Laski (Polonia). En el fin de semana del 20 al 22 de marzo de 2026 se realizó un encuentro para las Hijas de María Auxiliadora Junioras de la Inspectoría Virgen de Jasna Góra (PLJ) sobre el tema: “Juntas en camino: la belleza y la fatiga de las relaciones fraternas”, en el que participaron siete hermanas. Con ellas estuvieron presentes la Inspectora, sor Małgorzata Pilarska, y la responsable de la formación de las Juniores, sor Wioletta Reniec.
El encuentro comenzó el viernes por la tarde en Laski, una pequeña ciudad conocida por la presencia de las Franciscanas Siervas de la Cruz, que se ocupan de las personas invidentes. Las hermanas alojaron a las jóvenes FMA en una pequeña casa para retiros espirituales. Las juniores percibieron desde el primer momento el clima familiar, que las ayudó a profundizar en sus relaciones. Este tiempo formativo inició con las «Buenas noches» de la Inspectora sobre la importancia de la cruz en la vida de una FMA y con la oración de adoración de la cruz.
La mañana del sábado transcurrió en una atmósfera de oración con la Palabra de Dios. El pasaje que acompañó al grupo fue del Evangelio de Juan: “Les doy un mandamiento nuevo: que se amen los unos a los otros, como yo los he amado” (Jn 13,34). Para profundizar en esta Palabra, se propuso un fragmento del libro “La fuerza de las raíces” de sor Maria Ko, que habla precisamente de la vida fraterna en comunidad, en referencia a las Constituciones de las FMA.
Después de la meditación, las hermanas experimentaron el taller dirigido por la psicóloga Elżbieta Talik — “No ideales, sino reales: las relaciones entre nosotras” — con la posibilidad de conocerse mejor y también de debatir sobre temas relativos a una vida comunitaria fecunda. El taller ayudó a redescubrir la importancia de construir la unidad, la franqueza y la apertura al crecimiento.
El punto culminante de la jornada, tras la misa vespertina, fue la cena preparada en conjunto en una atmósfera llena de alegría. No faltó la recreación: las hermanas, realizando “un viaje en el tiempo”, crearon un álbum fotográfico que evocaba los momentos más significativos de la vida salesiana.
El encuentro terminó, después de la misa dominical, con la oración conclusiva, durante la cual las jóvenes FMA tuvieron la oportunidad de renovar su deseo de vivir la vida fraterna con un corazón abierto y apasionado. Cada una recibió una pulsera con la palabra “Fiat”, para que puedan recordar el humilde “sí” de María en su cotidianidad.
Las hermanas regresaron a sus respectivas Comunidades felices y agradecidas por este tiempo de encuentro y profundización en un lugar tan propicio. Cada una de ellas se fortaleció en el sentido de pertenencia al Instituto, con la certeza de que en el camino de cada FMA está la otra, siempre dispuesta a hacerse cercana, y que la caridad recíproca, como enseña Jesús, tiene su fuente, su fundamento y su modelo solo en Él.


















