Medellín (Colombia). El 17 de junio de 2025, 30 miembros de la Asociación ADMA, entre niños y adultos, pertenecientes a la Comunidad Educativa del Colegio María Auxiliadora de El Santuario, de la Inspectoría María Auxiliadora (CMA), participaron en una peregrinación mariana guiada por Sor Flor Elba Meneses, animadora espiritual de ADMA El Santuario.
La peregrinación tuvo lugar en el santuario jubilar la Divina Pastora, situado en el municipio del Peñol, Antioquia, sede de una aparición mariana en 1903. Estructuralmente es un Santuario natural formado por la sobreposición de dos rocas, la más grande puesta en la parte superior, parece estar suspendida desafiando la ley de la gravedad para formar un gran salón: “Esta es una bella muestra de cómo Dios en su infinito poder se vale de sí mismo y no necesita apoyarse en nada que lo sostenga”.
Allí recibió el grupo, el padre Francisco Ocampo, quien con entrega y dedicación todos los días está presto para recibir a los peregrinos que llegan de diversas partes del país y del exterior. Se dio inicio con el saludo y la presentación de la Asociación de María Auxiliadora, la cual fue alagada y valorada por el padre Francisco puesto que conoce la misión y el trabajo de las FMA y no perdió oportunidad para invitara hacer parte de esta Comunidad.
Al rezo del Rosario siguieron las confesiones y y por último se celebró la Eucaristía, en donde se oró de manera especial por el Papa León XIV y de igual manera se ofrendó un mercado para los más pobres.
Fue una experiencia intensamente mariana que permitió a los participantes, acoger en el clima del Jubileo 2025, las gracias de la indulgencia plenaria, prometidas para tal ocasión.
Algunas resonancias sobre la peregrinación
Sor Flor Elba Meneses Arias: » Como Asociación de María Auxiliadora preparamos y agendamos esta peregrinación en este tiempo de vacaciones con el fin de ganar las indulgencias plenarias para este año de gracia dedicado a hacer crecer en cada corazón la virtud teologal de la Esperanza, e indudablemente junto a ésta las virtudes de la Fe y del Amor.
La experiencia grupal nos permite fortalecer los lazos de amistad y favorecer el clima de familia propuesto por Don Bosco. Como animadora espiritual de ADMA me siento agradecida con Dios y la Virgen porque para empezar soy la primera beneficiada de este gran legado que nos ha dejado nuestro fundador y que mediante el ardor apostólico de las FMA y de los miembros activos de la Asociación se continúa custodiando en el mundo entero la devoción y el amor a Jesús Eucaristía y a María Auxiliadora.
Considero de gran importancia estos espacios de compartir fraterno y de alguna manera lúdico-recreativos, especialmente por la presencia de los niños y adolescentes quienes además de disfrutar experimentan a Dios – Creador y omnipresente, y a la Virgen como una presencia tierna y siempre diligente con las necesidades de los más pobres.
Por estos y muchos otros motivos vale la pena sacar provecho de este año jubilar para peregrinar como grupo de la Familia Salesiana. Y ya para terminar quiero recalcar en la misión particular que tiene cada miembro de la Asociación: ser luz y sal para cada una de sus familias, reflejos de la presencia materna de la Virgen entre sus seres queridos y personas con quienes se relaciones en el diario vivir”.
Luz Marleny Giraldo Ramírez: «Para mí ha sido una experiencia maravillosa estar en ADMA porque me ha enseñado el valor que tiene la oración. Sinceramente yo era una persona más tibia en la oración y lo que hace que estoy en ADMA, he aprendido muchísimas cosas como el valor tan grande que tiene la Virgen María y en especial mi madre Auxiliadora, a ella le debo todo lo que tengo: esposo y mis hijos. Así que estoy infinitamente agradecida con este hermoso grupo y me siento muy bendecida por pertenecer a la Familia Salesiana”.




















