Luena (Angola). Del 11 al 16 de marzo de 2026, en la Comunidad de Nuestra Señora de la Luz de Luena, las Hijas de María Auxiliadora juniores de la Inspectoría Reina de la Paz (ANG) se reunieron para un encuentro marcado por la oración, la reflexión y el intercambio fraterno, acompañadas por sor Eurídice Filipe, Consejera inspectorial para la Formación.

El evento comenzó con un momento de oración, fuertemente simbólico, en el que cada FMA fue invitada a poner sus manos sobre las Constituciones y a retirar su propio itinerario formativo, reafirmando su compromiso según la identidad de Hija de María Auxiliadora.

En el encuentro formativo se abordaron temas fundamentales para la vida consagrada salesiana, contando con el aporte de diversos formadores:

  • Oración y Misión: sor Natália recordó que la oración no es un acto burocrático, sino la savia que genera y purifica la misión. Subrayó la importancia de configurar el corazón al de Cristo, llevando a la capilla las alegrías, las fatigas y las esperanzas de la vida cotidiana.
  • Obediencia y disponibilidad: el Obispo, Mons. Martin Lazarte, presentó la obediencia como sinónimo de disponibilidad y fuerza para la misión, centrada en lo que Dios pide. Este tema fue profundizado con la aportación de sor Charlotte, quien presentó a Jesús y María como modelos de una obediencia madura que se gesta en el silencio.
  • Desierto y libertad interior: A través de dinámicas prácticas, sor Beatriz Fundulo y sor Beatriz Odete exploraron el “desierto” como lugar de encuentro con Dios y la “libertad interior” como capacidad de elegir el bien y de servir con sencillez.
  • Docilidad y humildad: sor Eugénia reflexionó sobre la docilidad y la humildad como virtudes que permiten reconocer los propios límites y aceptar la guía divina.

También se abordaron aspectos prácticos de la vida religiosa. El padre Cipriano Muteca habló de la disciplina cotidiana necesaria para discernir la voluntad de Dios en los pequeños gestos. Sor Angela trató la relación entre oración y afectividad, subrayando la necesidad de orientar los afectos hacia la opción fundamental por Cristo.

No faltó la dimensión apostólica: las Junioras compartieron momentos con las estudiantes del curso de formación para profesores, realizando una vivaz actividad de animación vocacional. La conclusión fue confiada a sor Eurídice Filipe, quien reafirmó la identidad de las FMA como «contemplativas en la acción», donde la vida de oración y la vida apostólica forman una unidad inseparable.

El encuentro se enriqueció con el saludo de sor Nilza Fátima de Moraes, Consejera general para la Formación del Instituto, y con las Buenas Noches de sor Paola Battagliola, Consejera Visitadora, quien compartió el testimonio inspirador de Santa María Troncatti como mujer radicada en el Señor Jesús.

La semana concluyó con momentos de esparcimiento y convivencia, reforzando los lazos de fraternidad que unen a estas jóvenes religiosas en su camino de total donación a Dios y a los jóvenes.

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