Sabanagrande (Colombia). A lo largo de 2025, y en particular durante el mes de noviembre, la Comunidad Educativa de la Escuela Normal Nuestra Señora de Fátima de Sabanagrande, de la Inspectoría Santa María Mazzarello (CMM) celebró con gran alegría y gratitud sus 75 años de vida institucional.
Bajo el lema «75 años inspirando maestros para un futuro brillante», se organizaron numerosas actividades que involucraron a todos los niveles de la Comunidad Educativa: estudiantes, docentes, familias, exalumnos/as, autoridades locales y religiosas, en un verdadero espíritu de familia y de fiesta.
Desde su fundación en 1949, esta Institución de formación de docentes ha sido un referente para el desarrollo pedagógico y social en la región del Atlántico, destacándose por su calidad académica, su compromiso con la formación integral y su fidelidad al estilo educativo de Don Bosco y de Madre Mazzarello. A lo largo de estos setenta y cinco años, ha sembrado esperanza en el corazón de miles de niñas y jóvenes, formando educadores con vocación, sensibilidad social y competencias adecuadas a las necesidades del territorio.
La Escuela Normal ha sido reconocida como polo de desarrollo regional, promoviendo proyectos innovadores a favor de la infancia y la juventud y consolidando una propuesta educativa que conjuga la excelencia académica con la promoción de los valores humanos y cristianos. Su acción formativa se inspira en el Sistema Preventivo, que educa a través de la razón, la religión y el amor, generando ambientes de confianza, respeto y alegría.
Actualmente, la Institución cuenta con más de 2000 estudiantes distribuidos en los niveles de Preescolar, Primaria, Secundaria y el Programa de Formación Complementaria. Este último, orientado a la formación de las maestras, sigue siendo un referente por su enfoque humanista, su rigor académico y su capacidad para responder a los desafíos educativos contemporáneos.
A lo largo del mes de noviembre, se realizaron varias citas de celebración, dedicadas a las familias y al personal, pero los días cumbre fueron el 12 y el 13, con las Celebraciones Eucarísticas por grupos de edad, y el 14, con la noche de gala con las Hijas de María Auxiliadora.
Las celebraciones del aniversario fueron la ocasión para reconocer el camino recorrido, agradecer a quienes hicieron posible esta obra educativa y renovar el compromiso con la misión de formar educadores que lleven luz a la sociedad. Cada actividad realizada —desde los encuentros de carácter pedagógico hasta las expresiones artísticas y religiosas— fue testimonio de una comunidad viva, apasionada por educar y transformar.


















