Sakania (Rep. Dem. Congo). El 24 de enero de 1926, las primeras seis Hijas de María Auxiliadora llegaban a Sakania, dando inicio a una fecunda aventura misionera en la República Democrática del Congo. Exactamente un siglo después, las FMA de la Inspectoría Nuestra Señora de África (AFC) han celebrado con gratitud y esperanza cien años de presencia, servicio y misión en el corazón de la tierra congoleña.
Aunque la gran celebración inspectorial está prevista para el mes de mayo, la Comunidad María Auxiliadora de Sakania quiso dar solemnidad a esta fecha histórica. La Celebración Eucarística fue presidida por Mons. Gaston Ruvezi, Obispo de Sakania-Kipushi, ante una asamblea numerosa y variada: hermanas provenientes de diversas comunidades, religiosas de otras congregaciones, sacerdotes diocesanos y salesianos, autoridades civiles y religiosas, miembros de la Familia Salesiana, invitados de otras confesiones y numerosos fieles, entre ellos muchos jóvenes.
En la homilía, Mons. Ruvezi agradeció al Señor por la obra nacida del Carisma de San Juan Bosco y de Santa María Dominga Mazzarello, arraigada desde hace cien años en suelo congoleño. En referencia a la conmemoración de María Auxiliadora (que se celebra cada día 24), invitó a los fieles a meditar sobre la presencia de la Virgen en las bodas de Caná y a vivir la exhortación mariana: «Haced lo que Él os diga» (Jn 2,5). Asimismo, subrayó la audacia, disponibilidad y fidelidad de las primeras misioneras, cuyo compromiso sigue dando frutos en los ámbitos educativo, pastoral y misionero.
Se dedicó un reconocimiento particular a las hermanas misioneras presentes, con un recuerdo especial para sor Lucie Camperos, quien celebra 70 años de vida consagrada.
Antes de la bendición final, dos intervenciones enriquecieron la celebración:
El Sr. Sébastien Ngandwe Lingi, coordinador de la parroquia, expresó la gratitud de la comunidad cristiana hacia las FMA por su constante entrega al servicio de la población.
Sor Virginie Songe, animadora de la comunidad, esbozó brevemente la historia de la presencia de las FMA en Sakania, agradeciendo de corazón a todas las personas y autoridades presentes.
Tras la Eucaristía, los fieles se reunieron en el campo de fútbol para un lanzamiento simbólico de globos, como signo de continuidad y del impulso misionero de las hermanas. La visita al histórico árbol Kapoquiet, también centenario y plantado por las pioneras, representó un intenso momento de memoria y gratitud.
La jornada continuó con un almuerzo fraterno y actividades recreativas, acompañadas por la entrega de obsequios ofrecidos a las hermanas por los fieles en señal de reconocimiento.
Un futuro confiado a María Auxiliadora
La celebración concluyó con las «Buenas noches» de la Inspectora, sor Clarisse Ngoie Mongyumba, quien agradeció a todos los participantes e invitó a una colaboración cada vez más comprometida para sostener la misión heredada de los Fundadores.
A cien años de la llegada de las primeras FMA a Sakania, la Inspectoría AFC da gracias por el camino recorrido y confía el futuro a María Auxiliadora, con la certeza de que el Señor continúa acompañando y bendiciendo la misión educativa y evangelizadora de las FMA en la República Democrática del Congo Congo.



















Doy gracias a Dios por los festejos centenarios de nuestras hermanas en el Congo y espero su apostolado siga generando muchas y santas vocaciones. Felicidades