Seoul (Corea). El 24 de febrero de 2026, en Seúl, en la capilla de la sede de la Inspectoría Stella Matutina (KOR), se celebró la ceremonia de toma de posesión de la nueva Inspectora. La celebración se caracterizó por un espíritu familiar, con expresiones de profunda gratitud a la Inspectora que terminó su mandato y de felicitación y aliento a la nueva.
La Eucaristía fue presidida por el P. Marcello Baek Kwang-hyun, Salesiano de Don Bosco, Inspector de la Inspectoría Santos Mártires Coreanos (KOR), y concelebrada por algunos hermanos, con la presencia de numerosas FMA.
La liturgia se abrió con la entrada de un niño que portaba una linterna cheongsam, gesto que simboliza la luz de todas las hermanas de la Inspectoría coreana unidas en la acogida de la nueva Inspectora, sor Claudia Han Myeong-ja, del mismo modo que una linterna cheongsam ilumina un sendero oscuro y guía con seguridad a las personas.
Sucesivamente, entró en la capilla el estandarte de la Congregación, símbolo de la historia, la espiritualidad y la misión carismática. El camino iniciado en el espíritu del Fundador ha continuado a través de los siglos y, con el traspaso entre sor Cecilia Kim Eun-kyeong y sor Claudia Han Myeong-ja, comienza un nuevo capítulo. Bajo este estandarte, todas las FMA de la Inspectoría se comprometieron a vivir los consejos evangélicos y a fortalecer su fidelidad al Carisma.
En la homilía, el P. Marcello expresó su gratitud a sor Cecilia por su dedicación en los últimos seis años y el reconocimiento a sor Claudia Han por haber aceptado el mandato de Inspectora, subrayando que la carga no la llevará sola.
El P. Baek centró la homilía en la lectura del Evangelio del día, el «Padre Nuestro», recordando que la oración enseñada por Jesús no comienza con «Padre mío», sino con «Padre Nuestro», y destacando que la responsabilidad y la autoridad provienen, en última instancia, de Dios Padre. Especificó además que la autoridad en la Iglesia no es sinónimo de dominio, sino de servicio y ministerio, un ministerio que debe estar abierto a los últimos y necesitados.
En particular, recordó que la tarea principal de la autoridad es ayudar a todas las hermanas a renovar su motivación vocacional y a crecer y madurar dentro de la vida comunitaria, y que la misión esencial de la Inspectora es ayudar a cada Comunidad a desarrollar con determinación su propia misión dentro de la vida religiosa elegida, querida por Dios y por la identidad carismática del Instituto.
Después de la Misa, se realizó la ceremonia de transferencia y toma de posesión, caracterizada por la sencillez y la alegría típicas de la tradición salesiana. A la nueva Inspectora, sor Han Myeong-ja, se le entregó una carta de nombramiento por parte de la Superiora General del Instituto FMA, Madre Chiara Cazzuola, quien le confió el mandato de seis años —de 2026 a 2032— en la Inspectoría coreana. También se presentó una lista de todas las hermanas de la Inspectoría, junto con una estatuilla de Don Bosco.
La pequeña estatua representa a Juan Bosco a los 9 años junto a un Don Bosco anciano, quien llegó a «comprenderlo todo» mientras celebraba la Misa en la Basílica del Sagrado Corazón de Jesús en Roma. Simboliza el deseo para sor Han Myeong-ja de continuar este camino con una fe firme en el misterio y el poder de Dios: un día lo comprenderá todo como Don Bosco y cantará un himno de alabanza a Dios.
Finalmente, todos los participantes en la ceremonia de toma de posesión extendieron sus manos en señal de bendición y oraron juntos por la nueva Inspectora. Fue un momento de gracia en el que los corazones de todos se unieron y percibieron intensamente la presencia del Espíritu Santo.
Esta ceremonia de toma de posesión fue un momento de bendición y renovación, en el que todas reafirmaron su identidad y misión como Hijas de María Auxiliadora. Con el valiente «sí» de la nueva Inspectora, fundado en la dedicación de la anterior, la Inspectoría prosigue con el anhelo de que el fuego de la misión arda aún más luminoso, para llevar adelante el sueño de Dios para los jóvenes coreanos.


















