San José (Costa Rica). El 20 y 21 de noviembre se celebró el XVII Congreso Académico Internacional de Odontología 2025, evento bimodal, realizado en la Universidad Latina en San José de Costa Rica. Se inscribieron unas mil doscientas personas. Se conectaron desde distintos países latinoamericanos y España.
Na ocasião, Rindieron un homenaje especial a las “Obras Sociales Sor María Romero” de San José, de las Hijas de María Auxiliadora de la Inspectoría Nuestra Señora de los Ángeles de Centro-América Sur (CAR) como reconocimiento a su invaluable labor en favor de las comunidades más necesitadas, su testimonio de fe y servicio, y el ejemplo de amor al prójimo que inspira a generaciones de profesionales de la salud.
Para la inauguración del Congreso fue una delegación de las Obras Sociales: la directora sor Isabel Rodríguez; la promotora de la Causa de sor María Romero, sor Teresita Salas; la animadora espiritual del consultorio médico, sor Yolanda Porras; la coordinadora Licda. Natalia Morales; la asistente Katherine Ríos.
El director de la Escuela de Odontología de la Universidad Latina, el Dr. Sergio Castro Mora, inauguró el congreso con un mensaje donde subrayó los valores de servicio, solidaridad y bienestar humano unidos a la excelencia profesional. Explicó el porqué del homenaje a sor María Romero.
«¿Por qué dedicamos este Congreso a las Obras Sociales de sor María Romero? La respuesta tiene muchas capas, pero una de ellas sobresale particularmente la Facultad de Ciencias de la Salud. Fueron un refugio y puente académico durante los momentos históricos más complicados, como lo fue la pandemia. […]
Las rotaciones estudiantiles fueron suspendidas y por lo tanto la formación clínica en odontología era un riesgo real. Fue un periodo donde muchas puertas se cerraron, pero las puertas de las Obras Sociales de Sor María Romero se abrieron. Se abrieron para nuestros estudiantes, para su aprendizaje, para su misión de servicio y para el país. Allí encontramos un espacio físico, encontramos humanidad. Nos permitieron continuar la formación práctica de los estudiantes mediante experiencias comunitarias profundísimas, emotivas y desafiantes experiencias que tocaron fibras humanas como nunca lo habían hecho, desestabilizaron y transformaron.
En esas semanas de rotaciones en contacto con poblaciones migrantes, vulnerables, adultos mayores y niños necesitados, nuestros estudiantes aprendieron algo que ningún libro trae: que la odontología no es únicamente técnica, es un encuentro humano y vital. Que detrás de cada boca hay una historia, a veces dolorosa, pero siembre absolutamente valiosa. Que la pobreza es un reto, pero la exclusión es una herida aún más profunda y difícil de cerrar».
Posteriormente presentaron un breve video del consultorio y con fotografías de los estudiantes de Odontología.
En nombre de las Obras Sociales de Sor María Romero, sor Isabel Rodríguez recibió un ramo de flores y una placa conmemorativa, dirigió unas breves palabras de agradecimiento.
El augurio para estas Obras es que, por intercesión de María Auxiliadora y de Sor María Romero, continúen siendo, como indicó el Dr. Castro: «una brújula ética que estamos seguros los acompañará toda su vida. Porque un odontólogo puede dominar técnicas pero solo un odontólogo con sensibilidad humana transforma verdaderamente la salud de la comunidad”; “un faro en tiempos complicados«; y recordar que » servir es la forma más alta de ejercer la ciencia«.


















