Castel Gandolfo (Roma). Del 16 al 24 de septiembre, la Comunidad María Auxiliadora del Noviciado de las Hijas de María Auxiliadora (FMA) de Castel Gandolfo, Roma, realizó una peregrinación por los lugares significativos del Carisma Salesiano, entre Liguria y Piamonte. El relato de las novicias:
“Fue un viaje de (re)descubrimiento de las raíces del carisma, del entrelazarse de las historias de nuestros Fundadores y de los primeros Salesianos de Don Bosco e Hijas de María Auxiliadora. Una vez llegamos a la ciudad de Génova en tren, vivimos un sencillo momento introductorio en el Puerto Antiguo, donde recordamos la primera expedición misionera de los Salesianos y la de las FMA.
Para nosotras, que acabamos de representar la obra teatral “Nate per il volo” (Nacidas para volar) sobre la primera expedición de las FMA, fue muy emocionante y significativo poder ver concretamente el lugar desde el que partieron tantos misioneros y misioneras. Luego fuimos acogidas en la Comunidad de los Salesianos de Génova Sampierdarena, donde el Director, Don Sergio Pellini, nos acompañó en la visita al Museo de las Expediciones Misioneras Salesianas, que será inaugurado en breve.
Por la noche llegamos a Mornese, donde la Comunidad Santa María Doménica Mazzarello, de la Inspectoría María Auxiliadora (IPI), nos alojó en el Colegio hasta la mañana del 20 de septiembre. Los tiempos de silencio, los encuentros formativos y la posibilidad de detenernos en los lugares de los orígenes de nuestro Carisma, nos permitieron profundizar en las Cartas de Madre Mazzarello, captando toda su profundidad y valor. En uno de los días profundizamos en la dimensión misionera de nuestro Instituto, a través del testimonio y el encuentro con la Directora, Sor Blanca Sánchez, y un taller sobre Sor María Troncatti.
Nuestro viaje no podía sino continuar hacia Nizza Monferrato (AT), donde Sor Piera Cavaglià, Directora de la Comunidad Nuestra Señora de las Gracias, y Sor Paola Cuccioli, responsable del Archivo Histórico, ampliaron nuestra mirada. Es la casa donde Madre Mazzarello pasó los últimos dos años de su vida y donde escribió la mayoría de sus cartas. Allí afrontó muchos desafíos y sufrimientos, pero su corazón se preocupaba de manera especial a las misioneras, a quienes dirigió más de la mitad de las cartas encontradas hasta hoy.
Dejando Nizza, nos dirigimos al Colle Don Bosco (AT). Durante los cuatro días que pasamos allí, tuvimos la oportunidad de encontrarnos con muchas personas: desde los Salesianos de la comunidad del Colle, que nos esperaron y acogieron calurosamente, hasta los jóvenes de la Inspectoría IPI, que en esos días estaban viviendo su Campamento junto a FMA y SDB y con quienes compartimos la vigilia de oración; desde los Novicios que fueron nuestros compañeros de viaje durante dos días, hasta los muchos jóvenes de las escuelas del Piamonte que estaban viviendo su retiro de inicio de año en esos días.
Fueron muy enriquecedores los días compartidos con los Novicios SDB siguiendo los pasos de San Doménico Savio. Con ellos vivimos una experiencia de fraternidad sencilla y auténtica, en el conocimiento mutuo y en el compartir todo lo que en este momento de formación llevamos en el corazón (alegrías, expectativas, miedos, …). Además, acercarnos a la figura de Doménico Savio, a través de la guía del Maestro de Novicios, Don Enrico Ponte, despertó en nosotras el deseo de la santidad, de una totalidad y radicalidad en el camino que estamos haciendo, de adentrarnos cada vez más en el misterio de la Eucaristía, que fue el verdadero secreto de Doménico.
Los últimos dos días, acompañadas por Don Enrico Lupano, fueron una ocasión para profundizar en algunos aspectos de la vida consagrada, a partir de la experiencia que Don Bosco tuvo en sus primeros años en Turín en el Convitto Ecclesiastico, bajo la guía de Don Cafasso.
Don Enrico nos ayudó después a hacer una síntesis, comenzando a recoger los frutos y a reconocer los muchos dones que estos días nos han ofrecido”.




















Brava Suor Luisa Menozzi, tutte sorridenti. È così che devono essere i giovani