Túnez. El 7 de febrero de 2025, más de 90 jóvenes de los oratorios de las Escuelas Salesianas de Túnez se reunieron en Menzel Bourguiba, en la Escuela de las Hijas de María Auxiliadora de la Inspectoría de Notre-Dame des Nations (FRB), para participar en la Jornada de la Juventud Salesiana. El evento reunió a animadores salesianos, FMA, Salesianos de Don Bosco y amigos, con la presencia de Mons. Nicolas Lhernould, Arzobispo de Túnez.

Fue una oportunidad única para que los animadores de Menzel Bourguiba, La Marsa, La Manouba y Túnez, que llegaron con entusiasmo y grandes expectativas para este Día, se encontraran, compartieran y fortalecieran los lazos de amistad. Un joven animador tunecino relata la experiencia:

¡Bienvenida!

La jornada comenzó con un desayuno juntos, cuidadosamente preparado por los organizadores de Menzel Bourguiba para dar la bienvenida a sus invitados. El ambiente se animó de inmediato con alegres bailes dirigidos por MBY (Menzel Bourguiba Bosco Youth). Estos momentos de alegría ayudaron a romper el hielo, disipar la timidez y calentar los cuerpos, especialmente para aquellos que no estaban acostumbrados al clima fresco del norte de Túnez.

En este ambiente alegre, cada participante eligió al azar una hoja de color, para formar grupos mixtos entre los diferentes oradores. La primera actividad consistió en dinámicas para conocerse mejor, abriendo el camino para intercambios sinceros y enriquecedores.

Formación: reflexión sobre la esperanza

El corazón de la jornada fue un momento de formación en torno a un tema importante: «Esperanza: ¿cómo podemos contribuir?»etiqueta. Divididos en grupos, los participantes compartieron sus ideas, reflexiones y experiencias.

Fue increíble ver a todos involucrados con tanto entusiasmo. Todos aportaron una perspectiva única y todos escucharon con simpatía y apertura. Hubo un profundo respeto por las ideas de todos, lo que llevó a intercambios enriquecedores y constructivos. En el transcurso del debate, se creó un verdadero espíritu de fraternidad entre los animadores salesianos.

Momentos de compartir

Al final de esta intensa mañana, los participantes compartieron la comida, junto con sonrisas y entusiasmo, fortaleciendo aún más las relaciones creadas durante la mañana.  Durante su tiempo libre, el diálogo continuó y algunos recordaron encuentros pasados, mientras que otros aprovecharon la oportunidad para hacer nuevos amigos.

Otro momento significativo de la jornada se caracterizó por las actuaciones de danza preparadas por cada grupo. Todos se sintieron libres de expresar su talento, en medio de los aplausos e incentivos de los demás.

Una conclusión esperanzadora

Al final de la jornada, se realizó la tradicional foto grupal, que inmortalizó la energía, unidad y fraternidad que distinguió el evento. Los saludos fueron emotivos: inmenso orgullo por haber vivido este día juntos, pero también un poco de tristeza por tener que despedirnos tan temprano. Todos se fueron a casa con la misma sensación: la de haber vivido una experiencia inolvidable y con la esperanza de reencontrarse pronto.

Un futuro inspirado en esta experiencia

Más que un simple encuentro, la Jornada de la Juventud Salesiana fue un verdadero catalizador de inspiración. Los intercambios, las ideas compartidas y los compromisos asumidos continuarán guiando a cada participante en su camino personal y comunitario. El entusiasmo y la determinación vividos a lo largo del día demuestran que, juntos, somos capaces de construir un futuro en el que la fe y la esperanza no sean solo palabras, sino realidades vividas. Esperamos volver a encontrarnos, ¡que el espíritu de este día siga inspirándonos a todos!

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