Roma (Italia). Del 8 al 23 de septiembre de 2025, 29 personas, entre ellas 9 Hijas de María Auxiliadora y 20 laicos procedentes de Angola, Brasil, Portugal y Mozambique, llegaron a Roma, a la Casa Sagrado Corazón de la Inspectoría San Giovanni Bosco (IRO), para vivir la experiencia del Proyecto Mornese, organizado en portugués por el Ámbito para la Formación del Instituto.
El recorrido itinerante fue coordinado por sor Jeanette Palasota, colaboradora del Ámbito, y animado por sor Cláudia Regina Correia Ribeiro (BAP), sor Monaliza Carolina Machado Bernardino (BAP) y sor Antoniele Maria Silva Holanda (BRE), con el acompañamiento de Don Sergio Saide, Salesiano de Don Bosco de la Inspectoría MOZ.
El Proyecto Mornese es una profunda experiencia de contacto con las raíces del Carisma salesiano, con el objetivo de reavivar la belleza de la vocación y fortalecer el compromiso de ser, siguiendo el ejemplo de María, una presencia que genera vida.
La Santidad es Posible
Antes del inicio del Proyecto, el 7 de septiembre en Roma, los participantes vivieron un momento inolvidable: la Canonización de Carlo Acutis y Pier Giorgio Frassati en la Plaza de San Pedro. La celebración fue percibida como una gracia singular, que testifica que la santidad no es un ideal distante.
Roma, Ciudad Eterna
Tras los momentos iniciales de acogida, los participantes visitaron la Casa Generalicia de las Hijas de María Auxiliadora, donde pudieron sumergirse en la riqueza de la misión salesiana a través de la Muestra del Carisma y la presentación de los diversos servicios de los Ámbitos. Las intensas jornadas de espiritualidad y de compartir incluyeron peregrinaciones a las Basílicas Papales, al Sagrado Corazón y a las catacumbas, culminando con la Buenas Noches de Madre Chiara Cazzuola, que invitó a todos a ir a Mornese con el corazón abierto, para escuchar la voz de Madre Mazzarello.
Las palabras de los participantes reflejan la fuerza de esta experiencia: «He crecido en el amor por la Iglesia; se ha reencendido en mí el deseo de vivir la santidad en lo cotidiano.» «Salgo de esta etapa espiritualmente fortalecida, con un mayor sentido de pertenencia y motivada a transformar esta profundización en gestos concretos en el servicio a los jóvenes.»
El itinerario condujo a los participantes al Colle Don Bosco y a Chieri, lugares significativos de la infancia y juventud de Juanito Bosco. Fue posible hacer memoria de una vida marcada por la pobreza, la pérdida temprana del padre y las dificultades familiares. En Chieri, incluso frente al hambre y las humillaciones, Don Bosco nunca renunció a su deseo de ser sacerdote. El testimonio de su determinación suscitó una reflexión profunda: ¿cómo entusiasmar a los jóvenes de hoy si tantas veces somos nosotros mismos los que renunciamos a nuestros sueños?
En Turín, Valdocco se reveló como la concreción del gran sueño de Don Bosco, que continúa inspirando a miles de jóvenes. Más que un espacio físico, es un «santuario de esperanza», marcado por la presencia de María, el afecto de Mamá Margarita y la sabiduría de Don Cafasso. Allí, la centralidad de la Eucaristía y de la Confesión se une a la humanidad de Don Bosco, que llora, pide ayuda, sin rendirse jamás. La visita se convirtió en una invitación a reflexionar: incluso frente a los mayores obstáculos, es la búsqueda de soluciones la que nos transforma en agentes de esperanza y cambio.
En la habitación de Don Bosco, «sentir la campana que resonaba como llamada a la misión y profundizar en la centralidad de la Eucaristía y la Confesión, el pan que se hace vida, fue profundamente transformador. Descubrir al Don Bosco que llora, que pide ayuda y se interroga, pero que nunca se rinde, fue muy significativo», reflexiona uno de los participantes.
Mornese: fuente del carisma de las FMA
Fue en aquel ambiente de sencillez donde Maín creció en la fe y aprendió a ser luz y esperanza entre los suyos. Mornese fue una verdadera oportunidad para reavivar en los corazones de los participantes la alegría de la vocación salesiana. Caminar por los lugares que marcaron la vida de Madre Mazzarello fue como escuchar, en silencio y oración, la voz del Espíritu Santo que invita a cada uno/a a ser una presencia generadora de vida y esperanza.
Algunas resonancias compartidas por los participantes: «Mornese fue para mí una verdadera inmersión espiritual. Me sumergí en el Carisma salesiano de las FMA y redescubrí la belleza de la vocación que nos une.» «Los símbolos recogidos en el camino hacia Valponasca me recordaron que debo florecer donde Dios me planta.» «La imagen en el Santuario de Madre Mazzarello, en la que ella fija su mirada en la Virgen y el Niño Jesús, me marcó profundamente. Hubo momentos en los que me sentí casi hipnotizada, tratando de experimentar lo que ella sintió en aquel encuentro.»
Nizza Monferrato: Expansión del Instituto y Consolidación del Sistema Preventivo en Clave Femenina
«Al entrar en el santuario de Nizza quedé encantada con la Auxiliadora, al pasar por el pasillo sentí la llamada a ir en misión y al entrar en la habitación la idea creció aún más.»
En Nizza, el Sistema Preventivo en clave femenina tomó forma concreta: un modo materno de educar, marcado por el cuidado, la escucha y la confianza. Recorriendo la vida de Madre Mazzarello, se abren tres ventanas como inspiración – Valponasca (Eucarística), Nizza (Pastoral) y Saint Cyr (Misionera) – que hoy estamos invitados a redescubrir en nuestras presencias educativas. Este estilo profético sigue siendo actual: educar con el amor, la cercanía y la fe, poniendo siempre a los jóvenes en el centro.
Lo que Llevamos a Casa
«Cada paso de esta peregrinación ha sido oración y escucha del Espíritu. Volvemos con el corazón lleno de la certeza de que la sencillez, la alegría y la dedicación de los Fundadores, siguen generando vida. Llevamos el deseo de vivir un Sistema Preventivo encarnado: que acoge, escucha y siembra esperanza. Soñamos con ser, como Don Bosco y Madre Mazzarello, educadores que cultivan la fe en lo ordinario, transforman pequeños gestos en amor y se hacen presencia gozosa en medio de los jóvenes», es el eco de los participantes.


















