Génova, estuvo presente para bendecir las dependencias del Museo – ideado y realizado por Don Francesco De Ruvo, SDB de Italia Central, junto al arquitecto Valentina Calabrese –, mientras que la Madre y el Rector Mayor, como gesto, dejaron un deseo escrito, colgado posteriormente en una de las paredes.

Terminados los momentos oficiales, después del almuerzo, una foto en el patio bajo la estatua de Don Bosco se convirtió en la ocasión para los saludos y las partidas, continuando a alimentar el ardor misionero en vista de las Celebraciones del 150 aniversario de la primera partida femenina (14 de noviembre de 1877), que aguarda a las Hijas de María Auxiliadora y a toda la Familia Salesiana dentro de dos años.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.