Alì Terme (Italia). El 20 de enero de 2026 el ciclón “Harry” se abatió con lluvia y vientos de más de 100 km/h, provocando violentas marejadas en las costas de Sicilia, Calabria y Cerdeña, con olas de hasta 10 metros de altura, que han causado graves daños en viviendas, infraestructuras, carreteras litorales, playas, establecimientos balnearios, pequeños puertos, plazas, tiendas y estructuras hoteleras.

En particular, la Inspectoría Madre Maddalena Morano (ISI), informa de graves daños en una parte del Instituto “Maria Ausiliatrice” de Alì Terme, en la provincia de Messina, fundado por la Madre Maddalena Morano en 1890.

Ya en diciembre de 1899, una violenta marejada afectó a todo el pueblo, y fue narrada en la Crónica de la Casa: “las aguas del mar, elevándose a una altura de 50 metros, derribaron el muro de cerramiento e inundaron el vasto patio y la planta baja del colegio. La audacia y la fe de la Madre Morano exhortó a hermanas y jóvenes a rezar ante el Santísimo; luego, confiada en María Auxiliadora, pensó en girar hacia el mar la estatua de la Virgen, que estaba colocada en un nicho en el patio, segura de la intervención de María. De hecho, apenas la estatua fue orientada al mar, las olas enfurecidas retrocedieron con visible conmoción de todas”.

Hoy el Instituto «Maria Ausiliatrice» se configura como un Polo Socio-Educativo y Centro de Acogida, Espiritualidad y Promoción Social. La estructura opera diariamente para ofrecer apoyo a las familias, acogida oratoriana y formación a niños y jóvenes, asistencia a los sectores más vulnerables de la zona jónica. Allí se encuentra la Iglesia Maria Ausiliatrice de Alì Terme, hoy Santuario Mariano Diocesano, donde descansan los restos mortales de la Beata Maddalena Morano.

La furia del viento y de las olas del mar, arrastrando arena, escombros y ramas, han provocado daños en las estructuras educativas y deportivas. En particular: los portones de entrada peatonal y vehicular han sido completamente destruidos, el campo de fútbol ha sido totalmente arrancado, los servicios higiénicos resultan gravemente dañados e inutilizables.

Además, el patio interior adyacente al santuario Maria Ausiliatrice está colmado de arena marina, los cerramientos del lado adyacente al mar han sido todos desencajados, las paredes internas necesitan intervenciones urgentes de saneamiento y pintura, el alimentador eléctrico central está totalmente dañado.

Pasada la perturbación, en Alì Terme ya se trabaja para intentar remediar los daños y devolver la situación a la normalidad. Para que vuelvan a ser utilizables lo antes posible al menos los ambientes y las estructuras del Oratorio Centro Juvenil, contando con la generosidad de los benefactores, la Comunidad y la Inspectoría ISI han organizado de inmediato una recaudación de fondos.

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