Roma (Italia). El 20 de noviembre de 2025 se celebra el Día Mundial de la Infancia y la Adolescencia, instituido en 1954 para apoyar los derechos fundamentales de los niños, niñas y adolescentes. En 1959, la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó la Declaración de los Derechos del Niño y en 1989 se adoptó la Convención Internacional de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño y del Adolescente. Este documento es fundamental ya que, por primera vez, los niños y adolescentes no son solo individuos a proteger, sino que son considerados personas con sus propias opiniones, con una dignidad propia y con derechos específicos.

Por lo tanto, esta fecha es cada año una oportunidad para promover la conciencia sobre los derechos fundamentales de los niños, como el derecho a la vida, al desarrollo, a la educación y al bienestar, y para reafirmar la importancia de su protección en todo el mundo.

Sin embargo, los últimos datos de UNICEF sobre la situación de la infancia y la adolescencia en el mundo son alarmantes, debido a los más de 60 conflictos activos y a los cambios climáticos. Más de 473 millones de niños —es decir, más de 1 de cada 6 niños en el mundo— viven en zonas afectadas por conflictos, una cifra que ha alcanzado uno de los niveles más altos jamás registrados. Los conflictos comprometen decisivamente el acceso a la educación, la salud y la nutrición (118 millones de niños en el mundo sufren de malnutrición).

En cuanto a la educación, se estima que 85 millones de niños no asisten a la escuela. Además, a menudo las infraestructuras escolares son inexistentes, están dañadas o destruidas en las zonas de conflicto o afectadas por desastres naturales.

Los desafíos a enfrentar son múltiples y a menudo se superponen, como en el caso de los conflictos, los cambios climáticos y la pobreza. Los recursos financieros son insuficientes ante las necesidades cada vez mayores a abordar, mientras que la falta de acciones a nivel de infraestructuras para la educación, la sanidad y la protección de los niños pone en riesgo no solo el presente, sino también el futuro de las nuevas generaciones.

Para enfrentar tales desafíos, el VIDES Internacional ha estado siempre en primera línea en la defensa y promoción de los derechos de los niños y jóvenes, con una atención particular a los contextos en los que estos derechos son violados con mayor frecuencia. Como testimonio de este compromiso constante, en 2025 concluyó el importante proyecto Keeping Families Together II, promovido por el VIDES Internacional y financiado por la Fundación GHR. La iniciativa representó un logro significativo en el campo de la protección de los menores y la tutela del derecho de los niños a crecer en un núcleo familiar seguro, sereno y amoroso. Durante el proyecto, se formó a las religiosas y miembros del personal para responder de manera adecuada a las necesidades emocionales y psicológicas de los niños separados de sus familias. Cuando fue posible, se favoreció su reinserción en un contexto familiar, creando, en estrecha colaboración con las familias de origen, las condiciones para un ambiente acogedor y capaz de sostener el desarrollo y el bienestar de los menores. Paralelamente, el VIDES Internacional adoptó su propia Política de Protección de la Infancia (Child Protection Policy), que establece el compromiso de la organización de garantizar el pleno respeto y la tutela de los niños y jóvenes en todos los ámbitos de su acción.

Junto al VIDES Internacional, la FVGS ETS, opera desde su fundación en Asia, África, América Latina y Europa para garantizar a los niños más vulnerables el derecho al estudio y a una alimentación equilibrada. De hecho, a través del Apadrinamiento a Distancia (Sostegno a Distanza), la FVGS llega cada año a miles de menores, garantizándoles la posibilidad de ir a la escuela y construirse un futuro mejor. Además, está presente en el territorio con proyectos y microproyectos de desarrollo para apoyar las realidades locales, en particular las necesidades de los niños más vulnerables.

Hoy más que nunca, el VIDES Internacional y la Fundación FVGS están convencidos de la importancia de trabajar con el objetivo de realizar lo escrito en el Preámbulo de la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño y del Adolescente: «Es necesario preparar plenamente al niño para tener una vida individual en la sociedad, y educarlo en el espíritu de los ideales proclamados en la Carta de las Naciones Unidas, en particular en un espíritu de paz, de dignidad, de tolerancia, de libertad, de igualdad y de solidaridad”.

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