Roma (Italia). La Comisión Histórico-Espiritual Litúrgica, establecida para la Canonización de Sor María Troncatti (1883-1969), ha desarrollado una iniciativa para profundizar en la figura de la Beata, su mensaje y su relevancia actual. Bajo el lema «Madre, misionera, artesana de paz y reconciliación», se propone un video y una ficha de estudio y reflexión el día 25 de cada mes, conmemorando el día de su nacimiento al cielo.
En el quinto video del mes de junio, a través de la entrevista a Mons. Pedro Gabrielli, Salesiano de Don Bosco y obispo emérito del Vicariato Apostólico de Méndez en Ecuador, se destaca el profundo compromiso de Sor María Troncatti en la construcción de la paz entre colonos y shuar, llegando incluso a dar su vida por la reconciliación entre ambas partes.
Mons. Pietro (Pedro) Gabrielli nació el 17 de marzo de 1931 en Pove del Grappa, en la provincia de Vicenza, Italia. Llegó a Ecuador en 1958 y fue enviado a la selva ecuatoriana, donde trabajó con pasión por los indígenas Shuar y los colonos de Morona Santiago. Su labor misionera se caracterizó por su humanidad, sencillez, humildad y apertura hacia todos.
En 1993, el Papa Juan Pablo II lo nombró obispo del Vicariato Apostólico de Méndez. Desde esa posición, continuó con el trabajo que más le apasionaba: caminar y visitar a la gente para hacerla partícipe del amor infinito de Dios. En 2006 presentó su renuncia, la cual fue aceptada por el Papa Benedicto XVI el 15 de abril de 2008.
Mons. Gabrielli conoció a Sor María Troncatti en los años 60, cuando ella trabajaba intensamente en el hospital Pío XII. En ella admiró su gran sentido de maternidad y su dedicación sacrificada en defensa de la salud física y espiritual de todos.
“Las relaciones, lamentablemente, no eran las más deseables ni las mejores», afirma en la entrevista. “Sor Troncatti quería la paz y por la paz, por la tranquilidad y coordinación creo que entrego su vida, ofreció su vida para que haya más armonía, más paz entre los dos grupos étnicos”.
El 4 de julio de 1969, se inició un gran incendio en la casa salesiana, probablemente por parte de algunos colonos. Todo se quemó, pero afortunadamente no hubo víctimas.
¿Cómo reaccionó Sor Troncatti? «Reaccionó como una verdadera madre«, recuerda el Obispo emérito. “nosotros nos salimos de la casa con lo que teníamos en la cama porque las llamas del incendio estaban voraz por todas partes. (…)Ella reacciono de esta manera: fue corriendo de noche, con los pies hinchados como ese tenia, con las molestias corporales, se fue abrir el único negocio que había de ropa en Sucúa para comprarnos cosas con que defender nuestra humanidad del frio de la noche”.
Un amor y una atención iguales para todos, testifica Mons. Gabrielli. “Sor María Troncatti fue para mí una bendición, ya que ella era la bienhechora, la enfermera, la auxiliadora, de todos los colonos y shuar; a ella acudían todo el mundo y por lo tanto al manifestar su amor y gratitud a Sor María Treobncatti, obligatoriamente tenia que ver con las relaciones que Sor María Troncatti amaba y amaba a los colonos y deseaba el bien, la salud, la vida para el colono. Ella amaba al shuar porque eran los destinatarios de nuestra misión como misioneros, los shuar, sus hijos”.
Este material se ofrece para ser adaptado, ampliado y contextualizado, con el fin de favorecer el conocimiento de la figura de Sor María Troncatti en las comunidades educativas, entre los jóvenes, en la Iglesia local y en el territorio de pertenencia. La ficha ha sido elaborada por Sor Eliane Petri y un grupo de FMA del Curso de Espiritualidad de Casa Madre Canta.


















