Antigua Guatemala (Guatemala). Del 26 al 29 de agosto de 2025, en la ciudad de Antigua Guatemala, en la Posada de Belén de las Hermanas Bethlemitas, se llevó a cabo el encuentro de los formandos de la Familia Salesiana. A esta experiencia asistieron 36 jóvenes religiosos y religiosas de Centroamérica: Hijas de María Auxiliadora de la Inspectoría Nuestra Señora de los Ángeles (CAR), Salesianos de Don Bosco e Hijas del Divino Salvador (HDS). El clima fraterno, típico de la Familia Salesiana, posibilitó compartir reflexiones, celebraciones y momentos de fraternidad.
Objetivo del encuentro
El encuentro tuvo como propósito ofrecer un espacio de formación que ayudara a comprender y afrontar los desafíos y oportunidades de la vida religiosa en el contexto actual, promoviendo una formación sinodal, atenta al impacto de las nuevas tecnologías en la vida comunitaria y en la misión pastoral salesiana.
Temas de reflexión
Durante las jornadas se profundizaron dos temas principales:
- Las nuevas generaciones frente a la vida religiosa, a cargo de Alejandra Rodríguez y el padre Marcelo Navarrete.
- Definición e implicaciones de la inteligencia artificial y las social network en la vida personal y comunitaria.
Voces de los participantes
«Este Encuentro ha sido para mí una experiencia enriquecedora en todos los sentidos. Las jornadas estuvieron marcadas por un clima de intercambio, reflexión y amistad, que me permitió crecer tanto a nivel personal como pastoral y espiritual. Las celebraciones eucarísticas, los espacios de oración y las reflexiones comunitarias fueron momentos esenciales para profundizar en mi identidad de Salesiano, de pastor y acompañante. Cada dinámica formativa me ofreció herramientas y nuevos conocimientos que me siento animado a poner en práctica en el ámbito pastoral al que he sido destinado, con renovado entusiasmo y compromiso.
El encuentro no fue solo un espacio de formación espiritual y pastoral, sino también de fraternidad. Los juegos y los momentos recreativos nos permitieron reír, convivir y conocernos mejor, fortaleciendo la amistad y la confianza entre todos. Esta experiencia fue aún más significativa gracias a la posibilidad de compartir con hermanos y hermanas de diferentes nacionalidades, descubriendo y apreciando así la riqueza cultural y espiritual que tenemos como Familia Salesiana.
En definitiva, este encuentro ha sido un verdadero regalo que me impulsa a seguir viviendo con alegría mi vocación salesiana, con la certeza de que el compartir fraterno y la formación constante son pilares fundamentales de nuestro camino». Rodrigo Orellana, SDB
«Ha sido un espacio rico en crecimiento, donde se fortalecieron los lazos de unidad a través de momentos de fe, acción, espiritualidad y fraternidad con los hermanos formandos. El encuentro creó un verdadero clima de familia, ofreciendo una formación cuyo objetivo principal fue garantizar un acompañamiento espiritual capaz de llevar a Dios a los destinatarios.
Al mismo tiempo, fuimos invitados a permanecer vigilantes ante las nuevas realidades de hoy, comprometiéndonos como religiosos en la misión que se nos ha confiado. También fue un momento de alegría, unidad y esperanza, donde la música, las risas y la diversión se entrelazaron para mostrar que la fe es siempre fuente de alegría y de confianza». Sor Dania Mercedes Herrera Flores, HDS
«Ha sido una experiencia muy enriquecedora, que propició no solo un espacio formativo, sino un verdadero encuentro de familia. La he vivido con alegría y he podido apreciar la acogida de las diferentes propuestas por parte de todos. Los temas tratados han sido actuales y nos ayudan a estar mejor preparados para la misión entre los niños, adolescentes y jóvenes que se nos confían». Sor Alba Rosa Pineda, FMA
Una experiencia de esperanza
El encuentro permitió a los formandos reconocer los desafíos y las posibilidades de la vida religiosa en el presente, especialmente ante las transformaciones culturales y tecnológicas que caracterizan a las nuevas generaciones.
Las jornadas concluyeron con un sentimiento de gratitud y esperanza, reafirmando el compromiso de caminar juntos en fidelidad al Carisma Salesiano.


















