Lecco (Italia). La noticia de un gran incendio que el 11 de octubre de 2025 destruyó casi por completo el antiguo monasterio de Bernaga, en La Valletta Brianza, en la provincia de Lecco, en el norte de Italia, conmovió a la Diócesis de Milán, ya que desde 1628 es uno de los principales lugares de fe. Su popularidad aumentó por el hecho de que fue allí, en 1998, donde San Carlo Acutis recibió su Primera Comunión.
Las 22 monjas Ermitañas Ambrosianas que lo habitaban fueron rescatadas y todas están ilesas, sin embargo, no pudieron recuperar mucho, salvo algunas telas antiguas y las reliquias del joven Santo. El Arzobispo de Milán, Mons. Mario Delpini, había difundido un mensaje en el que tranquilizaba a los fieles y expresaba cercanía a las monjas:
«¡Las monjas Ermitañas Ambrosianas de la Orden de San Ambrosio ad nemus están todas a salvo! ¡No ha habido heridas! Fue un gran alivio, mientras se ven y se revén las impresionantes llamas que envolvieron el antiguo monasterio recuperado en 1963 como casa para la nueva fundación de las Ermitañas. El incendio despiadado ha destruido un patrimonio de documentación, de signos de devoción, esos pocos efectos personales de los que viven las monjas. En este desastre quiero expresar la solidaridad de toda la Iglesia Ambrosiana y mi cercanía y oración. Sé que las monjas seguirán rezando y la confianza en Dios será el aliento más necesario.
San Pablo VI que animó a la Madre Candida en la fundación, San Carlo Acutis que en el monasterio recibió siendo muy joven la Primera Comunión, la Madre Candida y las otras ermitañas sepultadas en el cementerio interno del monasterio, ciertamente siguen estando cerca de las monjas. Y en este momento de susto y de dolor, de precariedad y de incertidumbre sobre el futuro, las monjas pueden estar seguras de la proximidad, de la solidaridad, de la asistencia de tantos amigos de Bernaga y de todos nosotros».
Desde el primer momento se puso en marcha una cadena de solidaridad y las hermanas fueron acogidas temporalmente en Ponte Lambro por las Pequeñas Apóstoles de la Caridad, si bien se mantenía vivo el deseo de reunir a la comunidad en un ambiente que favoreciera el silencio y la oración propios de la vida monástica.
Mientras tanto, las Hijas de María Auxiliadora de la Inspectoría Lombarda Sagrada Familia (ILO), como cuenta la Inspectora, sor Stefania Saccuman, se preguntaron cómo podían responder a las necesidades de las monjas:
«Cuando nos enteramos por los periódicos del incendio, nos preguntamos cómo podíamos ser de ayuda y pensamos de inmediato en nuestra casa de verano de Cassina (LC), en Valsassina, no lejos de su Monasterio y cerca de Concenedo di Barzio, donde se encuentran el Monasterio de las Carmelitas Descalzas y la Casa de espiritualidad ‘Pablo VI’ de la Diócesis Ambrosiana.
A través de sor Antonia Franzini, FMA de nuestra Inspectoría que desde este año es delegada USMI para la Diócesis de Milán, recibimos el contacto telefónico de la Abadesa, Madre Maria Alessandra Regalia, para ponernos a disposición en lo que necesitaran, en particular la casa.
La propuesta fue acogida con gratitud y compartida de inmediato con el Vicario episcopal de la Vida consagrada, Mons. Walter Magni, con quien se evaluaron también otras propuestas. Después de una inspección en nuestra casa de Cassina por parte de la Madre Abadesa y de Mons. Magni, junto con la ecónoma inspectorial, sor Angela Carsana, y después de evaluar diversos aspectos importantes para su vida monástica, las Monjas Ermitañas acogieron con alegría nuestra propuesta.
Sor Angela, también con la ayuda de la ecónoma de la Comunidad de Lecco, sor Silvana Salvador, se encargó de preparar la casa y de los aspectos organizativos. La mudanza a la Casa de Cassina está teniendo lugar en estos días (23 y 24 de octubre).
El 24 de octubre se celebrará la Misa solemne, presidida por Mons. Walter Magni, en el aniversario de la muerte de la Madre Candida, que había abierto el Monasterio de Bernaga. ¡Feliz y providencial coincidencia!
¡Estamos felices de este signo de fraternidad y comunión en la Iglesia! Tenemos el don de su oración por nuestra Inspectoría y por todo el Instituto”.



















Gracias Sr Stefania Saccuman y Sr. Antonia Frazini y todas las Hnas de la Insp. Lombarda… Una caridad concreta y fraterna… Rezamos reciprocamente… Gracias por compartir… Un abrazo fraterno desde Siria Damasco. Sr. Aida Roncal.
What a beautiful sign of communion in the Body of Christ!