Roma (Italia). En el Mensaje de Felicitaciones Navideñas, la Madre General del Instituto de las Hijas de María Auxiliadora, Sor Chiara Cazzuola, se adentra en la Paz, un don que debe ser custodiado, protegido, incrementado.
El vídeo está disponible con subtítulos en español, francés, inglés y portugués, configurando en los ajustes de YouTube.
Me gustaría comenzar este mensaje de felicitación con un recuerdo de la infancia de una persona que vivió sus primeros años de vida durante la Segunda Guerra Mundial. Durante la guerra, cuando llegaba la Navidad, seguía con alegría el ajetreo de tareas de su madre, que disponía la vajilla y cubertería más bonita para la mesa, pero lo que más le emocionaba era el papel encerado que envolvía los cubiertos de plata. Un papel azul oscuro con estrellas doradas, que le fascinaba y encendía su imaginación de niña con un deseo: aquí en el cielo azul, sembrado de estrellas, como el papel del panettone, los ángeles escribirían de repente la palabra PAZ, luminosísima; todo el mundo la vería y harían una gran fiesta.
El sueño de esta niña es precioso, pero la paz es un don vivo que debe ser custodiado, protegido, incrementado en la tierra con la ayuda del Cielo. Desgraciadamente, guerras que parecen interminables siguen cobrándose víctimas y el coro de los ángeles que anuncia la paz en la tierra puede parecer discordante con las realidades de beligerancia y violencia, desencadenadas en diversas partes del planeta. Pero, precisamente por esta oscuridad, es importante vivir con fe la Navidad del Príncipe de la Paz.
Cuando Jesús nace, la pax augusta reina sobre el Imperio Romano, una paz impuesta por las armas, conservada con la amenaza de la destrucción, preservada con el uso de la violencia. Es una paz garantizada por una gigantesca máquina de guerra que no sabe, sin embargo, cómo frenar las tiranías, la crueldad y las injusticias sociales. Y es en Belén, un lugar bajo el cruel Herodes, rey de Judea, donde nace Jesús, el Príncipe de la Paz, el incomparable príncipe de la Paz, el principio y la fuente de la Paz. La paz de este niño es verdadera y diferente respecto de la no guerra; su esencia es el amor y la justicia, la reconciliación y la redención.
En Belén, coros de ángeles cantan: «Gloria a Dios en las alturas y paz en la tierra», un díptico que en las dos expresiones dice lo mismo, aunque desde un punto de vista diferente. Como dijo el Papa Benedicto XVI: «La gloria de Dios está en lo más alto de los cielos, pero esta altura de Dios está ahora en el establo de Belén, su gloria está en la tierra, es la gloria de la humildad y el amor. LA GLORIA DE DIOS ES LA PAZ». Sabemos que esta Paz es Jesús y que esta paz tiene un precio: su Encarnación y su Pasión.
Con la Encarnación del Verbo la inclinación de Dios para mirar al cielo y a la tierra, como dice el salmista, subrayando (Salmo 112/113) que la mirada de Dios es una acción – «levanta del polvo al desvalido, levanta de la inmundicia al pobre»– adquiere un realismo antes inimaginable.
Dios se inclina: viene, Él mismo, como un niño, en una gruta. Un niño real con una Madre, dulcísima, llena de gracia, pero mujer que pertenece a la humanidad, a un pueblo: María. Este Niño se sitúa en la condición de dependencia total, propia de todo recién nacido. El Creador, que tiene en sus manos la vida de toda la creación, se hace pequeño y necesitado del amor humano.
Su sacrificio por nosotros los hombres es la Gloria que resplandece en lo más alto de los cielos: ¡nada, de hecho, es más sublime que este Amor! La gloria de Dios se nos hace visible si abrimos los ojos de la fe y del corazón sobre este Niño acostado en un pesebre que contiene en sus manos todas las esperanzas de la humanidad, el don de la fraternidad indisoluble, restituyéndonos al Padre como nuevos hijos en Él el Hijo, y el don de la paz.
También el arte, que va más allá de las palabras, nos ayuda a reflexionar sobre el gran don de la paz que nos viene de Jesús. En particular, la pintura de Sandro Botticelli «Natividad mística», la única obra firmada y fechada por el gran artista florentino, resalta el ambiente de reconciliación entre lo humano y lo divino, muestra a los ángeles y a los hombres celebrando el nacimiento de Jesús, regocijándose juntos. (…)
Este abrazo entre el cielo y la tierra puede indicar también los medios con los que vencer la presencia del mal: la fraternidad y, a través del ejemplo de los ángeles, la oración.
Y para construir la paz proclamada por los ángeles no hay otro camino que el inaugurado por Jesús mismo: es la paz que parte de Belén, pasa por el Calvario, entra en la luz gloriosa de la Pascua. Que nos sea concedida a nosotras Hijas de María Auxiliadora, a nuestras comunidades educativas, a los jóvenes que nos han sido confiados, a nuestras familias, la alegría de la humildad, del amor, del perdón, de la comunión fraterna; el deseo activo de anunciar al mundo este Niño, la voluntad de no desprendernos nunca del coro de los ángeles que alaban, con los que podemos unirnos verdaderamente cada día en la celebración eucarística.
Que se nos conceda ser cada vez más aquellos hombres y mujeres de «su agrado», a los que el Señor, única salvación nuestra, concede la pasión de colaborar en la venida de su paz, para que pueda finalmente entrar y establecer su morada permanente en este mundo.
«La paz es un abrazo que te hace sentir seguro», expresó una niña.
Que este abrazo que parte de María, se extiende a los ángeles, a los pastores, a cada creyente, reúna a todos los hombres y mujeres en la alegría de la Gracia dada, en la alegría de la paz anunciada.



















Gracias Madre Chiara por su hermoso saludo. La fuerza de la paz sea esperanza para el mundo y los corazones de sus hijas seamos las portadoras de los gestos cotidianos de acogida y paz.
Buon Natale di Pace
Madre Chiara, a lei e ad ogni FMA!
Ad ogni persona, un buon Natale di Gesù!
Sr Liberata FMA e comunità Ruvo di Puglia Italia
Grazie Madre Buon Natale anche a te e a tutto le consigliere. Pace Speranza e tanta fiducia🙏🙏🙏 Grazie Gesù Bambino🙏
Grazie mille e con tanto affetto per questa messaggio da Lei! E proprio esatto, che la pace è molto necessaria oggi, che comincia sempre dalla mia persona, dopo viene naturale scambiarla con le altre persone! Tanti Auguri e Buon Anno di Speranza!
GRAZIE, CARISSIMA MADRE CHIARA, PER IL MERAVIGLIOSO MESSAGGIO.IL CHINARSI DI GESU’ SU CIASCUNO DI NOI C’INVITA A FARCI DONO E COMPAGNI DI CAMMINO CON CHI CI VIVE ACCANTO, SPECIALMENTE CON CHI HA PIU’ BISOGNO. LE AUGURIAMO UN SANTO NATALE DI FIDUCIOSA SPERANZA ED UN 2025 FORIERO DI SERENA PACE. UN ABBRACCIO. SR. NUNZIATINA CIRAMI E COMUNITA’ DI ACIREALE. GRAZIE!
Querida Irmã Chiara!
Gratidão pela missão que desenvolve com carinho e dedicação.
Feliz e Santo Natal a senhora e a todas irmãs do nosso Instituto. Abraço e orações 🙏
Thank you Mother for these beautiful words. May the Baby Jesus bless you and our precious Institute with the gift of his eternal peace.
Auguri di buon Natale piena di Speranza, carissima madre Chiara.