Ciudad del Vaticano. El 4 de julio de 2025, a las 12:00 horas, en el Aula constituida para el Tribunal en el Palacio Apostólico Lateranense, sede del Vicariato de Roma, tuvo lugar la Sesión de Clausura de la Investigación diocesana de la Sierva de Dios Madre Rosetta Marchese (1922-1984), 7ª Superiora General del Instituto de las Hijas de María Auxiliadora.
Estuvieron presentes la Superiora General, Sor Chiara Cazzuola y su Consejo, el Rector Mayor de los Salesianos de Don Bosco, Don Fabio Attard, algunas Inspectoras de Italia y sus delegadas, Don Pierluigi Cameroni, SDB, Postulador General de las Causas de la Familia Salesiana; Sor Francesca Caggiano, Vicepostuladora, numerosas FMA también de diversas partes de Italia, algunos familiares de la Sierva de Dios, miembros de la Familia Salesiana y conocidos.
La ceremonia fue presidida por el obispo Monseñor Renato Tarantelli Baccari, vicario general de la Diócesis de Roma. Participaron los miembros del Tribunal diocesano que llevaron a cabo la investigación: Monseñor Giuseppe D’Alonzo, delegado episcopal, Don Giorgio Ciucci, promotor de justicia, Marcello Terramani, notario actuario.
Con esta etapa se cierra la fase diocesana de la Investigación, abierta el 30 de abril de 2021. Toda la documentación recopilada será entregada ahora al Dicasterio para las Causas de los Santos donde, después de la validez de la Investigación diocesana, se procederá a la redacción de la Positio super virtutibus con vistas al reconocimiento de las virtudes heroicas de la Sierva de Dios.
“El cierre de la fase diocesana de la causa de Madre Rosetta Marchese es una etapa significativa en el reconocimiento de la santidad de esta Hija de María Auxiliadora, auténtica peregrina de esperanza. Se dejó amar por el Padre que envolvió su vida de bienaventuranza y esperanza y la abrió a ese don de maternidad espiritual que es una de las características más bellas de Madre Rosetta. Una esperanza que manifestaba especialmente en los momentos más difíciles de su vida personal y apostólica y de la vida del Instituto con la fuerza de la valentía humana y la potencia de la oración”, destacó Don Pierluigi Cameroni.
Agradeciendo, también en nombre del Instituto, a Monseñor Renato Tarantelli Baccari, y con él al Cardenal Baldassarre Reina, Vicario general del Papa León XIV, quien fue delegado para presidir, a todos los miembros del Tribunal diocesano, al Postulador, a la Vice postuladora, y al Rector Mayor por su presencia, Madre Chiara Cazzuola, en su saludo habló de Madre Rosetta como “verdadera mujer de Dios, profundamente inmersa en Su Misterio que vivió con fe y amor, totalmente dedicada a la misión juvenil propia del carisma salesiano. (…)
En su vocación de Hija de María Auxiliadora, siempre puso en primer lugar el cuidado espiritual de las personas: hermanas, jóvenes, laicos, acompañándolas al encuentro con Cristo. Expresó su maternidad siguiendo espiritualmente también a los sacerdotes de quienes se sentía madre e hija simultáneamente, y por quienes ofreció su vida. Fiel al binomio de Don Bosco, formar a los jóvenes ‘buenos cristianos y honestos ciudadanos’, promovió formas de protagonismo juvenil en la evangelización y promoción humana con una visión compartida de Iglesia viva y cercana a los más sufrientes y necesitados, cuidando su formación cristiana con escuelas actualizadas y propuestas catequéticas. (…)
Orientó al Instituto hacia la alta meta de la vida cristiana, ofreciendo la enfermedad y su vida por la santidad del Instituto, la fecundidad de la misión juvenil y la santificación de los sacerdotes. Su ejemplo es para nosotras un fuerte llamado a vivir con profunda interioridad la pasión apostólica hacia las jóvenes generaciones, al estilo del Sistema Preventivo de san Juan Bosco y de santa María Doménica Mazzarello, en la Iglesia y en la sociedad.
Madre Rosetta fue una Peregrina de Esperanza; una mujer que, con su vida, indicó al Instituto y a la juventud la búsqueda de lo único esencial: Jesucristo, y lo anunció con competencia y belleza, por ello me parece significativo que la investigación diocesana concluya en este Año Jubilar, un tiempo de gracia especial”.
Finalmente, recordó la coincidencia de este evento con el primer año celebrativo del Trienio en preparación al 150° de la primera partida misionera de las FMA, y con “los fervientes preparativos con vistas a la próxima Canonización de Sor María Troncatti, (19 de octubre de 2025) misionera en Ecuador que, como Madre Rosetta, vivió totalmente para Jesús, María y la salvación de las almas”.
Madre Rosetta Marchese nace en Aosta el 20 de octubre de 1922. Emite la primera profesión en el Instituto de las Hijas de María Auxiliadora en Turín el 5 de agosto de 1941. Primero en Turín y luego en Vercelli estudia para conseguir el diploma de maestra. En 1947 se licencia en Letras en la Universidad Católica del Sagrado Corazón de Milán. De 1947 a 1958 es Maestra en Turín en la Casa Misionera “Madre Mazzarello”. De 1959 a 1961 es Directora en Caltagirone y de 1961 a 1965 en Roma (Via Dalmazia). En 1965 le confían la guía de la gran Inspectoría Romana “S. Cecilia”. De 1971 a 1973 es Directora en Lecco Olate y luego Inspectora en la Inspectoría “Maria Immacolata” de Milán. En 1975, durante el Capítulo General XVI, es elegida Consejera Visitadora y en el sucesivo Capítulo General de 1981 es elegida Superiora General.
El 8 de marzo de 1984, después de una larga enfermedad ofrecida, como Madre Mazzarello, por la santidad del Instituto, concluye su vida terrena. En julio de 2019 se abre la Causa de Beatificación.
El 13 de enero de 2021, la Congregación para las Causas de los Santos comunicó al Cardenal Vicario de la Diócesis de Roma, Cardenal Angelo De Donatis, el Nulla Osta por parte de la Santa Sede para la apertura de la Causa de Beatificación y Canonización.
Madre Rosetta es una verdadera mujer de Dios, caracterizada por una profunda raíz contemplativa que sostuvo su vocación salesiana de educadora. Su mensaje es una invitación a la configuración con Cristo, a la radicalidad evangélica como respuesta filial al don de la identidad filial que en el Bautismo es entregada a los creyentes.
Foto: Flickr FMA



















Nosso Instituto está rico em santidade. Agradecemos a Deus esses exemplos vivos que temos à nossa frente. Que tal, entrarmos na fila?
Great are the works of the Lord in the life of our Institute. May the Lord continue to accompany us to live our committed life to the full, so many more be raised to give glory to the Lord and blessings to the world at large.
Sou feliz pela santidade de Madre Roseta que eu tive a possibilidade de tocar de perto enquanto noviça.
Agradeço a Deus este grande passo de encerramento do processo Diocesano e faço votos que ainda nesta vida a veja chegar ã honras dos altares com um grande milagre que fará a um familiar meu, se a misericórdia infinita de Jesus assim o desejar.
Pecamos juntas ao Senhor que tal se realize o mais breve possível.
Com a minha oração