Irlanda. La Inspectoría Nuestra Señora Reina de Irlanda (IRL) comparte tres eventos vividos en los meses de febrero y marzo de 2026:
«La riqueza y las oportunidades de la tercera edad». Este fue el título del encuentro dedicado al cuidado de la salud, celebrado el 14 de febrero en Castletown. La mañana ofreció la ocasión para rezar y reflexionar juntas sobre pasajes del Evangelio que alimentan el crecimiento interior y la capacidad de afrontar la realidad de la vida en el tiempo actual. El intercambio de reflexiones y experiencias fue muy profundo, rico y, además, una fuente de inspiración y aliento mutuo. Hubo espacio, tanto en pequeños grupos como en un debate abierto, para compartir las preocupaciones concretas que más inquietan en este momento. Una presentación en PowerPoint proporcionó algunas pautas útiles para la orientación a nivel local e inspectorial. El almuerzo compartido también fue parte integrante de la jornada, ya que permitió el encuentro informal y la convivencia.
«La espiritualidad del bienestar: vínculos con nuestro camino cuaresmal»
El 7 de marzo, las FMA se reunieron para una mañana de reflexión y oración guiada por Deirdre Ni Chinnide. Deirdre vive en las islas Aran, en la costa occidental de Irlanda, donde dirige una casa de retiros. Posee muchos dones y talentos que inspiran la reflexión y la oración tanto con personas individuales como con grupos. La mañana ofreció música, lectura de las Escrituras, poesía, silencio, intercambio y oración. Desde la sencillez, la jornada resultó ser un momento de relación, solidaridad y alegría por estar juntas. Después del almuerzo, cada una partió hacia su destino con una renovada esperanza para su propio camino.
«Discernir la visión profética»
Continuando el camino en el estudio y la implementación de la Ecología Integral, las FMA organizaron, en el Centro de Conferencias de Tipperary, una conferencia sobre la Presencia Profética y sus implicaciones para la misión. A través del don del carisma salesiano, se abordó la educación de todas las personas con las que entran en contacto en el cuidado de la “casa común”. El padre Diarmuid O’Murchu, Misionero del Sagrado Cortazón de Jesús (MSC), ilustró a los participantes la urgencia de un testimonio profético que no sea “sensacionalista”, sino creativo, atento y, sobre todo, capaz de evolucionar hacia algo que permanezca en el corazón de quienes caminan con las FMA. Diarmuid recordó que “en el Nuevo Testamento, la atención profética se desplaza de individuos excepcionales a comunidades excepcionales”. Tres cualidades que definen la experiencia profética son: “el compromiso en el amor a Dios, la valentía de condenar toda forma de opresión y la apertura hacia visiones de un futuro alternativo”. Los y las participantes se despidieron con el propósito de abrazar las exigencias de la Ecología Integral a través de su propia presencia profética allí donde viven y trabajan.




















